Mostrando entradas con la etiqueta valorar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta valorar. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de septiembre de 2018

10 pasos para reconciliarte con tu cónyuge

"No se ponga el sol sobre vuestro enojo" nos enseña la Biblia. Compartimos 10 pasos prácticos para reconciliarte en tu matrimonio.

como-reconciliarme-con-mi-esposo

1. Tómate unos minutos antes de hablar

Cuando hay desencuentros, es fácil mantener el enojo, y pensar que tenemos la razón. Pero no es bueno seguir hablando mientras ese sentir aflora en nuestras palabras. Es mejor elegir la calma, y hablar con sabiduría

2. No te alejes
En cualquier discusión y desacuerdo, el enojo nos hace alejarnos del otro. No es la mejor opción cuando se trata de tu cónyuge.

3. Enfócate en el amor

El amor los ha unido, y sobre esa base debes pararte. Ese amor no ha desaparecido, sino que prevalecen sentimientos y emociones que lo afectan. Pero aún está ahí.

4. Elige perdonar
Perdonar es un beneficio que nadie merece. Sin embargo, considera que tú mismo has sido perdonado por el Señor, y nada serías sin su perdón. El nos enseña a hacer lo mismo.

5. Pedir perdón
Dale la oportunidad a tu cónyuge de perdonarte. Pide perdón, en toda discusión del matrimonio, los dos intervienen. Es momento de pedir disculpas, muchas veces, es el momento más difícil. Pero cuando mas rápido lo hagas, mas rápido sentirás el alivio. 


6. Acepta sus disculpas
No sólo es difícil pedir perdón, sino también es difícil perdonar al otro. Sobre la base del perdón tu vida ha sido reconstruida por Dios, de la misma forma tu matrimonio puede ser reconstruido.

7. Reestablecer los lazos afectivos

No basta con decir que hemos perdonado, sino que hay que demostrarlo en las acciones concretas. Hasta que tu corazón sane, deberás esforzarte, pero descuida, verás que en el andar desaparecen los "esfuerzos", y no te será un disgusto el hablarle, preguntarle cómo está, seguir compartiendo la vida cotidiana con sonrisas en lugar de quejas.

8. Establece pasar tiempo de calidad con tu pareja

Las peleas pueden aparecer, en especial, a causa del cansancio, las frustraciones fuera del matrimonio y las presiones externas. Por eso, es muy importante aprovechar el tiempo juntos para hacer cosas que ambos les agraden, para distraerse juntos y para seguir edificando el matrimonio y la familia con los verdaderos valores del amor.

9. Tengan proyectos

Programar unas vacaciones suele ser algo que nos da mucha alegría, aunque sean unos pocos días. Un fin de semana de "luna de miel" enriquece nuestro matrimonio a través de los años, y proyectar juntos nos une en propósitos divertidos y reconfortantes.

10. Orar uno por el otro

Tras las constantes peleas, es muy fácil  "no pensar bien" acerca del otro. Pero es fundamental levantarse día tras día para luchar por el bien común. No dejes de orar por tu cónyuge, Dios es poderoso para sostenerlos y para embellecer el matrimonio cada día.



♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
Leer más→

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Derechos y responsabilidades en el matrimonio


Vivimos en un mundo donde se nos enseña a proteger nuestros propios derechos. El matrimonio, sin embargo, es una relación que sólo puede funcionar si tú estás más centrado en los derechos de tu cónyuge que en tus propios derechos. Abraza las responsabilidades que se enumeran a continuación, y de ese modo protege estos derechos para que tu cónyuge y tu matrimonio prosperen!

