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miércoles, 26 de octubre de 2016

La clave para seguir adelante en tu matrimonio

El matrimonio es como un diamante: tiene muchas facetas. En un matrimonio podemos apreciar el amor, los proyectos, la familia que conforman y las bendiciones compartidas, y también, los conflictos, las pruebas y los malestares que acarrean. 

Aunque el amor entre esposo y esposa sea fuerte, 
es inevitable que las dificultades y conflictos aparezcan sin dar aviso previo.

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jueves, 26 de febrero de 2015

Un ingrediente infaltable para una convivencia feliz

Cuando uniste tu vida a tu cónyuge el día de tu boda, ni se te ocurrió que habría momentos de dolor y tristeza entre ambos, por ofensas o actitudes de uno hacia el otro. Lo cierto es que la convivencia trae un sinfín de circunstancias que muchas veces es necesario revisar. 


Un ingrediente infaltable para una convivencia feliz es el perdón. Algunas personas creen que al perdonar le dan derechos al otro para seguirlas ofendiendo. Tampoco el perdón es hacer de cuenta que nada pasó. 
La importancia dell matrimonio

Perdonar es un alivio, pues dejas de lado el rencor, el enojo y la indignación que sientes por una ofensa y decides dar una nueva oportunidad a tu cónyuge para que desarrolle nuevas facetas de su personalidad y crezca en el trato hacia ti. Es lo mismo que Dios ha hecho contigo, sin importar la magnitud de tu pecado, El te ha perdonado y te dio una nueva oportunidad.
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viernes, 19 de septiembre de 2014

Diez pasos sencillos para reconciliarse y evitar que las peleas crezcan en la pareja

"No se ponga el sol sobre vuestro enojo" nos enseña la Biblia. Compartimos 10 pasos prácticos para reconciliarte en tu matrimonio.

1. Asegurarse de que la pelea se terminó
Luego de una pelea, se hace muy difícil el sentir el deseo de reconciliarse si aun se siente que hay más cosas por discutir o resolver. Solo cuando te sientes en paz con el tema, sentirás esa necesidad de reconciliarte, de lo contrario, lo más probable es que la pelea vuelva a comenzar por algún reproche.
2. Acercarse físicamente a la pareja
Lo primero
que cambia en la rutina de una pareja cuando hay una pelea, es el distanciamiento físico. Una vez se le preguntó a una pareja que estaba casada por más de 60 años, cuál era el secreto del triunfo de su matrimonio. Robert, el esposo, contestó: “cuando recién nos casamos, mi esposa y yo pusimos la regla de que no importaba cuan enfadados estábamos el uno con el otro, siempre mantendríamos el contacto físico, aun durante las discusiones. Verán que difícil es pelear con alguien que se sienta a tu lado y te tiene abrazado”.
Dos personas que pelean, se alejan físicamente, alzan la vos para comunicarse y la pelea crece. La idea de Robert es una de las mejores estrategias para evitar que la pelea escale a niveles mayores.
3. Mantener el lenguaje corporal abierto
Los brazos cruzados y las manos cerradas, indican que no quieres mantener un dialogo. El tratar de mantener una postura abierta y mantener el contacto visual con la otra persona, genera un sentimiento de calma en la pareja. Ese sentimiento de guerra y la necesidad de defenderse por la impresión de sentirse atacado, desaparece o disminuye en gran medida.
4. Sanar las heridas del corazón
Es muy importante, el poder dedicar un tiempo a sanar esas heridas que a veces quedan luego de las peleas. Cuando uno pelea, dice cosas que pueden resultar hirientes y la mayoría de las veces las decimos sin pensar. Tratar de encontrar ese tiempo para hablar de ello es muy importante, evitando las interrupciones para que ese tiempo sirva para borrar lo que se dijo sin intención.
5. Pedir perdón
El momento de pedir disculpas, muchas veces, es el momento más difícil. Pero cuando mas rápido lo hagas, mas rápido sentirás el alivio. Muchas veces, se cree que el pedir perdón es una acción que afecta directamente a la otra persona, pero está comprobado que el que pide perdón es el que se beneficia de mayor manera. El pedir perdón, no significa el haber perdido una batalla, significa, entre otras cosas, que la otra persona te importa más de lo que te importa tu orgullo.
6. Aceptar sus disculpas
Aunque te parezca increíble, a veces, aceptar las disculpas del otro, cuesta más que pedir perdón. Cuando aceptas las disculpas de alguien, la pelea llega a su fin, y a veces, sentimos esa necesidad de seguir discutiendo sobre el mismo tema y no perdonamos. La grandeza de una persona reside en la capacidad de perdonar y olvidar. Cuando más rápido se hace este paso, mas rápido puedes seguir con tu vida.
7. Dar y recibir afecto físico
Todas las parejas, tienen una forma de comunicarse verbalmente y una forma de comunicación físicamente. Cuando hay peleas, ambas formas de comunicación se ven alteradas. Es muy importante el poder restablecer la comunicación física con la pareja luego de una pelea. Esto les permite, volverse a sentir cerca luego de esta separación y tención que las discusiones agregan.
8. Celebrar la reconciliación
Encontrar ocasiones para celebrar en pareja es importante, pero es imprescindible el manejar esto con cuidado. Hay que evitar el entrar en la rutina de pelear para poder disfrutar de la reconciliación. Aunque el sentimiento de reconciliarse con alguien es muy lindo, ya que le da a la pareja la sensación de comenzar de nuevo, las peleas frecuentes dañan los cimientos de la pareja. Evitar las peleas en el matrimonio o en cualquier tipo de relación, es mucho mejor que reconciliarse a cada rato.
9. Volver a encontrarse
Dentro de este marco de reencuentro, un gran ejercicio que va a beneficiar a ambas partes, es el de rescatar esas cualidades que te volvieron loco cuando conociste a esa persona. Recuerda que la esencia de una persona, nunca se va. Es como un frasco de perfume vacío, aunque ya no tenga nada adentro y el tiempo haya pasado, si abres la botella, la esencia de esa fragancia sique intacta.
10. Usar la pelea como motivo para reflexionar
Luego de que la “tormenta” haya pasado, es indispensable el reflexionar acerca de lo ocurrido, tratando de pensar que es lo que produjo la situación. El encontrar la raíz del problema, les dará la oportunidad de buscar soluciones y alternativas mas saludables que pelear.

