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sábado, 15 de septiembre de 2018

10 pasos para reconciliarte con tu cónyuge

"No se ponga el sol sobre vuestro enojo" nos enseña la Biblia. Compartimos 10 pasos prácticos para reconciliarte en tu matrimonio.

como-reconciliarme-con-mi-esposo

1. Tómate unos minutos antes de hablar

Cuando hay desencuentros, es fácil mantener el enojo, y pensar que tenemos la razón. Pero no es bueno seguir hablando mientras ese sentir aflora en nuestras palabras. Es mejor elegir la calma, y hablar con sabiduría

2. No te alejes
En cualquier discusión y desacuerdo, el enojo nos hace alejarnos del otro. No es la mejor opción cuando se trata de tu cónyuge.

3. Enfócate en el amor

El amor los ha unido, y sobre esa base debes pararte. Ese amor no ha desaparecido, sino que prevalecen sentimientos y emociones que lo afectan. Pero aún está ahí.

4. Elige perdonar
Perdonar es un beneficio que nadie merece. Sin embargo, considera que tú mismo has sido perdonado por el Señor, y nada serías sin su perdón. El nos enseña a hacer lo mismo.

5. Pedir perdón
Dale la oportunidad a tu cónyuge de perdonarte. Pide perdón, en toda discusión del matrimonio, los dos intervienen. Es momento de pedir disculpas, muchas veces, es el momento más difícil. Pero cuando mas rápido lo hagas, mas rápido sentirás el alivio. 


6. Acepta sus disculpas
No sólo es difícil pedir perdón, sino también es difícil perdonar al otro. Sobre la base del perdón tu vida ha sido reconstruida por Dios, de la misma forma tu matrimonio puede ser reconstruido.

7. Reestablecer los lazos afectivos

No basta con decir que hemos perdonado, sino que hay que demostrarlo en las acciones concretas. Hasta que tu corazón sane, deberás esforzarte, pero descuida, verás que en el andar desaparecen los "esfuerzos", y no te será un disgusto el hablarle, preguntarle cómo está, seguir compartiendo la vida cotidiana con sonrisas en lugar de quejas.

8. Establece pasar tiempo de calidad con tu pareja

Las peleas pueden aparecer, en especial, a causa del cansancio, las frustraciones fuera del matrimonio y las presiones externas. Por eso, es muy importante aprovechar el tiempo juntos para hacer cosas que ambos les agraden, para distraerse juntos y para seguir edificando el matrimonio y la familia con los verdaderos valores del amor.

9. Tengan proyectos

Programar unas vacaciones suele ser algo que nos da mucha alegría, aunque sean unos pocos días. Un fin de semana de "luna de miel" enriquece nuestro matrimonio a través de los años, y proyectar juntos nos une en propósitos divertidos y reconfortantes.

10. Orar uno por el otro

Tras las constantes peleas, es muy fácil  "no pensar bien" acerca del otro. Pero es fundamental levantarse día tras día para luchar por el bien común. No dejes de orar por tu cónyuge, Dios es poderoso para sostenerlos y para embellecer el matrimonio cada día.



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lunes, 1 de agosto de 2016

La Confianza en el Matrimonio

La confianza dentro del matrimonio se pone a prueba cuando los momentos no tan cómodos se presentan, y ni hablar cuando algún hecho de tu cónyuge es vivido como traición. 
es posible mantener la confianza en tu matrimonio

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sábado, 19 de diciembre de 2015

7 maneras de luchar por tu matrimonio

Piensa en tu matrimonio. Llevan ya un tiempo, quizás años compartiendo la vida desde el día de la boda. Hubo tiempos felices, y otros no tanto. Están de acuerdo en muchas cosas, pero no en todo. Se llevan bien, pero a veces discuten. Pero hay algo que seguramente es igual en ambos, si han llegado juntos hasta aquí: los dos están dispuestos a no renunciar.

como luchar por el bien de tu matrimonio

¿Crees que vale la pena proteger el matrimonio? ¿Es realmente tan valioso?

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miércoles, 15 de abril de 2015

Conoce cuáles son las 3 necesidades básicas de tu cónyuge

Al comenzar nuestro matrimonio, los sueños y proyectos que nos llevaron al altar comienzan a concretarse. Despertarme cada día junto a mi ser amado no tiene precio... Y a medida que la convivencia pasa a ser parte de nuestra realidad, surgen algunas asperezas que parecen opacar todo el romance y bienestar.
Es que tenemos que conocernos, y comprender cuáles son las necesidades de cada uno para poder optimizar nuestro vínculo. 

Nos enfocaremos en 3 necesidades básicas para cada uno.

Todo esposo (varón) necesita...
Aprende Lo que tu cónyuge necesita


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miércoles, 28 de enero de 2015

4 Principios Para Sanar una Relación de Pareja

Sanar el matrimonio no es imposible. Para ello transitaremos cuatro escalones:
Cuatro escalones hacia 
la sanidad de una relación de pareja

 Esfuerzo, Disciplina, Voluntad y Sacrificio. 

*ESFUERZO: Es el extra que estamos dispuesto a dar en torno a la relación, tienen que evaluar lo que hasta ahora han hecho y pensar en serio que otros recursos pueden sumar en beneficio o mejora de la unión matrimonial.El punto donde se encuentra su relación de pareja en este momento es el resultado de los esfuerzos que han hecho o dejado de hacer, si desean algo mas por ende necesitaran aportar ese adicional que será lo que marcara la diferencia.

Cómo sanar tu matrimonio en cuatro pasos


*DISCIPLINA: Son las normas o directrices sugeridas por ambos a la que tendrán que someterse para propiciar un cambio en la relación. Estas deben ser el resultado de conversaciones en la que cada uno aporte lo que entiende son las situaciones que están provocando el mal funcionamiento en la relación de pareja. Nunca la imposición unilateral de uno de los conyugue. Estas normas deben ser las respuestas dadas por cada uno a la pregunta siguiente: ¿Haciendo que cosas tu entiendes que nuestra relación puedes mejorar?

*VOLUNTAD: Si queremos mejorar tenemos que entregarnos por entero en la búsqueda de ese objetivo, será difícil obtener lo que nos proponemos si nos entregamos a media, para ello necesitaremos la participación integral de todo nuestro Ser: espíritu, alma y cuerpo. De veras desean el cambio? Entonces expréselo a su cónyuge no solo con palabras sino con hechos, que ambos perciban el mensaje claro que sus voluntades al unísono emitan.

*SACRIFICIO: Que precio estoy dispuesto a pagar por la felicidad conyugal?Son las restricciones a las que tendrán que someterse con el propósito de concentrar todas sus energías en la búsqueda de la sanidad de su relación. Quizás signifique estar mas tiempo en familia, reducción del tiempo dedicado a los amigos, mejor organización y programación del ministerio, reducción de horas extra de trabajo, romper con el silencio y ser mas expresivo, mayor respeto a la opinión del cónyuge, en fin todo aquello, como se llame, que este causando daño a la relación.

Fielmente oren juntos, ya que es mejor dos que uno y si dos se ponen de acuerdo hay promesas divinas inquebrantables de que serán escuchados.

Bendiciones!


Andrés Mercedes

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domingo, 28 de diciembre de 2014

Resoluciones para tu Matrimonio en Año Nuevo

Tu matrimonio puede ser transformado y embellecido con el favor de Dios, para lo cual hay que tomar decisiones importantes. Te invito a que te comprometas a seguir estas 10 resoluciones para el Año 2015

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Video de 10 resoluciones para tu matrimonio
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martes, 25 de noviembre de 2014

10 secretos para hacer que tu matrimonio sea feliz


Todos tenemos nuestros secretos. A veces no somos conscientes de ellos. Noté que tenía ciertas estrategias para amar a mi esposo cuando una de mis hijas me lo hizo notar, ella me dijo 'te descubrí'... al parecer, ella se dio cuenta que yo hacía algunas cosas que parecían marcar una diferencia. Formas de aliviar la tensión. Pequeños pasos hacia amarlo. En fin, todos son hábitos que ayudaron a forjar y mantener la felicidad de nuestro matrimonio.

Así que, sí, supongo que sí tengo mis "secretos" y ellos son realmente los más simples. Nada grande o brillante, pero voy a compartirlos, por si te sirven para marcar una diferencia en tu matrimonio también.

Mis 10 secretos:

1. Que tu sonrisa sea lo primero que  brindes calurosamente por la mañana. Lo reconozco, no soy esa clase de persona. Más bien se podría decir que soy del estilo de "¿dónde está mi café?"diría, soy la clase de persona que gruñe por las mañanas. Pero he decidido saludarlo con la más cálida sonrisa, la más cariñosa que pueda esbozar. Haz la prueba, esto establece un tono maravilloso para todo el resto del día.

2. Más besos de las protestas. Esto fue en lo cual fui "descubierta" por mi hija. Mi marido había hecho algo bastante irritante. Francamente molesto. Y mi hija estaba viendo todo a través del cuarto. En lugar de reaccionar, me reí y le planté un grande y jugoso beso en sus labios. Ah! Eso le enseñará.

3. Toma en consideración el tiempo. Mi tendencia es dejar escapar lo que estoy sintiendo... cuando lo estoy sintiendo. Pero estoy aprendiendo a detenerme hasta que pueda comunicar lo que tengo que decir de una manera tranquila y cuando él esté en el mejor momento para escucharme. Es así que vale la pena esperar el momento adecuado.