Tus responsabilidades primarias hacia tu esposo o esposa:

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu amor. Nuestra cultura ha tratado de redefinir el amor como nada más que un sentimiento, pero el amor
verdadero es el compromiso mostrado por el constante auto-sacrificio, el afecto y protección.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu tiempo . Cuando te casaste voluntariamente renunciaste a los derechos exclusivos a tu tiempo, porque tu cónyuge tiene ahora un legítimo derecho a él también. El tiempo es la "moneda de relaciones" lo que invertir tiempo en tu matrimonio.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu respecto. Independientemente de tu estado de ánimo o tus circunstancias, tu cónyuge tiene derecho a ser tratado con dignidad y respeto en>todo momento. Un matrimonio no puede sobrevivir sin ella.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu dinero. "En la riqueza y en la pobreza." Sus deudas, activos y posesiones ya no se separan como "tu" y "tuyo." Si tú lo posees, tu cónyuge es dueño de eso también.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu mejor versión . No vayas todo el día dando lo mejor de ti mismo a compañeros de trabajo y extraños y luego dar las sobras a tu cónyuge. Esfuérzate por dar lo mejor de tí mismo para tu matrimonio.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu fidelidad . Cuando hiciste un voto "abandonar todos los demás," esto incluye que estabas prometiendo nunca dejar que nadie te lleve lejos de tu cónyuge en tu mente, tu corazón, o tu cama.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu honestidad. Los secretos son un enemigo de la intimidad y no hay lugar para el secreto en el matrimonio. Sé abierto, honesto y transparente en tu comunicación con tu cónyuge.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu cuerpo. Éste puede sonar controversial, pero en 1 Corintios 7: 3-5, la Biblia describe claramente el hecho de que tienes la responsabilidad de estar permanentemente a disposición de tu cónyuge para el afecto, la comodidad y sexo.

Tu esposo / esposa tiene derecho a TI. Estés dispuesto a poner todo lo que tienes y todo lo que está en las manos de Tu cónyuge e invitar a él / ella a hacer lo mismo para ti. Esta es la esencia del matrimonio.

♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
Dave Willis
Leer más→

miércoles, 20 de agosto de 2014

5 consejos para mejorar la convivencia en el matrimonio

Cómo mantener el gozo del noviazgo después del matrimonio? Algunas parejas sienten esto como un gran desafío debido a la falta de tiempo, a las exigencias del trabajo, a la atención que deben compartir entre cónyuges e hijos, las tareas del hogar y las responsabilidades en la comunidad
donde residen y de variada índole. Sin embargo, es posible “vivir felices para siempre” en un ambiente armonioso si ambos cónyuges se esfuerzan por cooperar mutuamente y crear tiempo para hallar la felicidad plena en sus familias. A continuación describiré cinco ideas para mantener el gozo que perdura:

1. Continuar las citas luego del matrimonio: cada pareja de novios es experta (podríamos afirmar) en hacer tiempo para salir en citas durante el cortejo. Eso puede mantenerse luego del matrimonio también y el establecer un día (que puede ser flexible) para salir como matrimonio para hacer algo juntos puede fortalecer los vínculos afectivos
y ayudar a que la pareja pueda dialogar, divertirse y renovar sus energías para apreciar el tiempo que pasan con sus hijos. Tales actividades podrían incluir: asistir a un concierto, ver una película en el cine, salir a un parque, dar una caminata, salir a cenar o visitar amigos.

2. Participar en actividades hogareñas: existen muchas actividades en las cuales los cónyuges pueden fortalecer su amistad al participar juntos, tales como limpiar la casa, lavar el auto, regar las plantas en el jardín, recolectar hojas, caminar, o aún limpiar otros objetos mediante los cuales pueden continuar el diálogo y demostrar aprecio uno por el otro.

3. Tomar decisiones juntos: la felicidad que dura para siempre también está relacionada con tomar decisiones de importancia en conjunto, dado que los matrimonios tienen mayor posibilidad de tomar decisiones acertadas al tomar en cuenta ambas perspectivas.

4. Dejar notas en lugares estratégicos: toda persona se siente feliz cuando le demuestran aprecio. Los cónyuges podrían dejar notas de agradecimiento y/o de aprecio por diferentes motivos debajo de la almohada, en el refrigerador, en el bolsillo de una camisa, blusa o pantalón, donde la otra persona lo pueda encontrar en el momento menos esperado. Escribir una nota no lleva mucho tiempo y es tan valioso para el que lo lee y/o recibe.