Mariel Reimann


♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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viernes, 5 de septiembre de 2014

5 Maneras de mejorar instantáneamente tu matrimonio

5 Maneras de mejorar instantáneamente tu matrimonio
5 Maneras de mejorar instantáneamente tu matrimonio

1. Oren Juntos
2. Escucha Más de lo que Hables
3. Reserva tus Gritos para el Dormitorio ☺
4. No mantengan ningún secreto el uno del otro
5. Apaguen el teléfono celular cuando estén juntos.

 ♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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martes, 5 de agosto de 2014

El desafío de perdonar a tu cónyuge

Lo que yo he perdonado, si algo he perdonado, lo hice por vosotros en presencia de Cristo. (2 Corintios 2:10)

Este desafío es difícil… quizá el más difícil del libro "El desafío del amor". Pese a esto, si quieres que tu matrimonio tenga esperanza, es necesario tomarlo con absoluta seriedad. Los terapeutas y los pastores que trabajan en forma regular con parejas deshechas, te dirán que es el problema más complejo de todos, una ruptura que a menudo es la última en repararse. No se puede solo considerar el perdón, sino que hay que ponerlo en práctica en forma deliberada. Si no hay perdón, no habrá un matrimonio exitoso.

Jesús pintó una imagen viva del perdón en su parábola del siervo desagradecido. Un hombre que debía una suma considerable de dinero se sorprendió cuando su amo escuchó su pedido de misericordia y canceló su deuda por completo. Sin embargo, una vez que lo liberaron de esta gran carga, el siervo hizo algo de lo más inesperado: fue a ver a otro hombre que le debía una suma mucho menor y exigió que se la pagara de inmediato. Cuando el amo se enteró, el acuerdo con el esclavo cambió en forma radical. “Y enfurecido su señor, lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía” (Mateo 18:34). Un día que había comenzado con alegría y alivio terminó con pena y desesperanza.
Tortura. Prisión. Cuando piensas en la falta de perdón, esto bebería venirte a la mente, porque Jesús dijo: “Así también mi Padre celestial hará con vosotros, si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano” (Mateo 18:35).

Imagina que te encuentras en una cárcel. Al mirar a tu alrededor, puedes visualizar varias celdas desde donde estás. Allí, ves personas de tu pasado que están encarceladas: personas que te hirieron cuando eras pequeño. Ves a los que una vez fueron tus amigos pero que en algún momento de la vida fueron injustos contigo. Quizá, veas a tus padres allí, tal vez a algún hermano o hermana o algún otro miembro de la familia. Aún tu cónyuge está encerrado allí cerca, atrapado con los demás en esta cárcel de tu imaginación.