4. Haz que tu dormitorio un lugar hermoso. Me gusta convertir nuestra habitación en un precioso oasis para los dos. Vale la pena asegurarse de que es un lugar limpio, cálido y acogedor - que sea el lugar en el que él sabe que puede encontrar el orden y la paz. Un lugar especial en el que quiera estar conmigo.

5. Seleccionar y elegir los temas que te interesan. Decidir no saltarle a tu esposo sobre todos los delitos posibles. Guarda los "cupones" para aquellas cosas que realmente te importan. Por ejemplo, me importa mucho menos hablar acerca de quién saca la basura (aunque teóricamente sea su responsabilidad) que hacerlo sobre la manera en que me habla.

6. Propósito de conectarme con él cada día. Nos gusta tomar un café juntos cada mañana, aunque no siempre es posible. Pero sí intento enviar a lo largo del día una breve nota de amor, darle una llamada rápida en el medio del día, o simplemente acurrucarme en él al final de la noche.

7. Preste atención a los detalles.
La forma en que le gusta su café. Cuando se siente con ganas de hablar... y cuando no lo hace. Cuando podrías hacer una diligencia para él. Esos pequeños detalles que expresan el amor con hechos concretos.

8. Bendecirlo con una palabra amable. Dale una palabra de aliento o apreciación. Haz que tu hábito diario sea decirle algo agradable acerca de él. Es increíble cómo esa pequeña bondad se acumula en grande con el tiempo.

9. Extiende la mano y tócalo. Antes de ir a dormir por la noche. Incluso si él se arrastra en la cama más tarde que yo, me gusta acercarme y recordarle que estoy allí. Con esto le digo que siempre soy su chica. Quiero que se detenga a pensar en mi amor por él.

10. Dile "Te amo" todos los días. ¿Quién no necesita que se le recuerde que es amado? Que él es tu chico especial... Al mío todavía le gusta oírlo, aunque yo se lo he estado diciendo por más de 22 años. Me imagino que lo ha escuchado cerca de 8.653 veces - más o menos una vez o dos al día. Eso es un montón de amor.

Así que estos son algunos de mis secretos. Diez de ellos. No es mucho, lo sé, pero yo creo que han hecho una diferencia. Nuestra hija también lo cree. De hecho, ella confesó que ella quiere llevar esos secretos en su futuro matrimonio también.

Espero que ella lo haga. Algunos secretos son para ser transmitidos.


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lunes, 3 de noviembre de 2014

10 principios que traen felicidad a tu matrimonio

Hay ciertos hábitos que colaboran a que tu pareja sea feliz. Veamos estos principios:

1. Van a la cama al mismo tiempo
Las parejas felices suelen resistir a la tentación de ir a acostarse en diferentes momentos. Van a la cama al mismo tiempo, incluso si uno de los dos se levanta luego para hacer cosas mientras su pareja duerme. Cuando tocan su piel aún sienten un pequeño hormigueo, a menos que uno o ambos estén tan agotados como para sentirse sexualmente excitados.

 2. Cultivan intereses comunes
Cuando la pasión baja sus niveles, es común que las parejas se den cuenta que tienen pocos intereses en común. Por ello, no hay que restarle importancia a las actividades que pueden desarrollar y disfrutar en conjunto. Si los intereses comunes no están presentes, las parejas felices los desarrollan, es recomendando también tener actividades por separado, para que la relación no se vuelva demasiado dependiente.


 3. Caminan de la mano o van uno al lado del otro
En lugar de que uno de los dos se vaya quedando atrás porque camina más lento o se detiene a ver algo, se recomienda andar cómodamente al lado de la pareja, y mejor aún si se toman la mano. Si uno quiere parar a observar alguna cosa, es mejor hacerlo juntos, o se pierde el sentido de compañía.

4. Confían y perdonan
En los desacuerdos o discusiones rutinarias que no llegan a resolución, las parejas felices no se desgastan, se perdonan mutuamente y confían el uno en el otro, en lugar de guardar rencor y mantenerse de mala gana en la relación.

5. Se centran más en lo que su pareja hace bien que en lo que hace mal 
Si comienzas a buscar cosas malas en tu pareja, siempre encontrarás algo. Si haces lo contrario, es decir, buscas lo bueno, también hallarás cosas. Todo depende de lo que quieres buscar. Las parejas felices acentúan lo positivo.

6. Se abrazan al reencontrarse después del trabajo o actividades
Nuestra piel tiene una memoria de “buenas caricias” (amor), “malas caricias” (abuso) y “sin caricias” (descuido). Las parejas que se saludan con un abrazo mantienen su piel bañada por “buenas caricias”,

7. Dicen “te amo” y “que tengas un buen día” todas las mañanas 
Es una manera de cultivar la paciencia y la tolerancia, pues es una buena forma de empezar un día que depara problemas, dificultades y otras molestias que podrían darse en el trabajo.

8. Dicen “Buenas noches” cada noche, independientemente de cómo se sientan 
Esto le dice a tu pareja que, sin importar lo mal que estás con él o ella, aún quieres estar en la relación. Lo que tú y tu pareja tienen es más grande que cualquier incidente perturbador.

9. Llaman o envían un pequeño mensaje a su pareja durante el día 
Llamar o enviar un pequeño mensaje preguntando como va el día del otro, es un hábito de las parejas felices, dice . Ayuda a mantener la complicidad y conexión aún cuando no se ven, y permite estar más en sintonía cuando se ven después del trabajo. Puedes saber si tu pareja está teniendo un día horrible o tuvo un gran logro que pueden compartir cuando se reencuentren.

10. Se sienten orgullosos de estar con su pareja 
A las parejas felices les gustan verse juntos y cuando están en público suelen darse la mano, apoyar su mano sobre el hombro, espalda o rodilla del otro, etc. Muestran la conexión que existe entre ellos, a veces sin darse cuenta. Un hábito es un comportamiento discreto que para transformarse en automático, necesita un poco esfuerzo para mantenerlo y cultivarlo. En este sentido,aquellos que tienen problemas de pareja, pueden seleccionar uno de los puntos señalados y llevarlo a cabo. Además, si en un comienzo no funciona, aconseja no desesperarse y simplemente retomarlo.

Dr. Goulston

Estos consejos se pueden mantener en tu matrimonio cuando tienes una verdadera comunión con Dios, y pones como base de tu pareja la Palabra de Dios.


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domingo, 28 de septiembre de 2014

El amor se pone de acuerdo en la oración - Día 37 de El Desafío del amor

El amor se pone de acuerdo en la oración - Día 37 de El Desafío del amorSi dos de vosotros se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan aquí en la tierra, les será hecho por mi Padre. (Mateo 18:19)

Si alguien te dijera que al cambiar una sola cosa en tu matrimonio podrías garantizar casi con toda seguridad una mejora significativa en la vida con tu cónyuge,
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al menos querrías saber de qué se trata. Y en el caso de muchas parejas piadosas, esa “única cosa” es la práctica diaria de la oración juntos.

Para una persona que tiende a quitarle importancia a las cuestiones espirituales, esto parece bastante ridículo. Y si le dijeran que la oración en conjunto es un ingrediente clave para la longevidad matrimonial y que realza la intimidad sexual, pensaría que exageraron demasiado. Sin embargo, la unidad que crece entre un hombre y una mujer que oran juntos en forma regular, forma una conexión intensa y poderosa. Dentro del santuario del matrimonio, orar juntos puede hacer maravillas en todas las áreas de la relación.

Cuando se unieron como esposo y esposa, Dios les dio un regalo de bodas: un compañero de oración para toda la vida. Cuando necesitas sabiduría para determinada decisión, tú y tu compañero de oración pueden buscar juntos a Dios para encontrar la respuesta. Cuando luchas con tus propios temores e inseguridades, tu compañero de oración puede tomarte de la mano e interceder por ti. Cuando no se llevan bien con tu cónyuge y no pueden superar una discusión o un escollo en particular, pueden tomarse un descanso, dejar las armas y entrar en oración de emergencia. Esto debería transformarse en tu reflejo automático cuando no sabes qué más hacer.

Es difícil permanecer enojado con alguien con quien estás orando. Es difícil no retroceder cuando escuchas a tu cónyuge clamar a Dios humillado y rogarle misericordia en medio de la acalorada crisis entre ustedes. En oración, dos personas recuerdan que Dios las ha transformado en una. Y con la unidad que trae su presencia, la discordia se transforma en belleza.

Orar por tu cónyuge hace que tu corazón se interese más por él. Sin embargo, lo más importante es que a Dios le agrada verlos humillarse y buscar su rostro juntos. Sus bendiciones se derraman sobre ustedes cuando se ponen de acuerdo en oración.

La palabra que Jesús usó cuando habló sobre “ponerse de acuerdo” en oración lleva la idea de una sinfonía armónica-Dos notas separadas que se tocan una a la vez suenan distintas; son opuestas. Y si las tocas al mismo tiempo (de acuerdo), pueden crear una sensación agradable de armonía. Juntas, proporcionan un sonido más pleno y completo que si suenan en forma independiente.

Ponerse de acuerdo en oración es así… aun en medio del desacuerdo. Vuelve a colocarlos a los dos en su verdadero centro. Les proporciona un área de consenso, cara a cara frente al Padre. Restaura la armonía en medio de la discusión.

La iglesia (la cual, en las Escrituras, tiene una connotación matrimonial con Cristo) a veces puede ser un lugar en donde reine el conflicto. La discordia que suele generarse por distintas razones puede descarrilar a la iglesia de su misión y perturbar el libre flujo de adoración y unidad. A veces, los líderes piadosos se dan cuenta de lo que sucede, les ponen fin a las discusiones y llaman al pueblo de Dios a la oración. En lugar de c0ntinuar la discordia y permitir que haya más sentimientos heridos, buscan la unidad al volver sus corazones hacia Dios y pedirle ayuda.