5. Apartar un día especial para hacer algo tradicional juntos: este “día especial” puede ser uno en que la pareja podría hacer algo que se convierta en un hábito válido para continuar.

Cualquiera sea la tradición que deseen establecer juntos, valdrá la pena, porque el hacer tiempo para llevarlo a cabo es recompensado por una amistad perdurable en el matrimonio. Mi esposo y yo también lo hemos extendido a nuestros hijos al explicarles que esa cita o determinada salida juntos es necesaria y que ellos van a quedar con una persona que les cuidará pero que pronto nos volverán a ver. Eso les ha ayudado a tener una actitud positiva hacia nuestra salida y hasta colaboran en su comportamiento y nos alientan a salir porque saben que cuando regresamos, lo hacemos de manera feliz y fortalecidos, además del hecho que nos apreciamos aún más. Es recomendable establecer esto lo antes posible para empezar a disfrutar la realidad de la frase “vivir juntos para siempre”



♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
Leer más→

lunes, 11 de agosto de 2014

Cómo evitar 9 errores comunes en el matrimonio

Son errores comunes. Pueden ser fatales.

Mantener una relación saludable con tu pareja siempre requerirá mucho trabajo e intencionalidad. A medida que los años pasan la atención a los detalles se deteriora y es ahí donde se comienzan a formar los conflictos. En este articulo te comparto los diez errores fatales que debes de evitar en tu relación matrimonial.

1. Poner a los niños primero.

La relación matrimonial pueden sufrir y ser afectada cuando los niños siempre son puestos antes que tu pareja. Los niños son un regalo de Dios para criarlos en el temor de Dios y encaminarlos en el propósito pero tu pacto matrimonial es con tu pareja.

2. No tener tiempo para tus amigos

Para muchos especialmente para las mujeres socializar con sus amistades puede energizarlas y hacerlas sentir conectadas. Saca tiempo para compartir con tus amigos y amigas.


3. Apagarte sexualmente

Los varones logran un sentido de cercanía e intimidad primordialmente a través del sexo. Por lo tanto cuando la mujer no está dispuesta sexualmente para el hombre, el no se siente tan romántico y sexualmente conectado con su esposa.

4. No establecer limites

Las mujeres están entrenadas desde una edad temprana a complacer y suplir las necesidades de todos antes que las de ella. A menos que saques tiempo para recargar tus baterías y digas que “no” de vez en cuando tu vida y tus relaciones siempre serán una lucha.

5. No prestar atención

Esto incluye permitir que tu mente se vaya a “navegar” en otros mundos, prestarle más atención à la televisión, ignorar el lenguaje corporal e interrumpir la conversación.

6. Discutir para ganar

Tú no necesitas tener la última palabra en cada argumento. Admite cuando has cometido un error o cuando tú no tienes todas las respuestas. Trabajen juntos en buscar una respuesta amigable.

7. Deshonestidad

Mentiras y secretos en tu relación matrimonial pueden crear un distanciamiento y falta de confianza entre tú y tu pareja.

8. No cumplir tus promesas

Cuando digas que harás algo, hazlo, las promesas incumplidas pueden hacer que un matrimonio sufra.

9. Resolver conflictos con ira

Maneja tus conflictos de una manera constructiva. Tener arranques de ira puede ganar el argumento y echar a perder una relación.

Identificar estos errores a tiempo y tratar con ellos puede salvar tu matrimonio. No espiritualices lo que pudiera ser resuelto con un consejo sabio y orientación practica.

Muchos matrimonios que se han divorciado pudieron haber arreglado sus conflictos si a tiempo los hubieran manejados.