Como verás, esta prisión es una habitación de tu propio corazón, Esta cámara oscura, fría y deprimente existe en tu interior todos los días. Sin embargo, no demasiado lejos, Jesús está allí parado, y te ofrece una llave que puede liberar a todos los presos.

No. No quieres saber nada con eso. Estas personas te hirieron demasiado. Sabían lo que hacían y sin embargo lo hicieron… incluso tu cónyuge, la persona en la que más deberías de haber podido confiar. Así que te resistes y te vas. No quieres permanecer más allí. Ver a Jesús, ver la llave en su mano, saber lo que te está pidiendo que hagas… es demasiado.

Cuando intentas escapar, descubres algo alarmante: No hay una salida, estás atrapado adentro con los demás presos. Tu falta de perdón, tu enojo y tu amargura te han transformado en prisionero a ti también. Al igual que el siervo de la historia de Jesús, al cual le perdonaron una deuda imposible, has elegido no perdonar y te han entregado a los carceleros y los verdugos. Ahora, tu libertad depende de tu perdón.

En general, llegar a esta conclusión nos lleva un tiempo, Vemos que perdonar supone toda clase de peligros y riesgos. Por ejemplo, lo que estas personas hicieron estuvo realmente mal, lo admitan o no. Quizá, ni siquiera estén arrepentidos. Tal vez sientan que sus acciones están perfectamente justificadas, y hasta lleguen a culparte a ti. Sin embargo, el perdón no absuelve a nadie de la culpa. No quedan a cuentas con Dios. Simplemente, te libera de tener que preocuparte de su castigo. Cuando perdonas a alguien, no lo liberas. Se lo entregas a Dios, con quien puedes contar para que se encargue de esa persona a su manera. Te ahorras el problema de preparar más discusiones o de intentar imponerte en esta situación. Ya no se trata de ganar o perder. Se trata de la libertad. Se trata de soltar.

Por eso, a menudo escuchas que las personas que han perdonado de verdad dicen: “Parece que me hubieran quitado un peso de encima”. Sí, es exactamente eso. Es como una bocanada de aire refrescante que entra a tu corazón. La fría oscuridad de la prisión se inunda de luz y frescura. Por primera vez en mucho tiempo, te sientes en paz. Te sientes libre.

¿Pero cómo lo logras? Le entregas al Señor tu enojo y la responsabilidad de juzgara esta persona. “Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: “Mía es la venganza, yo pagaré”, dice el Señor” (Romanos 12:19).

¿Cómo sabes que lo has hecho? Lo sabes cuando al pensar en su nombre o al ver su rostro hace que sientas lástima por ellos, en lugar de hacer que te hierva la sangre; hace que los compadezcas, que en verdad esperes que cambien.

Podría decirse mucho más y quizá debas luchar con muchísimas cuestiones emocionales para lograrlo; pero los matrimonios excelentes no están formados por personas que nunca se hieren, sino por gente que “no toma en cuenta el mal recibido” (1 Corintios 13:5).


HOY MISMO, PERDONA CUALQUIER COSA QUE NO LE HAYAS PERDONADO A TU CÓNYUGE. SUÉLTALO. DE LA MISMA MANERA EN QUE LE PEDIMOS A JESÚS QUE PERDONE NUESTRAS DEUDAS CADA DÍA, DEBEMOS PEDIRLE QUE NOS AYUDE A PERDONAR A NUESTROS DEUDORES CADA DÍA. LA FALTA DE PERDÓN LOS HA MANTENIDO A TI Y A TU CÓNYUGE ENCARCELADOS DURANTE MUCHO TIEMPO. DESDE TU CORAZÓN, DI: “ELIJO PERDONAR”.


¿Por qué perdonaste a tu cónyuge hoy? ¿Cuánto tiempo llevaste a cuestas ese peso? Ahora que le entregaste esta cuestión a Dios, ¿qué posibilidades se te presentan?

Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.(Lucas 23:34)

♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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martes, 15 de julio de 2014

¿Cómo sanar las heridas en el matrimonio?