Lo mismo sucede en nuestros hogares cuando interviene la oración, aun en los momentos culminantes del desacuerdo. La oración detiene la hemorragia; acalla las voces fuertes; hace que te detengas y comprendas en la presencia de quién estás.

Sin embargo, la oración hace mucho más que detener peleas. Es un privilegio para disfrutarlo en forma constante, a diario. Cuando sepas que antes de ir a dormir te espera un tiempo de oración, cambiará la manera en que pasas la velada. Aunque sus oraciones juntos en general sean cortas y concisas, tu día podrá girar alrededor de esta cita permanente y hacer que Dios se mantenga en el medio de todo.

Es cierto, comenzar un hábito como este puede parecer difícil e incómodo. Cualquier cosa de esta envergadura te abrumará con su peso y su responsabilidad cuando intentes ponerla en práctica; pero recuerda que Dios desea que estés con Él (en verdad, te invita) y te hará crecer a medida que lo tomes en serio y dejes atrás los momentos en los que no sabes qué decir.

Recordarás este hilo en común que atravesó todo, desde los días comunes y corrientes hasta las decisiones importantes, y estarás sumamente agradecido por esta “única cosa” que cambió todo. Es un área en donde es fundamental que estés de acuerdo para ponerte de acuerdo.

PREGÚNTALE A TU CÓNYUGE SI PUEDEN COMENZAR A ORAR JUNTOS. DECIDAN CUÁL ES EL MEJOR MOMENTO PARA HACERLO, YA SEA POR LA MAÑANA, A LA HORA DE ALMORZAR O ANTES DE IRSE A DORMIR. USEN ESTE TIEMPO PARA CONFIARLE AL SEÑOR LAS INQUIETUDES, LOS DESACUERDOS Y LAS NECESIDADES. NO OLVIDEN DARLE GRACIAS POR SU PROVISIÓN Y SUS BENDICIONES. AUN SI TU CÓNYUGE SE NIEGA A HACERLO, DECIDE PASAR ESTE MOMENTO DIARIO EN ORACIÓN A SOLAS.

¿Qué puedes hacer para que tu cónyuge esté dispuesto a comenzar a orar contigo? Si se pusieron de acuerdo para orar, ¿cómo resultó? ¿Qué aprendieron de esta experiencia?

Mi oración llega ante ti por la mañana. Salmo 88:13

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sábado, 27 de septiembre de 2014

El amor es la Palabra de Dios - Día 36 de El Desafío del amor

El amor es la Palabra de Dios - Día 36 de El Desafío del amorLámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino. (Salmo 119:105)

Para algunas personas, la Biblia es demasiado voluminosa y prominente como para comprenderla. La consideran un desafío imposible. No saben por dónde ni cómo comenzar. No obstante, como cristiano, no estás solo para intentar entender los temas principales y los significados profundos de la Biblia. El Espíritu Santo, quien vive ahora en tu corazón por medio de la salvación, es el que ilumina la verdad. “Porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Dios” (1 Corintios 2:10). Y gracias a esta lámpara interior, ahora puedes leer, absorber, comprender y vivir las Escrituras; pero en primer lugar, debes comprometerte a hacerlo.
Crea el hábito. Si todavía no estás acostumbrado, es hora de comenzar a leer una porción de la Biblia todos los días. Lo ideal sería que la leyeran juntos como esposos… quizá por la mañana o antes de irse a dormir. Sé como el autor del Salmo 119 quien podía decir: “Con todo mi corazón te he buscado [...] En mi corazón he atesorado tu palabra, para no pecar contra ti” (Salmo 119:10-11).

Los que tienen un patrón constante de lectura de la Biblia pronto descubren que sus páginas son “deseables más que el oro; sí, más que mucho oro fino, más dulces que la miel y que el destilar del panal” (Salmo 19:10).

Busca la ayuda de otros. Tienes razón, la Biblia puede ser profunda y puede significar un verdadero desafío. Por eso es tan importante formar parte de una iglesia en donde la Palabra se enseñe y se predique con fidelidad. Al escuchar cómo se la explica en los sermones y las clases de estudio bíblico, obtendrás una visión más amplia y equilibrada de lo que Dios dice a través de su Palabra. Además, podrás unirte a otros que están en el mismo recorrido que tú, con el deseo de alimentarse con las verdades de las Escrituras. “Persiste en las cosas que has aprendido y de las cuales te convenciste, sabiendo de quiénes las has aprendido” (2 Timoteo 3:14)

Vívela. A diferencia de la mayoría de los demás libros, que están diseñados solo para ser leídos y digeridos, la Biblia es un libro vivo. Vive porque el Espíritu Santo todavía resuena entre sus palabras. Vive porque, a diferencia de los escritos antiguos de otras religiones, su autor sigue vivo. Y vive porque se transforma en parte de ti, de tu manera de pensar y de lo que haces. “Sed hacedores de la palabra y no solamente oidores” (Santiago 1:22).

Jesús habló sobre las personas que construyen su vida en la arena (en función de su propia lógica, de sus conjeturas más acertadas o del último razonamiento). Cuando las tormentas de la vida comienzan a venir (y siempre lo harán), el cimiento de arena ocasiona un completo desastre. Quizá estas casas se iluminen y luzcan bien durante un tiempo, pero son tragedias en potencia. Al final, se derrumbarán.

Sin embargo, Jesús dijo: “Cualquiera que oye estas palabras mías y las pone en práctica, será semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la roca; y cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos y azotaron aquella casa; pero no se cayó, porque había sido fundada sobre la roca” (Mateo 7:24-25). Cuando tu casa está fundada sobre la roca de la Palabra inalterable de Dios, está asegurada contra la destrucción.

Esto se debe a que Dios tiene el plan perfecto para todo y ha revelado estos planes en su Palabra. Están allí mismo para cualquiera que los lea y los ponga en práctica.

Dios tiene un plan para tu manera de administrar el dinero; un plan para la manera de criar a tus hijos; un plan para tu manera de tratar el cuerpo; un plan para tu manera de pasar el tiempo; un plan para tu manera de manejar los conflictos. ¿Acaso tu Hacedor no sabrá exactamente lo que necesitas?

Si esto de leer la Biblia en forma regular te resulta nuevo, te sorprenderá la rapidez con la cual comenzarás a pensar de otra manera y con la mirada puesta en la eternidad. Y si de verdad quieres establecer estrategias de vida basadas en la manera que tiene Dios de hacer las cosas, Él te guiará a conectar lo que lees con la manera de aplicarlo. Es un viaje esclarecedor con descubrimientos constantes.

Cada aspecto de tu vida que sometas a los principios de Dios se fortalecerá y será más duradero con el tiempo; pero cualquier parte que no le entregues, al intentar hacerlo por tu cuenta, se debilitará y con el tiempo fracasará cuando te golpeen las tormentas de la vida. A decir verdad, quizá sea el área que acelere el desmoronamiento de tu hogar y tu matrimonio.

Las parejas sabias construyen sus casas sobre la roca de la Palabra de Dios. Han visto lo que puede suceder con la arena. Saben qué significa no tener una base sólida y que los cimientos se venzan. Por eso debes decidir construir tu vida y tu matrimonio sobre la roca sólida de la Biblia. Luego, puedes planear un futuro más sólido, sin importar cuán recia sea la tormenta.

TOMA EL COMPROMISO DE LEER LA BIBLIA TODOS LOS DÍAS. CONSIGUE UN LIBRO DE MEDITACIONES O ALGÚN OTRO RECURSO QUE TE SIRVA COMO ORIENTACIÓN. SI TU CÓNYUGE ESTÁ DISPUESTO, PREGÚNTALE SI QUIERE COMPROMETERSE A LEER LA BIBLIA CONTIGO A DIARIO. COMIENZA A RENDIR CADA ÁREA DE TU VIDA A LA GUÍA DE LA PALABRA DE DIOS Y A CONSTRUIR SOBRE LA ROCA.

¿Qué partes de tu vida tienen más necesidad del consejo de Dios? ¿En dónde crees que hay una mayor susceptibilidad al fracaso? ¿Qué le estás pidiendo a Dios que te muestre a través de su Palabra?

Todo lo que fue escrito en tiempos pasados, para nuestra enseñanza se escribió. Romanos 15:4

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viernes, 26 de septiembre de 2014

El amor rinde cuentas - Día 35 de El Desafío del amor


El amor rinde cuentas - Día 35 de El Desafío del amorCuando falta el consejo fracasan los planes; cuando abunda el consejo prosperan. (Proverbios 15:22 NVI)

Los árboles gigantescos de secoya se elevan cientos de metros en el aire y resisten presiones ambientales intensas. Los rayos pueden golpearlos, pueden soplar vientos intensos y los incendios forestales pueden arder a su alrededor. Sin embargo la secoya resiste firme, y se fortalece durante las pruebas.

Uno de los secretos de la fuerza de este árbol gigante es lo que sucede bajo la superficie
. A diferencia de muchos árboles, se extiende hacia afuera y entrelaza sus raíces con las secoyas que lo rodean. Cada uno recibe poder y refuerzos con la fortaleza de los demás.

El secreto de la secoya también es una clave para mantener un matrimonio fuerte y saludable. La pareja que enfrenta problemas sola tiene más probabilidades de derrumbarse en los momentos difíciles. Sin embargo, las que entrelazan sus vidas en una red de otros matrimonios fuertes, aumentan en forma radical sus posibilidades de sobrevivir a la tormenta más intensa. Es fundamental que los esposos busquen consejos piadosos, amistades saludables y mentores experimentados.