Si tu matrimonio están pasando por una temporada difícil busca ayuda, consulta a tu pastor(a) si ellos no están preparados para ayudarte busca la asistencia profesional de consejeros que te ayuden a identificar y te den herramientas practicas para que resuelvas tus conflictos. Tommy Moya ♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
Leer más→

jueves, 7 de agosto de 2014

50 hábitos para un matrimonio saludable

Mantener nuestro matrimonio en salud es un anhelo que todos tenemos desde el día que nos pusimos los anillos.... En el matrimonio es saludable desarrollar hábitos cotidianos o frecuentes que hagan conservar un matrimonio en un ambiente ameno, comprensivo y lleno de pasión. Por es te brindamos a continuación, 50 de estos hábitos para un matrimonio saludable.

1. Comience cada día con un beso
2. Use siempre su anillo de bodas
3. Tengan una cita una vez por semana
4. Acepten las diferencias
5. Sean amables
6. Sean gentiles
7. Dense regalos
 8. Sonrían a menudo
9. Tóquense
10. Hablen sobre sus sueños
11. Escojan una canción que sea "su canción"
12. Frótense la espalda
13. Rían juntos
14. Envíele una carta si ninguna razón en particular
15. Haga lo que ella quie antes que se lo pida
16. Escuche  
17. Anime
18. Haga las cosas a la forma de él
19. Conozca las necedades de ella
20. Prepare el desayuno favorito de él
21. Hágale cumplidos a ella dos veces al día
22. Llámelo
23. Ande con calma  
24. Tómense de las manos
25. Abrácense con cariño
26. Pregunte la opinión de ella
27. Muestre respeto
28. Dele la bienvenida al hogar
29. Vístase lo mejor para él
30. Hágale un guiñde ojos a ella
31. Celebren los cumpleaños en una forma memorable
32. Discúlpense  
33. Perdonen  
34. Fijen una salida romántica     
35. Pregunte: ¿Qué puedo hacer para hacerte más feliz?
36. Sea positivo
37. Sea amable 
38. Sea vulnerable
39. Responda con rapidez a los pedido de él
40. Hable sobre su amor
41. Recuerden sus momentos favoritos juntos
42. Trate a los amigos y familiares de ella con cortesía
43. Envíe flores en cada día de San Valentín y aniversario
44. Admita cuando se equivoca
45. Sea sensible a los deseos sexuales de él    
46. Ore por ella cada día
47. Miren los atardeceres juntos
48. Diga "Te amo" con prudente frecuencia
49. Termine cada día con un abrazo
50. Busque ayuda externa cuando la necesite    
♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
Leer más→

martes, 5 de agosto de 2014

El desafío de perdonar a tu cónyuge

Lo que yo he perdonado, si algo he perdonado, lo hice por vosotros en presencia de Cristo. (2 Corintios 2:10)

Este desafío es difícil… quizá el más difícil del libro "El desafío del amor". Pese a esto, si quieres que tu matrimonio tenga esperanza, es necesario tomarlo con absoluta seriedad. Los terapeutas y los pastores que trabajan en forma regular con parejas deshechas, te dirán que es el problema más complejo de todos, una ruptura que a menudo es la última en repararse. No se puede solo considerar el perdón, sino que hay que ponerlo en práctica en forma deliberada. Si no hay perdón, no habrá un matrimonio exitoso.

Jesús pintó una imagen viva del perdón en su parábola del siervo desagradecido. Un hombre que debía una suma considerable de dinero se sorprendió cuando su amo escuchó su pedido de misericordia y canceló su deuda por completo. Sin embargo, una vez que lo liberaron de esta gran carga, el siervo hizo algo de lo más inesperado: fue a ver a otro hombre que le debía una suma mucho menor y exigió que se la pagara de inmediato. Cuando el amo se enteró, el acuerdo con el esclavo cambió en forma radical. “Y enfurecido su señor, lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía” (Mateo 18:34). Un día que había comenzado con alegría y alivio terminó con pena y desesperanza.
Tortura. Prisión. Cuando piensas en la falta de perdón, esto bebería venirte a la mente, porque Jesús dijo: “Así también mi Padre celestial hará con vosotros, si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano” (Mateo 18:35).