Al iniciar una relación matrimonial, las expectativas con respecto a la resolución de conflictos suele ser muy positiva: "Vamos a salir adelante!". Si bien es una buena visión del matrimonio, la convivencia va haciendo mella en el vínculo, y se generan algunas heridas.
Cómo sanar las heridas para matrimonios

Cuando se habla de heridas en el matrimonio, se suele evocar aquellas que permanecen después de una fuerte discusión, al haber recurrido, uno o ambos miembros de la pareja, a gritos, ofensas u otras expresiones de violencia emocional y aún física. Es frecuente también encontrar heridas, cuando la pareja ha vivido humillaciones e infidelidad, entre otras cosas.

Sin embargo, muchas veces las lesiones aparecen y se profundizan con el pasar del tiempo casi sin darnos cuenta. Especialmente esto ocurre cuando la pareja se ha ignorado mutuamente, desatendido, descalificado o ha recurrido a otras formas de respuesta
inadecuada ante los dificultades del matrimonio, que pueden o no desembocar en conflictos aún mayores.

Otra forma en que pueden surgir las heridas en el matrimonio, tiene que ver con las expectativas que cada uno tiene antes de constituirse en pareja, y la desilusión que representa confrontarse con una realidad distinta. De igual forma, cuando las pequeñas diferencias no resueltas, la rutina, el abandono y la falta de interés van marcando o determinando una actitud que se prolonga en el tiempo, la distancia en la vida conyugal se empieza a imponer y es frecuente que de por esta situación se produzcan lesiones que pueden conducir a permanentes heridas que causan mucho dolor y fricción en la relación matrimonial.

Los recuerdos dolorosos hacen que tanto en los aspectos personales, como a nivel de la relación de pareja, el ser humano tienda a estancarse y no logre desarrollar sus propias habilidades. Las heridas provocan pesar, porque son resultado de sentimientos de amargura, tristeza, frustración y, en algunos casos, de ira e impotencia. Estas van afectando los pensamientos y los sentimientos, y pueden acompañar a la persona durante mucho tiempo, aun cuando la situación del pasado aparentemente pareciera ser superada.

¿Cómo sanar las heridas?

Un aspecto importante para iniciar el camino hacia la sanidad en las relaciones matrimoniales, es no negar lo que se siente. En algunas ocasiones las personas que tratan de ocultar sus lesiones emocionales o recuerdos que le entristecen, lo único que logran es prolongar y profundizar sus heridas. Al reconocer el evento o situación que nos ha lastimado, estaremos dando el primer paso para la superación de la situación que nos lastimó.

Para sanar las heridas del matrimonio se debe asumir la decisión de perdonar, sabiendo que esto se logra mediante un proceso que toma tiempo, por lo que cada persona debe tener paciencia y perseverancia. No se debe olvidar que el primer paso, está en identificar lo que nos a causado el dolor y no dejarlo profundizar en el transcurso del tiempo.Cada pareja debe resolver oportunamente aquellas cosas que les lastiman, para que no se conviertan en heridas permanentes, sólo así podrán disfrutar de una vida matrimonial de paz y libertad.

Recuerda siempre que:

• Las heridas no sanadas impiden el establecimiento de nuevas y positivas actitudes y relaciones. Hacen aflorar la inseguridad, la desconfianza, la duda, el temor y la soledad.

• Al reconocer el evento o situación que nos ha lastimado, estaremos dando el primer paso para la superación de la situación que nos lastimó.

• El perdón permitirá ir sanando el corazón de las personas heridas
 ♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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jueves, 7 de mayo de 2009

Poderoso testimonio de restauración matrimonial

..
Testimonio de restauración matrimonial


Le hice una promesa a Dios y a mí misma que cuando él restaurara mi matrimonio, me gustaría dar testimonio y anunciarlo al mundo .... que iba a compartir cada detalle no importa cuán vergonzoso y embarazoso que sería, con la esperanza y el conocimiento de que lo haría algún día ser capaz de llevar algún tipo de esperanza para una esposa o esposo lastimados a quien le han estado sucediendo lo mismo por lo que yo pasé. Mi nombre es Crystal y yo estoy aquí para decirles que lo que a cualquiera le pueda parecer imposible ...... para Dios Todopoderoso ..... NADA ES IMPOSIBLE .

Voy a tratar de ser lo más breve posible, pero la verdad es que no quiero dejar ningún detalle fuera ya que puede ser la misma cosa que Dios quiere usar para inspirar y animar a un luchador o cónyuge pródigo.
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