Todos necesitamos el consejo sabio a lo largo de la vida. Las personas sabias lo buscan constantemente y lo reciben con alegría. Los necios nunca lo buscan y lo ignoran cuando se lo dan.

Como explica claramente la Biblia: “Al necio le parece bien lo que emprende, pero el sabio atiende al consejo” (Proverbios 12:15).

Obtener el consejo sabio es como tener un mapa de carretera detallado y una guía personal mientras se realiza un viaje largo y desafiante. Puede significar la diferencia entre el éxito continuo o la destrucción de otro matrimonio. Es vital que invites a parejas fuertes a que te comuniquen la sabiduría que han obtenido a través de sus propios logros y fracasos.

¿Para qué gastar años de tu vida aprendiendo lecciones dolorosas cuando puedes descubrir esas mismas verdades en unas horas de consejo sabio? ¿Por qué no cruzar los puentes que otros han construido? La sabiduría es más valiosa que el oro. No recibirla es como dejar caer monedas invalorables de entre los dedos.

Los buenos mentores del matrimonio te advienen antes de tomar una mala decisión. Te alientan cuando estás listo para darte por vencido. Y te animan cuando alcanzas nuevos niveles de intimidad en tu matrimonio.

¿Hay alguna pareja mayor o algún amigo del mismo sexo a quien puedas acudir para pedir buenos consejos, apoyo en oración y rendir cuentas en forma regular? ¿Hay alguien en tu vida que te trate con imparcialidad y franqueza?

Tú y tu cónyuge necesitan contar con esta clase de amigos y mentores en forma constante. La Biblia dice: “Exhortaos los unos a los otros cada día [...] no sea que alguno de vosotros sea endurecido por el engaño del pecado”(Hebreos 3:13). Muchas veces, podemos aislarnos de los demás. Si no tenemos cuidado, podríamos alejar de nosotros a las personas que más nos aman.

Debes protegerte contra los que te influencian para mal. Todos tienen una opinión y algunas personas te alentarán a actuar en forma egoísta, te alentarán a dejar a tu pareja para buscar tu propia felicidad. Ten cuidado y no escuches el consejo de aquellos que no tienen un buen matrimonio.

Si tu matrimonio pende de un hilo o ya se dirige hacia el divorcio debes detener todo y buscar el consejo sólido lo más rápido posible. Llama a un pastor, a un terapeuta que crea en la Biblia o a un consejero matrimonial hoy mismo. Por más que al principio sea incómodo abrirte con un extraño con respecto a tu vida, cada segundo que pase y cada sacrificio que hagas por tu matrimonio valdrán la pena. Aún si tienes una relación bastante estable, tienes la misma necesidad de mentores sinceros y francos: personas que renueven tus fuerzas para seguir adelante y te ayuden a mejorar aun más tu matrimonio.

¿Cómo eliges un buen mentor? Debes buscar una persona que tenga la clase de matrimonio que tú quieres; una persona que ponga a Cristo antes que a todas las demás cosas. Debes buscar alguien que no viva según sus propias opiniones sino según la Palabra inmutable de Dios. Y en la mayoría de los casos, se alegrará de que hayas pedido ayuda. Comienza a orar para que Dios envíe esta persona a tu vida. Luego, escoge un momento para encontrarte con ella y hablar.

Si no te parece demasiado importante, sería una buena idea que te preguntaras por qué. ¿Tienes algo que esconder? ¿Tienes miedo de sentirte avergonzado? ¿Crees que tu matrimonio está exento de la necesidad de ayuda de afuera? ¿No te resulta atractivo zambullirte en un río de influencias positivas? No seas el capitán de otro divorcio titánico al ignorar las señales de advertencia que te rodean, cuando podrías haber recibido ayuda.

Aquí tienes un recordatorio importante de las Escrituras: “Cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí mismo” (Romanos 14:12). Es un compromiso que no podemos romper. Y aunque al final, todos somos responsables de la manera en que lo abordamos, podemos recibir toda la ayuda que los demás puedan dar. Quizá sea la influencia relacional que lleve a tu matrimonio a pasar de mediocre a maravilloso.

BUSCA UN MENTOR PARA TU MATRIMONIO: UN BUEN CRISTIANO QUE SEA SINCERO Y AMOROSO CONTIGO. SI TE PARECE QUE ES NECESARIA LA TERAPIA, DA EL PRIMER PASO Y CONCIERTA UNA CITA. DURANTE ESTE PROCESO, PÍDELE A DIOS QUE DIRIJA TUS DECISIONES Y TE DÉ DISCERNIMIENTO.

¿A quién elegiste? ¿Por qué escogiste esa persona? ¿Qué esperas aprender de ella?

En la abundancia de consejeros está la victoria. Proverbios 11:14
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jueves, 25 de septiembre de 2014

El amor celebra la piedad - Día 34 de El Desafío del amor

El amor celebra la piedad - Día 34 de El Desafío del amor
El amor no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad, (1 Corintios 13:6)

Desde que cierras tu Biblia por la mañana, casi todo lo que encuentres a lo largo del día querrá apartarte de sus verdades. Las opiniones de tus compañeros de trabajo, la cobertura periodística de la televisión, los sitios que visitas en la Red, las diferentes tentaciones del día: estas y otras cuestiones harán horas extras para moldear tus ideas de lo que es verdadero y más deseable en la vida.

Te dirán que tener una esposa muy atractiva que se vista para llamar la atención de los demás hombres está bien. Te dirán que las malas palabras y la inmoralidad de las películas están bien para las personas maduras. Dirán que la iglesia no es importante para la vida de una persona; que cada uno debe encontrar a Dios a su manera.

Hablarán mucho. Y lo dirán tan fuerte y con tanta frecuencia que si no tenemos cuidado, podemos comenzar a creer que las cosas deberían ser como ellos dicen. Podemos empezar a valorar lo que los demás valoran y a pensar de la misma manera que todos.

Sin embargo, el significado de la “vida real” cambia en forma drástica cuando comprendemos que la Palabra de Dios es la expresión suprema de la vida real. Las enseñanzas que contiene no son solo buenas conjeturas sobre lo que debería
ser importante. Son principios que reflejan cómo son las cosas en verdad, la manera en que Dios creó la vida. Sus ideales e instrucciones son los únicos caminos hacia la verdadera bendición y cuando vemos que las personas los ponen en obediencia al Señor, deberíamos regocijarnos.

¿Qué te enorgullece más de tu esposo? ¿Te enorgullece cuando vuelve a casa con un trofeo del torneo de golf de la empresa, o cuando reúne a la familia antes de la hora de dormir para orar juntos y leer la Palabra?

¿Qué te hace rebosar de alegría con respecto a tu esposa? ¿Verla probar una nueva técnica de pintura en la habitación de los niños o verla perdonar al vecino cuyo perro le desenterró las plantas?

Eres una de las personas con más influencia en la vida de tu cónyuge. ¿Has usado esa influencia para llevarlo a honrar a Dios o para deshonrarlo?

El amor se regocija más en las cosas que agradan a Dios. Cuando tu pareja crece en el carácter cristiano, persevera en la fe, busca la pureza, da y sirve con alegría (se vuelve responsable en el ámbito espiritual dentro del hogar) la Biblia dice que deberíamos celebrarlo. La palabra “regocija” de 1a Corintios 13:6 tiene la idea de estar sumamente emocionado, alentando a tu cónyuge con energía por lo que está permitiendo que Dios logre en su vida.

El apóstol Pablo, quien ayudó a establecer y ministrar a muchas de las iglesias del primer siglo, escribió en sus canas cuánto placer le producía escuchar sobre la fidelidad de las personas y su crecimiento en Jesús. “Siempre tenemos que dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es justo, porque vuestra fe aumenta grandemente, y el amor de cada uno de vosotros hacia los demás abunda más y más; de manera que nosotros mismos hablamos con orgullo de vosotros entre las iglesias de Dios, por vuestra perseverancia y fe en medio de todas las persecuciones y aflicciones que soportáis” (Tesalonicenses 1:3-4).

El apóstol Juan, quien había estado cerca de Jesús y se había transformado en uno de los principales líderes de la iglesia primitiva, les escribió una vez a sus discípulos: “No tengo mayor gozo que éste: oír que mis hijos andan en la verdad” (3 Juan 4).

Esto debería ser lo que nos vigoriza cuando vemos que se manifiesta en nuestro cónyuge. Más que cuando ahorra dinero en alimentos. Más que cuando tiene éxito en el trabajo. A veces, al aceptar la opinión de la cultura moderna sobre qué celebrar de nuestro cónyuge, podemos incluso ser culpables de alentarlo a pecar: quizá alimentando la vanidad o las actitudes machistas.

Sin embargo, “el amor no se regocija de la injusticia”… ni de la nuestra ni de la de nuestra pareja. En cambio, el amor “se alegra con la verdad”, así como Pablo se alegró cuando le dijo a la iglesia romana: “La noticia de vuestra obediencia se ha extendido a todos; por tanto, me regocijo por vosotros, pero quiero que seáis sabios para lo bueno e inocentes para lo malo” (Romanos 16:19).Sabía que la búsqueda de la piedad, la pureza y la fidelidad era la única manera de que encontraran gozo y la satisfacción suprema. Ser “sabios” para la santidad e “inocentes” con respecto al pecado (permanecer sin cansarnos y sin transigir en el viaje de la vida) es la manera de ganar a los ojos de Dios.