Imagina que te encuentras en una cárcel. Al mirar a tu alrededor, puedes visualizar varias celdas desde donde estás. Allí, ves personas de tu pasado que están encarceladas: personas que te hirieron cuando eras pequeño. Ves a los que una vez fueron tus amigos pero que en algún momento de la vida fueron injustos contigo. Quizá, veas a tus padres allí, tal vez a algún hermano o hermana o algún otro miembro de la familia. Aún tu cónyuge está encerrado allí cerca, atrapado con los demás en esta cárcel de tu imaginación.

Como verás, esta prisión es una habitación de tu propio corazón, Esta cámara oscura, fría y deprimente existe en tu interior todos los días. Sin embargo, no demasiado lejos, Jesús está allí parado, y te ofrece una llave que puede liberar a todos los presos.

No. No quieres saber nada con eso. Estas personas te hirieron demasiado. Sabían lo que hacían y sin embargo lo hicieron… incluso tu cónyuge, la persona en la que más deberías de haber podido confiar. Así que te resistes y te vas. No quieres permanecer más allí. Ver a Jesús, ver la llave en su mano, saber lo que te está pidiendo que hagas… es demasiado.

Cuando intentas escapar, descubres algo alarmante: No hay una salida, estás atrapado adentro con los demás presos. Tu falta de perdón, tu enojo y tu amargura te han transformado en prisionero a ti también. Al igual que el siervo de la historia de Jesús, al cual le perdonaron una deuda imposible, has elegido no perdonar y te han entregado a los carceleros y los verdugos. Ahora, tu libertad depende de tu perdón.

En general, llegar a esta conclusión nos lleva un tiempo, Vemos que perdonar supone toda clase de peligros y riesgos. Por ejemplo, lo que estas personas hicieron estuvo realmente mal, lo admitan o no. Quizá, ni siquiera estén arrepentidos. Tal vez sientan que sus acciones están perfectamente justificadas, y hasta lleguen a culparte a ti. Sin embargo, el perdón no absuelve a nadie de la culpa. No quedan a cuentas con Dios. Simplemente, te libera de tener que preocuparte de su castigo. Cuando perdonas a alguien, no lo liberas. Se lo entregas a Dios, con quien puedes contar para que se encargue de esa persona a su manera. Te ahorras el problema de preparar más discusiones o de intentar imponerte en esta situación. Ya no se trata de ganar o perder. Se trata de la libertad. Se trata de soltar.

Por eso, a menudo escuchas que las personas que han perdonado de verdad dicen: “Parece que me hubieran quitado un peso de encima”. Sí, es exactamente eso. Es como una bocanada de aire refrescante que entra a tu corazón. La fría oscuridad de la prisión se inunda de luz y frescura. Por primera vez en mucho tiempo, te sientes en paz. Te sientes libre.

¿Pero cómo lo logras? Le entregas al Señor tu enojo y la responsabilidad de juzgara esta persona. “Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: “Mía es la venganza, yo pagaré”, dice el Señor” (Romanos 12:19).

¿Cómo sabes que lo has hecho? Lo sabes cuando al pensar en su nombre o al ver su rostro hace que sientas lástima por ellos, en lugar de hacer que te hierva la sangre; hace que los compadezcas, que en verdad esperes que cambien.

Podría decirse mucho más y quizá debas luchar con muchísimas cuestiones emocionales para lograrlo; pero los matrimonios excelentes no están formados por personas que nunca se hieren, sino por gente que “no toma en cuenta el mal recibido” (1 Corintios 13:5).


HOY MISMO, PERDONA CUALQUIER COSA QUE NO LE HAYAS PERDONADO A TU CÓNYUGE. SUÉLTALO. DE LA MISMA MANERA EN QUE LE PEDIMOS A JESÚS QUE PERDONE NUESTRAS DEUDAS CADA DÍA, DEBEMOS PEDIRLE QUE NOS AYUDE A PERDONAR A NUESTROS DEUDORES CADA DÍA. LA FALTA DE PERDÓN LOS HA MANTENIDO A TI Y A TU CÓNYUGE ENCARCELADOS DURANTE MUCHO TIEMPO. DESDE TU CORAZÓN, DI: “ELIJO PERDONAR”.


¿Por qué perdonaste a tu cónyuge hoy? ¿Cuánto tiempo llevaste a cuestas ese peso? Ahora que le entregaste esta cuestión a Dios, ¿qué posibilidades se te presentan?

Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.(Lucas 23:34)

♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
Leer más→

sábado, 26 de julio de 2014

El poder del amor

Muchos estarán de acuerdo en que lo más importante para mantener un matrimonio unido es el AMOR, sin embargo, nuestra incapacidad para amar en la vida adulta, está ligada muchas veces a nuestras carencias infantiles de amor. Dios encomendó a nuestros padres la importante labor de comunicarnos dos verdades importantes: el amor incondicional y la aceptación.
Desafortunadamente por su poca comunión con Dios o sus múltiples ocupaciones, o su inmadurez, fallaron a esta encomienda y hoy muchos pagan las consecuencias de ello y tenemos una distorsión del amor y de nosotros como dignos de ser amados. Esto también afecta nuestra relación matrimonial y vemos como pasada la fase “química” del enamoramiento en la pareja, la mayoría de parejas deciden: separarse, divorciarse o llevar una aburrida y sufrida
vida conyugal por amor a los hijos o por el “que dirán”.El matrimonio requiere un compromiso radical para amar a nuestro cónyuge, tal y como es, mientras que anhelamos que lleguen a ser lo que no son aún.

¿Qué necesitamos entonces para sostener un buen matrimonio? La respuesta es el Poder del Amor. Dios es Amor y por medio de Jesús tenemos acceso a Él. 1 Juan 4:8 dice que “Dios es Amor”. Necesitamos el poder del amor de Dios.Dios nos da un mandamiento que nos muestra como amar a Dios (dando es como recibimos): 1 Juan 4: 20-21 y dice también que “cuando amamos a Dios, amamos sus mandamientos” ( 1 Juan 5:2-3).En una ocasión alguien pregunto a Jesús, cuál de los mandamientos era el más importante de todos y él le respondió lo que dice Mateo 22: 37-40: “ama a Dios con todo lo que piensas y todo lo que eres” y “Cada uno debe amar a su prójimo como se ama a sí mismo” (TLA).

No hay prójimo más próximo que su cónyuge y entonces usted ha recibido el mandato de
Dios para amarlo(a). Sin embargo, es importante conocer la posición bíblica respecto a la que es amar, más allá de los sentimientos.Amar es más que un sentimiento es una decisión. La Biblia habla de al menos tres clases de amor: el EROS (es condicional “te amo si y solo si”), el FILOS (“Te amo porque…), el AGAPE (“Te amo a pesar de…). El FILOS, es un amor que trasciende a EROS, que se niega a sí mismo por amor a su familia. El AGAPE es un amor que trasciende a EROS y a FILOS, no viene de Ud., de sus fuerzas, viene de Dios, Dios viviendo en usted, amando, a través de usted. El amor ágape (1 Corintios 13: 1-12) ha sido definido como “Generosa preocupación por el bienestar de los demás sin pedir nada a cambio” (comentario Biblia de estudio RVR 60).

¿Qué estaría dispuesto (a) a hacer para demostrar el amor a su cónyuge? Por ejemplo, ¿Esta Ud. dispuesto (a) dar su vida por la de su cónyuge?. Pedro también decidió amar a Jesús hasta la muerte y sin embargo termino negándole tres veces (Juan 13: 37-38), fue hasta que comprendió el amor de Jesús que pudo demostrar su capacidad para dar hasta su vida.