¿Y qué más podríamos desear para nuestro cónyuge que experimente lo mejor de Dios en la vida? Alégrate con cualquier logro que disfrute tu pareja; pero guarda tus felicitaciones más calurosas para cuando honre a Dios con su adoración y su obediencia.

BUSCA UN EJEMPLO ESPECÍFICO Y RECIENTE CUANDO TU CÓNYUGE HAYA DEMOSTRADO EL CARÁCTER CRISTIANO DE UNA MANERA EVIDENTE. EN ALGÚN MOMENTO DEL DÍA, ELÓGIALO POR ESTO.

¿Qué ejemplo elegiste reconocer? ¿De qué otras maneras podrías celebrar su crecimiento en la piedad? ¿Cómo podrías alentarlo a perseverar en ella?

En la integridad de mi corazón andaré dentro de mi casa. Salmo 101:2
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miércoles, 24 de septiembre de 2014

El amor completa al otro - Día 33 de El Desafío del amor

Si dos se acuestan juntos se mantienen calientes; pero uno solo ¿cómo se calentará? (Eclesiastés 4:11)

Dios crea el matrimonio al tomar a un hombre y una mujer y unirlos como una sola cosa. Y aunque, si es necesario, el amor debe estar dispuesto a actuar en forma independiente, siempre es mejor cuando no se interpreta como solista. El amor puede funcionar por su cuenta cuando no hay otra manera, pero hay “un camino más excelente” (1 Corintios 12:31). Además, el amor no se atreve a dejar de amar antes de llegar a ese punto.

Esta cualidad del amor que completa al otro se le reveló a la humanidad desde el principio. Dios creó la raza humana con un hombre y una mujer: dos diseños similares pero complementarios, hechos para funcionar en armonía.

Nuestros cuerpos están hechos el uno para el otro.

Nuestros caracteres y temperamentos proporcionan equilibrio, y nos permiten completar las tareas con más eficacia.
Nuestra unidad puede producir hijos, y nuestro trabajo en equipo es la mejor manera de criarlos para que tengan salud y madurez. En donde uno es débil, el otro es fuerte. Cuando uno necesita que lo edifiquen, el otro está preparado para realzar y animar. Multiplicamos las alegrías mutuas y dividimos las penas mutuas.

Las Escrituras dicen: “Más valen dos que uno solo, pues tienen mejor remuneración por su trabajo. Porque si uno de ellos cae, el otro levantará a su compañero; pero ¡ay del que cae cuando no hay otro que lo levante!” (Eclesiastés 4:9,10). Lo mismo sucede con tus dos manos, las cuales no solo coexisten juntas, sino que multiplican la efectividad de la otra. Para hacer lo que hacen, ninguna está completa sin la otra.

Aunque nuestras diferencias pueden a menudo ser la fuente de malentendidos y conflictos, han sido creadas por Dios y pueden ser bendiciones constantes si las respetamos.

Por ejemplo, quizá uno de ustedes cocine mejor, mientras que el otro sea más meticuloso para lavar los platos. Uno quizá sea más dulce y pueda mantener la paz entre los miembros de la familia, mientras que el otro maneja la disciplina en forma más directa y eficaz. Uno quizá tenga una buena mentalidad de negocios pero necesita que el otro le recuerde que debe ser generoso.

Cuando aprendemos a aceptar estas distinciones en nuestra pareja, podemos evitar la crítica y pasar directamente a ayudar y apreciar al otro.

Sin embargo, algunos parecen no poder superar las diferencias de su pareja. Y como resultado, pierden muchas oportunidades. No aprovechan la singularidad que hace que cada uno sea más eficaz cuando incluye a su cónyuge.

Un ejemplo de la Biblia es Poncio Pilatos, el gobernador romano que presidió el juicio de Jesús. Ignoraba quién era Cristo y a pesar de que sabía que era un error, permitió que la multitud lo influenciara para crucificar a Jesús.

Sin embargo, la esposa de Pilatos era más sensible a lo que en realidad estaba sucediendo y se le acercó en pleno tumulto para advertirle que estaba cometiendo un error. “Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó aviso, diciendo: No tengas nada que ver con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sueños por causa de Él” (Mateo 27:19).

Aparentemente, era una mujer de gran discernimiento, quien comprendió la magnitud de estos acontecimientos antes que su esposo. Sin duda, la soberanía de Dios estaba allí y nada podría haber impedido que su Hijo marchara en obediencia a la cruz por nosotros. Sin embargo, el rechazo de Pilatos a la intuición de su esposa revela un lado lamentable de la naturaleza del hombre que a menudo se minimiza. Dios hizo a las esposas para que completen a sus esposos, y les da un discernimiento que muchas veces los hombres no tienen. Si se ignora, a menudo es en perjuicio del hombre que toma la decisión.

La efectividad de tu matrimonio depende de que los dos trabajen juntos. ¿Debes tomar decisiones importantes con respecto a las finanzas o a tus planes de jubilación? ¿Tienes un verdadero problema con un compañero de trabajo a quien cada vez te cuesta más tratar, y no sabes cómo actuar correctamente? ¿Estás totalmente convencido de que las decisiones educativas para tus hijos están bien, sin importar lo que piense tu cónyuge?

No intentes analizar las cosas solo. No le quites a tu pareja el derecho de expresar su opinión en cuestiones que afectan a ambos. El amor comprende que Dios los ha juntado a propósito. Y aunque quizá al final no estés de acuerdo con las opiniones de tu cónyuge, de todas formas deberías respetar su visión y considerarla con detenimiento. Esto honra el diseño de Dios para tu relación y protege la unidad que Él quiso que hubiera. Juntos, son mejores que sus partes independientes. Se necesitan. Se completan.

RECONOCE QUE TU CÓNYUGE ES ESENCIAL PARA TU ÉXITO EN EL FUTURO. HOY MISMO, DÉJALE SABER QUE DESEAS INCLUIRLO EN TUS PRÓXIMAS DECISIONES, Y QUE NECESITAS SU OPINIÓN Y SU CONSEJO. SI EN EL PASADO HAS IGNORADO SUS APORTES, ADMITE TU DESCUIDO Y PÍDELE QUE TE PERDONE.

¿Qué decisiones próximas pueden tomar juntos? ¿Qué aprendiste hoy sobre el papel de tu cónyuge?

Vestíos de amor, que es el vínculo de la unidad. Colosenses 3:14
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martes, 23 de septiembre de 2014

5 temas imprescindibles para hablar con tu cónyuge


5 temas imprescindibles para hablar con tu cónyuge

1. Tus deseos en el dormitorio.

A veces, incluso las parejas casadas más saludables tienen dificultades para comunicarse honestamente sus necesidades y deseos, cuando se trata de su vida sexual. Creo que tienen miedo de herir los sentimientos de su cónyuge haciendo que se sientan como si estuvieran haciendo algo malo, pero su vida sexual es más otra oportunidad para la comunicación y el crecimiento. Hablen de ello.

2. "Puntos ciegos" de tu cónyuge

Todos tenemos "puntos ciegos." Tenemos ciertos aspectos de nuestro comportamiento o personalidad que vemos de una manera, pero el resto del mundo los ve en una luz diferente. Mi esposa me ha

señalado suavemente algunos de mis puntos ciegos en los últimos años incluyendo el mal aliento. Recientemente he comenzado a desarrollar el mal aliento por alguna razón, pero no tenía ni idea. Ella me lo señaló. Ahora, llevo mentas para el aliento y estoy seguro de que todo el mundo a lo largo del día está muy agradecido de que ella me señalara este "punto ciego".

3. Tus sueños.

Tu cónyuge no puede ayudarle a alcanzar sus sueños, metas y esperanzas si nunca le comunicas cuáles son. Habla abiertamente sobre tus metas personales y luego tendrán sueños que compartan juntos. Además, siempre tienen algo que esperar en tu matrimonio. Mi esposa y yo planeamos un viaje a la ciudad de Nueva York. Hemos estado hablando acerca de hacerlo durante años, pero finalmente nos dimos cuenta de que el sueño y la esperanza por sí sola no hace nada. Tú tienes que poner en algún momento algo en el calendario, organizar el cuidado de niños, y hacer que suceda. Te alegrarás al hacerlo!

4. Tus secretos.

Uno de los mayores obstáculos para el crecimiento en un matrimonio sucede cuando los cónyuges se esconden algo entre sí. A menos que estés planeando una fiesta de cumpleaños sorpresa, nunca hay una razón para guardar secretos de tu cónyuge. El secreto es un enemigo de la intimidad. Confiesa lo que estás escondiendo. Sácalo de la intemperie. Puede ser incómodo al principio, pero con el tiempo, su honestidad conducirá a la transformación y el crecimiento en su matrimonio.

5. Su amor.

Tu cónyuge nunca debería tener que preguntarte cómo es tu sentir acerca de ella. Dile que la amas a menudo, pero no simplemente decir "Te amo", sino que es necesario decirle cualidades específicas que te gustan de ella. Escribir cartas de amor el uno al otro, enviar mensajes de texto de coqueteo durante el día, y utilizar tus palabras para construir continuamente un puente de confianza y de amor entre tu cónyuge y tú!
Dave Willis

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lunes, 22 de septiembre de 2014

El amor y el matrimonio - Día 31 de El Desafío del amor

El amor y el matrimonio - Día 31 de El Desafío del amor
El hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne. (Génesis 2:24)

Este versículo es el proyecto original de Dios para el funcionamiento correcto del matrimonio. Supone una separación y un tejido de unión. Reconfigura las relaciones existentes mientras establece una completamente nueva. El matrimonio cambia todo. Por eso, las parejas que no toman en serio este mensaje de “partida” y “apego” cosecharán las consecuencias más adelante, cuando les sea mucho más difícil reparar los problemas sin herir a alguien.