El matrimonio es un gimnasio donde puede ejercitarse y aprender a amar a su PROPIO cónyuge (Efesios 5:22-30). El matrimonio nos permite fortalecer y desarrollar nuestra capacidad para experimentar y expresar el amor de Dios. Ahí podemos mostrar nuestro amor a Dios, amando bien a nuestros cónyuges. Alguien dijo: “Nunca podremos amar demasiado a alguien, el problemas es que no amamos a Dios lo suficiente”.

El amor no es una reacción que brota espontáneamente de nosotros, tenemos que ir a la Fuente que es Cristo. El amor entonces debe perseguirse, ambicionarse y practicarse. La cultura popular no entiende este principio , es por eso que algunos hombres al dejar a su esposa por otra mujer se han atrevido a decir “La verdad es que nunca te ame” que es en realidad una forma de atacar a la esposa, diciéndole “la verdad es que nunca te hallé digna de ser amada”, pero en el contexto cristiano esa sería una confesión de fracaso porque Jesús nos manda a que amemos a hasta nuestros enemigos, por lo que el “Nunca te amé” significaría: “Nunca me he comportado como un creyente en Jesucristo”. Cuando amamos bien, agradamos a Dios. El amor cristiano se demuestra amando a aquellos que son más difíciles de amar.

Jesús no ha dado acceso al verdadero amor, debido a que la presencia del Espíritu Santo en nosotros produce las virtudes cristianas de la vida del creyente. Entonces en el contexto matrimonial no tenemos excusas: Dios nos deja escoger con quién nos vamos a casar, si la decisión es nuestra, que base hallamos para dejar de amar cuando encontramos difícil ponerlo en práctica. Dios no nos manda a que nos casemos, nos lo ofrece como una oportunidad. Una vez casados, no podemos amar a Dios, sin amar a también a nuestro cónyuge. A veces el cónyuge es difícil de amar pero para eso es el matrimonio: para enseñarnos a amar, ya que el verdadero amor surge dentro del matrimonio. La relación matrimonial ensancha y agiganta su capacidad de amar, es un campo de práctica en el cual puede aprender a aceptar a la otra persona para servirla, y por favor no limite ese “amor” a cosas “espirituales” como orar, predicar y exhortar, sino en deleitarse mutuamente en todas las formas “terrenales” que también son una realidad bíblica.

Cuando vivimos y actuamos por amor tenemos un anticipo de la edad venidera y de la eternidad, porque el amor es característica de madurez y de la vida que da Dios. 1 Corintios 13: 13 (TLA): “Hay tres cosas que son permanentes: la confianza en Dios, la seguridad de que él cumplirá sus promesas y el amor. De esas tres cosas, la más importante es el amor”. El matrimonio es un pacto ante Dios, una decisión espiritual que nos ayudará a conocer mejor a Dios, a confiar más plenamente en Él y amarlo más profundamente. Decídase a amar, más allá de sus sentimientos, compartiendo el poder del amor de Dios con su cónyuge.

Jimmy Sánchez

♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
Leer más→

miércoles, 23 de julio de 2014

Cómo conectarte con tu esposo sin condiciones ni prejuicios





"Pero cuando el Espíritu Santo controla nuestras vidas, va a producir este tipo de fruto en nosotros:.: Amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de sí mismo", Gálatas 5:22-23a

Cualquier persona que se casa, pronto se vuelve muy consciente de las actitudes y comportamientos problemáticos de su cónyuge - y piensa que su aporte, directa o sutilmente, puede arreglar a su cónyuge.

Créeme, he intentado con todas mis fuerzas que mi marido Greg, dejara de ver tanta televisión o trabajara un poco menos o pusiera sus platos en el lavavajillas. Muchas veces he hecho esto en forma encubierta y sutil. Pero cuando ésto no funcionaba, me frustraba y sentía el deseo de rendirne. En mi corazón, yo sabía que no lo podía cambiar.