“Partir” significa que rompes un vínculo natural. Tus padres pasan a cumplir la función de consejeros
a quienes hay que respetar, pero ya no pueden decirte qué hacer. A veces, la dificultad para ponerlo en práctica viene de la fuente original. Quizá, un padre no esté preparado para soltarte de su control y sus expectativas. Ya sea con una dependencia poco saludable o con luchas interiores por el nido vacío, los padres no siempre asumen su parte de la responsabilidad. En estos casos, el hijo adulto debe tomar la valiente decisión de “partir” por su cuenta. Y demasiadas veces, esta separación no se hace bien.

¿Tienes problemas sin resolver con tu cónyuge por no cortar el cordón? ¿Alguno de sus padres sigue creando problemas en tu hogar, quizá sin siquiera saberlo? ¿Qué debe suceder para frenar esto antes de que cree una división demasiado grande en tu matrimonio?

La unidad es una característica del matrimonio que debe protegerse a toda costa. Por supuesto el propósito de la “partida” no es abandonar todo contacto con el pasado, sino preservar la unidad única para la cual está diseñado el matrimonio. Solo en unidad puedes transformarte en todo lo que Dios quiere que seas.

Si estás demasiado unido a tus padres, la identidad singular de tu matrimonio no podrá florecer. Siempre permanecerás frenado y una raíz de división brotará continuamente en tu relación. Esto no se acabará a menos que hagas algo al respecto; porque sin la “partida” no puedes lograr el “apego” que necesitas, la unión de los corazones, imprescindible para experimentar la unidad.

"Apego” lleva la idea de buscar y atrapar a alguien, y aferrarse a esa persona como tu nueva roca de refugio y seguridad. Este hombre es ahora el líder espiritual de tu nuevo hogar, y tiene la responsabilidad de amarte “así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella” (Efesios 5:25). Esta mujer está ahora unida a ti, llamada a respetar a su marido (Efesios 5:33).

Como resultado de este proceso esencial, ahora son libres para transformarse en lo que Dios quiso cuando los declaró “una sola carne”.
* Pueden lograr la unidad en sus decisiones, aún cuando comiencen con puntos de vista opuestos.
* Pueden lograr la unidad en sus prioridades, aunque vengan de trasfondos que no podrían ser más distintos.
* Pueden lograr la unidad en el afecto sexual mutuo, aunque uno de ustedes o los dos tengan recuerdos de impureza de su pasado prematrimonial.

La decisión de Dios de transformarlos en “una sola carne” en el matrimonio puede lograr que todo sea posible.

Si las cosas no funcionan así en tu matrimonio en este omento, por desgracia, te encuentras dentro de la mayoría. Es común que las parejas de toda clase (incluso las cristianas) ignoren el diseño de Dios para el matrimonio, pensando que saben más que Él. Génesis 2:24 quizá haya parecido agradable y noble cuando dijeron sus votos en la boda. Sin embargo, como un principio fundamental para poner en práctica y vivir de acuerdo a él… parece demasiado difícil. A pesar de esto, debes hacer cualquier sacrificio para reclamar justamente esto.

Es difícil (sumamente difícil) cuando la búsqueda de la unidad es principalmente unilateral. Quizá, a tu cónyuge no le interese para nada recapturar la unidad que tenían al principio. Aunque sí haya algún deseo de su parte, tal vez todavía existan problemas entre ustedes que ni se acercan a una resolución.

No obstante, si mantienes una pasión por la unidad presente en tu mente y tu corazón, con el tiempo, la relación comenzará a reflejar el diseño ineludible de “una sola carne” que está impreso en su ADN. No es necesario que lo busques. Ya está allí, pero debes ponerlo en práctica, o no podrás esperar otra cosa que la desunión.

Parte. Apégate. Y atrévete a caminar en unidad.

¿TODAVÍA HAY ALGUNA ÁREA EN LA QUE NO HAYAS SIDO LO SUFICIENTEMENTE VALIENTE COMO PARA “PARTIR”? CONFIÉSALA A TU CÓNYUGE HOY MISMO Y DECIDE SOLUCIONARLA. LA UNIDAD DE TU MATRIMONIO DEPENDE DE ESO. LUEGO, COMPROMÉTETE CON TU CÓNYUGE Y CON DIOS A TRANSFORMAR TU MATRIMONIO EN LA PRIORIDAD SOBRE TODA OTRA RELACIÓN HUMANA.

¿Te ha resultado difícil lidiar con esta situación? ¿Cómo ha afectado tu relación? Si el peor infractor en esta área es tu cónyuge (con tus suegros), ¿cómo puedes lograr con amor una situación mejor?

Que todos sean uno. Como tú, oh Padre, estás en mí y yo en ti. Juan 17:21
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domingo, 21 de septiembre de 2014

El amor trae unidad - Día 30 de El Desafío del amor

El amor trae unidad - Día 30 de El Desafío del amor
Padre santo, guárdalos en tu nombre, el nombre que me has dado, para que sean uno, así como nosotros. (Juan 17:11)

Algo asombroso de la Biblia es la manera en la que está unida, con temas coherentes en todo su contenido, desde
principio a fin. Aunque se escribió en un período de 1600 años y fue compuesta por más de 40 escritores de distintos trasfondos y con distintos niveles de habilidad, Dios la inspiró en forma soberana con una voz unida. Y hoy sigue hablando a través de ella sin salirse del mensaje.

Unidad. Unión. Homogeneidad. Son los distintivos inquebrantables de nuestro Dios. Desde el principio de los tiempos, vemos su unidad a través de la Trinidad: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Dios el Padre estaba allí, creando los cielos y la tierra. El Espíritu “se movía sobre la superficie de las aguas” (Génesis 1:2). Y el Hijo, que es “el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza” (Hebreos 1:3), se une a la creación del mundo por la palabra.“Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”(Génesis 1:26). Hagamos. Nuestra.
Los tres están en perfecta unidad de visión y propósito.

Más adelante, vemos a Jesús que se levanta de las aguas del Bautismo, mientras el Espíritu desciende como una paloma y el Padre anuncia en esta escena majestuosa: “Este es mi Hijo amado en quien me he complacido”(Mateo 3:17).

En otro momento, Jesús dice: “Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió” (Juan 6:38). Su deseo de responder las oraciones de sus seguidores es “para el Padre sea glorificado en el Hijo” (Juan 14:13). Le pide al Padre que envíe al Espíritu Santo, sabiendo que el Espíritu testificará fielmente sobre el Hijo que ama, ya que “nadie conoce los pensamientos de Dios sino el Espíritu de Dios” (1 Corintios 2:11 NVI).

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo tienen una unión impecable. Se sirven, se aman y se honran. Aunque son iguales, se gozan cuando uno recibe alabanza. Aunque son distintos, son uno, indivisible.

Y como esta relación es tan especial (representativa de la inmensidad y el esplendor de Dios), Él ha elegido dejarnos experimentar uno de sus aspectos. En la relación única entre esposo y esposa, dos personas distintas se unen espiritualmente en “una sola carne” (Génesis 2:24). Y “lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre” (Marcos 10:9 NVI).

De hecho, este misterio es tan imperioso (y el amor entre los esposos está tan ligado y completo) que Dios usa la imagen del matrimonio para explicar su amor por la iglesia.
La iglesia (la novia) se siente sumamente honrada cuando se alaba y se celebra a su Salvador. Cristo (el novio), quien se ha entregado por ella, se siente realmente honrado cuando la ve “como una iglesia radiante, sin mancha ni arruga ni ninguna otra imperfección, sino santa e intachable” (Efesios 5:27 NVI). Tanto Cristo como la iglesia se aman y se honran mutuamente. Es lo hermoso de la unidad.

Esposo: ¿Qué sucedería en tu matrimonio si te dedicaras a amar, honrar y servir a tu esposa en todas las cosas? ¿Qué pasaría si decidieras que vale la pena cada sacrificio y expresión de amor que puedas hacer para conservar tu unidad con esta mujer? ¿Qué cambiaría en tu hogar si adoptaras este enfoque en la relación cada día?

Esposa: ¿Qué sucedería si te propusieras como misión hacer todo lo posible para fomentar la unidad de corazón con tu esposo? ¿Qué pasaría si trataras cada amenaza a la unidad como veneno, como un cáncer, como un enemigo que el amor la humildad y el desinterés tienen que eliminar? ¿En qué se transformaría tu matrimonio si nunca más estuvieras dispuesta a que se destruyera la unidad entre ustedes?

La unidad de la Trinidad, desde antes del inicio de la historia y proyectándose hacía el futuro, es la evidencia del poder de la unidad. Es irrompible. No tiene fin. Y es la misma realidad espiritual que se mimetiza en la forma de tu hogar y tu dirección postal. Aunque aparezca pintada con los colores de los horarios del trabajo, las visitas al doctor y las idas a la tienda de comestibles, la unidad es el hilo eterno que atraviesa la experiencia diaria de lo que llamas “tu matrimonio”, dándole un propósito para defender de por vida.

Por lo tanto, ama a esta persona que forma parte de tu cuerpo tanto como tú. Sirve a esta persona cuyas necesidades no pueden separarse de las tuyas. Hónrala porque cuando la elevas al pedestal de tu amor, también te eleva a los ojos de Dios, todo al mismo tiempo.