Yo solía decir cosas como: "No puedo cambiar Greg. Él va a hacer lo que él quiera hacer." Pero entonces el Señor me decía muy suavemente: "No, no lo puedes cambiar, pero Yo sí. Y también puedo cambiarte a ti." Ouch!!

Sinceramente, era mucho más fácil, más divertido y una forma de autojustificarme el hablar de cómo era mi marido o no estaba haciendo en nuestra relación. Eso definitivamente mantiene el foco encima de él. Pero en última instancia me impedía crecer como persona.

Muchas de las cosas que me molestaban de Greg refleja cosas que no me gustaban de mí misma. Pero yo no podía ver mis defectos hasta que dejé de mirar a mi marido y empecé a buscar en mí misma. Aprender a centrarme en las maneras en que Dios quiere cambiarme ha sido un proceso continuo.

Ese es realmente el resultado final: Una relación más amorosa con nuestro esposo (o con otros miembros de la familia y amigos) comienza con nosotros. Se comienza con la comprensión de que no podemos cambiar a nadie - incluyendo a nuestros maridos.

Cada una de nosotros puede, sin embargo, tener una mirada penetrante de nosotros mismas y preguntarnos, "¿Cómo puedo llegar a ser la mejor esposa que puedo ser? ¿Cómo puedo abordar la relación con mi marido de otra manera? ¿Qué puedo hacer para fomentar una relación más dinámica, cariñosa con él? "

Una vez que hemos aceptado la verdad de que una relación más amorosa con nuestros cónyuges comienza por nosotras, podemos encontrar que nuestros corazones no están tan emocionados acerca de tomar los primeros pasos hacia el cambio. De hecho, la condición de nuestros corazones es a menudo el primer cambio que debe tener lugar. El cambio, como el amor, es una cuestión de la voluntad. Pero también implica el corazón. Y el cambio a nivel de corazón no sucede durante la noche. Lleva su tiempo.

La desilusión y sueños rotos pueden haber hecho que muchas de nosotras envolvamos nuestros corazones en gruesas capas de auto-protección de la armadura, cerrándolo y llevándonos a alejarnos de nuestros maridos durante años. Las heridas y el resentimiento pueden haber echado raíces profundas. Podemos desear más relaciones amorosas con nuestros maridos, pero antes de que realmente podamos abrir nuestro corazón de nuevo, la armadura debe ser despojada de distancia, y nuestros corazones de piedra tienen que suavizarse.

Para muchas de nosotras, bajar la guardia y suavizar nuestros corazones puede parecer imposible. Afortunadamente, nosotros pertenecemos a un Dios que es un especialista del corazón. Así como sólo Él puede cambiar los corazones de nuestros cónyuges, sólo Él puede cambiar nuestros corazones.

Una cosa asombrosa sucede cuando permitimos que Dios cambie nuestros corazones. Él nos llena de su amor incondicional y nos permite llegar a nuestros maridos de todo corazón y sin exigencias o condiciones previas.

Romanos 5:5 b nos recuerda, "Dios ha derramado su amor en nuestros corazones por el Espíritu Santo". Al enfocarnos en ser más como Jesús, permitimos que el fruto de su Espíritu crezca en nuestro corazón, y Su amor fluirá a través de nosotros para influir en nuestros matrimonios y nuestras parejas.

VERDAD PARA HOY:

Efesios 6:7  Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no la gente. (NVI)

REFLEXIONA:

El amor de Dios tiene el poder de transformar incluso la relación más desesperada. Considera, ¿qué heridas pasadas o experiencias vividas te están impidiendo abrazar esta verdad con confianza?

Que podamos ser sinceras y entregarnos plenamente en todos los aspectos de nuestra relación con nuestros cónyuges. No por un sentido del deber, sino porque estamos en última instancia, sirviendo al Señor. Si fuiste llena del amor incondicional y sincero de Dios, ¿qué pasos tendrías que dar para llegar a tu cónyuge hoy sin exigencias o condiciones previas?

Erin Smalley
Fuente: Proverbs 31


♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
Leer más→