OBSERVA UNA CAUSA DE DIVISIÓN EN TU MATRIMONIO Y CONSIDERA EL DÍA DE HOY COMO UNA NUEVA OPORTUNIDAD PARA ORAR AL RESPECTO. PÍDELE AL SEÑOR QUE TE REVELE CUALQUIER ACTITUD DE TU CORAZÓN QUE ESTÉ AMENAZANDO LA UNIDAD CON TU CÓNYUGE. ORA PARA QUE HAGA LO MISMO CON ÉL. Y SI CORRESPONDE, HABLA CON FRANQUEZA SOBRE ESTA CUESTIÓN, BUSCANDO A DIOS PARA HALLAR LA UNIDAD.

¿El Señor te abrió los ojos a algo nuevo que pueda estar alimentando esta área de desacuerdo? ¿Cómo piensas responder? ¿Qué esperas que Dios haga en tu cónyuge también?

El Señor es nuestro Dios, el Señor uno es. Deuteronomio 6:4



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sábado, 20 de septiembre de 2014

La motivación del amor - Día 29 de El Desafío del amor

Servid de buena voluntad, como al Señor y no a los hombres. (Efesios 6:7)
No hace falta demasiada experiencia para descubrir que tu cónyuge no siempre motivará tu amor. Es más, muchas veces lo desmotivará. Más veces de las que quisieras, parecerá difícil encontrar la inspiración para demostrar tu amor. Quizá ni siquiera lo reciba cuando intentes expresarlo. Así es la naturaleza de la vida, incluso en matrimonios bastante saludables.

Sin embargo, aunque los cambios de humor y los sentimientos pueden crear toda clase de objetivos para la motivación, podemos estar seguros de que uno permanecerá siempre en el mismo lugar. Cuando Dios es tu razón para amar, tu capacidad de amar está garantizada. Esto se debe a que el amor viene de su parte.
Piénsalo de la siguiente manera. Cuando eras un niño, tus padres establecían reglas a seguir. Te ibas a dormir a cierta hora, tu habitación debía estar bastante limpia. Debías terminar la tarea escolar antes de poder jugar… Si eres como la mayoría de las personas, te apartabas de las reglas tanto como las obedecías. Y de no ser por el incentivo de la fuerza y las penitencias, quizá no las hubieras obedecido nunca; pero si en el camino conociste a Cristo o recibiste alguna
enseñanza bíblica, es probable que hayas escuchado esta idea: “Hijos, sed obedientes a vuestros padres en todo, porque esto es agradable al Señor” (Colosenses 3:20). Si lo tomaste en serio, sabías que ya no solo debías responder a tus padres.

Dejó de ser una batalla de voluntades entre ti y una figura de autoridad de carne y hueso. Ahora, debías responderle a Dios. Tu mamá y tu papá eran simplemente los intermediarios.
Sin embargo, resulta que la relación entre padres e hijos no es lo único que mejora cuando dejas que Dios sea tu motivación. Considera las siguientes áreas en las que agradarle debería transformarse en tu objetivo:
El trabajo. “Todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres” (Colosenses 3:23).

El servicio. “Obedeced en todo a vuestros amos en la tierra, no para ser vistos, como los que quieren agradar a los hombres, sino con sinceridad de corazón, temiendo al Señor” (Colosenses 3:22).
Todo. Es necesario esforzarse en “todo lo que hagáis [...] sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia. Es a Cristo el Señor a quien servís” (Colosenses 3:23-24).
Aún el matrimonio. “Mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor” (Colosenses 3:18). “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia y se dio a sí mismo por ella”(Efesios 5:25).

El amor que se exige de tu parte en el matrimonio no depende de la dulzura ni de lo adecuado de tu cónyuge. El amor entre esposo y esposa debería tener un objetivo principal: honrar al Señor con devoción y sinceridad. La bendición que recibe nuestro amado en el proceso es simplemente un maravilloso beneficio adicional.
Este cambio de visión y perspectiva es crucial para un cristiano. Poder despertarte sabiendo que Dios es tu fuente y tu provisión (no solo para tus propias necesidades sino también para las de tu cónyuge) cambia por completo el fundamento para interactuar con tu pareja.
Esta persona imperfecta ya no decide cuánto amor mostrarás sino que tu Dios perfecto en todo es el que puede usar aún a una persona con fallas como tú para otorgar favor amoroso a otra.
¿Se ha vuelto difícil convivir con tu esposa últimamente? ¿Su lentitud para superar un desacuerdo te está agotando la paciencia? ¿No puede parar un poco? No le niegues tu amor sólo porque no piensa como tú. Ámala “como al Señor”.
¿Tu esposo te deja de lado, no dice demasiado y parece estar meditando en algo de lo que no quiere hablar? ¿Te sientes herida por su falta de disposición a abrirse? ¿Estás cansada de que sea tan brusco contigo y que ni siquiera les responda bien a los niños? No reacciones con una doble dosis de silencio y desinterés. Ámalo de todas formas “como al Señor”.
El amor al cual sólo lo motiva el deber no puede resistir demasiado. Y el amor al cual sólo lo motivan las condiciones favorables nunca puede estar seguro de recibir suficiente oxígeno como para seguir respirando. Sólo el amor que se eleva como ofrenda a Dios (que se le devuelve en gratitud por todo lo que ha hecho) puede sostenerse cuando todas las demás razones han perdido la capacidad de vigorizarnos.
A las personas que no les importa tener un matrimonio mediocre pueden dejar el amor librado al azar y esperar lo mejor, En cambio, si estás comprometido a darle a tu cónyuge el mejor amor que puedas, es necesario aspirar a la motivación suprema del amor. El amor que tiene a Dios como su objetivo principal puede alcanzar alturas inimaginables.

ANTES DE VOLVER A VER A TU CÓNYUGE HOY, ORA POR ÉL MENCIONANDO SU NOMBRE Y SUS NECESIDADES. SIN IMPORTAR SI TE RESULTA FÁCIL O NO, DI “TE AMO” Y LUEGO EXPRESA TU AMOR POR TU PAREJA DE ALGUNA MANERA TANGIBLE. VUELVE A ORAR Y AGRADÉCELE A DIOS POR DARTE EL PRIVILEGIO DE AMAR A ESTA PERSONA ESPECIAL… EN FORMA INCONDICIONAL, COMO ÉL LOS AMA A LOS DOS.
¿Cómo afectará este cambio de motivación la relación y tus reacciones? ¿Qué te inspira a hacer? ¿Qué te inspira a dejar de hacer?

Pero yo y mi casa, serviremos al Señor.
 (Josué 24:15)


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miércoles, 17 de septiembre de 2014

Derechos y responsabilidades en el matrimonio


Vivimos en un mundo donde se nos enseña a proteger nuestros propios derechos. El matrimonio, sin embargo, es una relación que sólo puede funcionar si tú estás más centrado en los derechos de tu cónyuge que en tus propios derechos. Abraza las responsabilidades que se enumeran a continuación, y de ese modo protege estos derechos para que tu cónyuge y tu matrimonio prosperen!

Tus responsabilidades primarias hacia tu esposo o esposa:

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu amor. Nuestra cultura ha tratado de redefinir el amor como nada más que un sentimiento, pero el amor
verdadero es el compromiso mostrado por el constante auto-sacrificio, el afecto y protección.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu tiempo . Cuando te casaste voluntariamente renunciaste a los derechos exclusivos a tu tiempo, porque tu cónyuge tiene ahora un legítimo derecho a él también. El tiempo es la "moneda de relaciones" lo que invertir tiempo en tu matrimonio.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu respecto. Independientemente de tu estado de ánimo o tus circunstancias, tu cónyuge tiene derecho a ser tratado con dignidad y respeto en>todo momento. Un matrimonio no puede sobrevivir sin ella.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu dinero. "En la riqueza y en la pobreza." Sus deudas, activos y posesiones ya no se separan como "tu" y "tuyo." Si tú lo posees, tu cónyuge es dueño de eso también.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu mejor versión . No vayas todo el día dando lo mejor de ti mismo a compañeros de trabajo y extraños y luego dar las sobras a tu cónyuge. Esfuérzate por dar lo mejor de tí mismo para tu matrimonio.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu fidelidad . Cuando hiciste un voto "abandonar todos los demás," esto incluye que estabas prometiendo nunca dejar que nadie te lleve lejos de tu cónyuge en tu mente, tu corazón, o tu cama.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu honestidad. Los secretos son un enemigo de la intimidad y no hay lugar para el secreto en el matrimonio. Sé abierto, honesto y transparente en tu comunicación con tu cónyuge.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu cuerpo. Éste puede sonar controversial, pero en 1 Corintios 7: 3-5, la Biblia describe claramente el hecho de que tienes la responsabilidad de estar permanentemente a disposición de tu cónyuge para el afecto, la comodidad y sexo.

Tu esposo / esposa tiene derecho a TI. Estés dispuesto a poner todo lo que tienes y todo lo que está en las manos de Tu cónyuge e invitar a él / ella a hacer lo mismo para ti. Esta es la esencia del matrimonio.

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Dave Willis
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domingo, 14 de septiembre de 2014

3 principios para evitar problemas en tu matrimonio

Siempre nos enfrentamos a pequeños o grandes problemas, cuando menos lo pensamos, ahí están, esperando con paciencia el mejor o, por qué no, el peor momento de nuestra vida para saltar a escena. Son parte casi cotidiana de nuestra vida como cónyuges. ¿Qué esposos no discuten alguna vez por sus diferencias? ¿Qué esposo, padre de familia, no tiene preocupaciones del trabajo? ¿Qué esposa, madre de familia, no se afana con las labores de la casa o con un hijo enfermo? ¿Qué hijo no pasa por diferentes etapas en su desarrollo que si no sabe cómo enfrentarlos se pueden volver un caos?

Piensa, entonces, ¿qué harás para que te vaya bien en tu matrimonio en medio de tus problemas? ¿Cómo puedes mantener la armonía en tu familia a pesar de las circunstancias adversas? Tal vez tengas una estrategia, quizás no. Tal vez nunca lo has pensado, o quizás sí. Tal vez sientas que todo está bajo control, o quizás sientes que ya todo está descontrolado. Cualquiera que sea tu perspectiva, la Biblia nos marca tres principios a tener en cuenta y practicar para salir victoriosos de esos momentos nada agradables. Si meditas en cada uno de ellos te darás cuenta de que no son tan difíciles de llevar a la práctica; también descubrirás que pueden traerte resultados diferentes y gratos a los que hasta ahora tal vez has obtenido.
1. Aprende a ver a Dios aún en los momentos más difíciles

. El salmista David decía: “Veía yo al Señor siempre delante de mí, porque Él está a mi derecha para que no caiga” (Hechos 2:25). David fue un personaje con muchos problemas, como cualquiera de nosotros, pero salió adelante a pesar de ellos, porque sabía que Dios siempre está ahí, está cerca de ti y de mí. Eres tú el que no se da cuenta al dejarte abrumar por los problemas. Tener siempre presente a Dios te hará mantener la fe por encima de todas esas cosas que hacen que tu corazón se quebrante y que tu alma se agobie. Por supuesto que la fe no hace que las cosas difíciles se vuelvan más fáciles; más bien, la fe hace que las cosas difíciles se vuelvan posibles.

2. Aprende a estar contento y a pensar en todo lo bueno

. Un proverbio muy sabio dice: “Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos” (Proverbios 17:22). Y Filipenses 4:8 también dice: “Consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio”. El tipo de pensamientos que tienes determina lo que dices y lo que haces. Si tus problemas te agobian y dejas que te colmen de pensamientos negativos, no verás su solución aunque esté frente a ti y sean sencillos de resolver; te ensordecen y te ciegan y si los dejas progresar te hundirán en la desesperación y la ruina. Por el contrario, los pensamientos positivos reducen la frustración y el desánimo. Tus sentimientos alineados con estos pensamientos positivos producen un corazón contento, aunque las circunstancias lo quieran afligir y robarle la paz. Un corazón contento te hace ver los problemas más pequeños y más sencillos de resolver, y son como trampolines para superar obstáculos y alcanzar más pronto tus objetivos.
3. Aprende a despojarte de todo afán y a ponerlo en las manos de Dios

. “No se inquieten con nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias” (Filipenses 4:6), le dijo el apóstol Pablo a un pueblo afligido. Hay cosas que no puedes entender y que se salen de tus manos en algún momento, tanto en el trabajo como en el hogar, o en la relación con tu pareja o con tus hijos. Todos podemos sentir afán en algún momento, y no está mal, pero también podemos tener la paz que Dios nos da, y descansar en Él. Lo que tienes que hacer es disponer de un momento del día para meditar y descargar tu afán por los problemas delante de su presencia. Entonces te sentirás mejor y más confiado para hallar una solución eficaz.

Para finalizar, aprende que cada problema, si peleas limpio y de la manera correcta, es una oportunidad para ser mejor, para crecer, para madurar, para jactarte de que nada te puede vencer. No le temas a los problemas, enfréntalos siguiendo estos principios.

Arelly Vela

♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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miércoles, 10 de septiembre de 2014

El amor es imposible - Día 19 de El Desafío del amor

El amor es imposible - Día 19 de El Desafío del amor
Amémonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios (1 Juan 4:7)

El desafío del amor comienza con un secreto. Y aunque ha sido un elemento tácito cada día, es probable que hayas ido acumulando más y más sospechas. Ahora que llegaste hasta aquí, se trata de un secreto que estás descubriendo solo, aunque no sepas cómo expresarlo exactamente.


El secreto es el siguiente: Tu corazón no puede fabricar el amor incondicional (o amor ágape).
Es imposible. Excede tus capacidades. Excede todas nuestras capacidades.

Quizá hayas demostrado ternura y generosidad de alguna manera, y tal vez hayas aprendido a ser más considerado. Sin embargo, amar a alguien en forma desinteresada e incondicional es otra cosa.

Entonces, ¿cómo puedes hacerlo? Te guste o no, el amor ágape no es algo que puedes hacer. Es algo que solo Dios puede nacer. Y es gracias a su gran amor por ti (y a su amor por tu cónyuge), que El elige expresar ese amor a través de ti.

Aun así, quizá no lo creas. Tal vez estés convencido de que si te esfuerzas y te comprometes lo suficiente, puedes obtener de tu corazón el amor incondicional, perdurable y sacrificial.

Quieres creer que está en ti.

¿Pero cuántas veces tu amor no ha podido evitar que mientas, que codicies, que reacciones en forma exagerada, que pienses mal de la persona a la que prometiste delante de Dios que amarías durante el resto de tu vida?

¿Cuántas veces tu amor ha sido incapaz de controlar tu enojo? ¿Cuántas veces te ha motivado a perdonar o ha traído un final pacífico a una pelea?

Esta incapacidad es la que pone de manifiesto la condición pecaminosa de la humanidad. Ninguno de nosotros >ha alcanzado los mandamientos de Dios(Romanos 3:23). Todos hemos demostrado egoísmo, odio y orgullo. Y a menos que haya algo que nos limpie de estos atributos impíos, seremos declarados culpables ante Dios (Romanos 6:23). Por eso, si no estás a cuentas con Dios, no puedes amar de verdad a tu cónyuge porque Él es la fuente de ese amor.

No puedes dar lo que no tienes. No puedes invocar reservas ni recursos interiores que no existen. Así como no puedes regalar un millón de dólares si no los tienes, no puedes dar más amor del que posees. Puedes intentarlo, pero fracasarás.

Así que, en concreto: el amor que puede soportar todas las presiones está fuera de tu alcance, mientras busques encontrarlo dentro de ti mismo. Necesitas que alguien te dé esa clase de amor.

“El amor es de Dios” (1 Juan 4:7). Y solo los que le han permitido a Dios que entre a su corazón por medio de la fe en su hijo, Jesús (solo los que han recibido el Espíritu de Cristo al creer en su muerte y su resurrección) pueden aprovechar el verdadero poder del amor. Jesús dijo: “Separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5).

Y también dijo: “Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y os será hecho” (Juan 15:7)- Por medio de Cristo, Dios ha prometido habitar en tu corazón a través de la fe para que conozcas “ese amor que sobrepasa nuestro conocimiento, para que [seas lleno] de la plenitud de Dios” (Efesios 3:19, RVR1995).

Cuando te rindes a Cristo, su poder puede obrar a través de ti. Aún en tu mejor momento, no estás a la altura de los principios de Dios. Sin embargo, Él “es poderoso para hacer rodo mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que obra en nosotros” (Efesios 3:20). De esa manera puedes amar a tu cónyuge.

Así que este secreto inquietante (por más frustrante que parezca) tiene un final feliz para los que dejen de resistir y reciban el amor que Dios tiene para ellos. Esto significa que el amor que ha “derramado en nuestros corazones por medio del Espíritu Santo que nos fue dado” (Romanos 5:5) está siempre a nuestro alcance, cada vez que elegimos someternos a él.

Sencillamente, no podrás hacerlo sin Dios.

Quizá nunca le entregaste tu corazón a Cristo, pero hoy sientes que te atrae hacia Él. Tal vez, por primera vez te des cuenta de que tú también has quebrantado los mandamientos de Dios, y que tú culpa impedirá que lo conozcas. Sin embargo, las Escrituras dicen que si te arrepientes y te alejas de tu pecado al volverte a Dios, Él está dispuesto a perdonarte gracias al sacrificio que hizo su Hijo en la cruz. Él te está buscando, no para esclavizarte sino para liberarte, para que puedas recibir su amor y su perdón. Luego, podrás comunicárselo a la persona que fuiste llamado a amar.

Quizá, ya seas creyente, pero admites que te has alejado de tu comunión con Dios. No lees la Palabra, no oras, quizá ya ni siquiera vayas a la iglesia. El amor que corría por tus venas se ha ido reduciendo hasta llegar a la apatía.

Lo cierto es que no puedes vivir sin Él y no puedes amar sin El; pero Dios podría hacer cosas increíbles en tu matrimonio si depositas en Él tu confianza.





VUELVE A MIRAR LOS DESAFÍOS DE LOS DÍAS ANTERIORES. ¿HUBO ALGUNOS QUE TE PARECIERON IMPOSIBLES? ¿HAS TOMADO CONCIENCIA DE LA NECESIDAD DE QUE DIOS CAMBIE TU CORAZÓN Y TE DÉ LA CAPACIDAD DE AMAR? PÍDELE QUE TE MUESTRE CÓMO ESTÁ TU RELACIÓN CON ÉL, Y RECLAMA LA FORTALEZA Y LA GRACIA PARA RESOLVER TU DESTINO ETERNO.





¿Qué crees que Dios te está diciendo? ¿Sientes que algo se agita en tu interior? ¿Qué decisión has tomado en respuesta a esto?

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Eso es imposible, pero para Dios todo es posible.

(Mateo 19:26) ♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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