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miércoles, 17 de septiembre de 2014

Derechos y responsabilidades en el matrimonio


Vivimos en un mundo donde se nos enseña a proteger nuestros propios derechos. El matrimonio, sin embargo, es una relación que sólo puede funcionar si tú estás más centrado en los derechos de tu cónyuge que en tus propios derechos. Abraza las responsabilidades que se enumeran a continuación, y de ese modo protege estos derechos para que tu cónyuge y tu matrimonio prosperen!

Tus responsabilidades primarias hacia tu esposo o esposa:

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu amor. Nuestra cultura ha tratado de redefinir el amor como nada más que un sentimiento, pero el amor
verdadero es el compromiso mostrado por el constante auto-sacrificio, el afecto y protección.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu tiempo . Cuando te casaste voluntariamente renunciaste a los derechos exclusivos a tu tiempo, porque tu cónyuge tiene ahora un legítimo derecho a él también. El tiempo es la "moneda de relaciones" lo que invertir tiempo en tu matrimonio.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu respecto. Independientemente de tu estado de ánimo o tus circunstancias, tu cónyuge tiene derecho a ser tratado con dignidad y respeto en>todo momento. Un matrimonio no puede sobrevivir sin ella.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu dinero. "En la riqueza y en la pobreza." Sus deudas, activos y posesiones ya no se separan como "tu" y "tuyo." Si tú lo posees, tu cónyuge es dueño de eso también.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu mejor versión . No vayas todo el día dando lo mejor de ti mismo a compañeros de trabajo y extraños y luego dar las sobras a tu cónyuge. Esfuérzate por dar lo mejor de tí mismo para tu matrimonio.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu fidelidad . Cuando hiciste un voto "abandonar todos los demás," esto incluye que estabas prometiendo nunca dejar que nadie te lleve lejos de tu cónyuge en tu mente, tu corazón, o tu cama.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu honestidad. Los secretos son un enemigo de la intimidad y no hay lugar para el secreto en el matrimonio. Sé abierto, honesto y transparente en tu comunicación con tu cónyuge.

Tu esposo / esposa tiene derecho a tu cuerpo. Éste puede sonar controversial, pero en 1 Corintios 7: 3-5, la Biblia describe claramente el hecho de que tienes la responsabilidad de estar permanentemente a disposición de tu cónyuge para el afecto, la comodidad y sexo.

Tu esposo / esposa tiene derecho a TI. Estés dispuesto a poner todo lo que tienes y todo lo que está en las manos de Tu cónyuge e invitar a él / ella a hacer lo mismo para ti. Esta es la esencia del matrimonio.

♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
Dave Willis
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lunes, 1 de septiembre de 2014

El amor valora - Día 11 de El Desafío del amor


Así también deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. Efesios 5:28

Considera estas dos situaciones.

Un hombre posee un auto viejo que comienza a tener problemas serios, así que lo lleva al mecánico. Luego de una evaluación, le dicen que necesitará una puesta a punto completa, lo cual es demasiado para su presupuesto limitado. Debido a las costosas reparaciones, el hombre decide deshacerse del auto y gastar su dinero en un nuevo vehículo. Parece razonable, ¿no es así?

Otro hombre, un ingeniero, tiene un accidente y una máquina le aplasta la mano. Corre al hospital, le sacan una radiografía y descubre que se le han roto varios huesos. Aunque se siente frustrado y dolorido, usa de buena gana sus ahorros para que lo traten, le coloquen un yeso y luego, con esmero cuida la mano durante los meses siguientes hasta que se restaura. Es probable que esto también te parezca razonable.

El problema en nuestra cultura es que al matrimonio a menudo se lo trata como en la primera situación. Cuando hay problemas de relación, te animan a cambiar a tu cónyuge por un “modelo más nuevo”. Sin embargo, los que tienen esta visión no comprenden el lazo importante que existe entre el esposo y la esposa.
La verdad es que el matrimonio se parece más a la segunda situación. Forman parte el uno del otro. Si te lastimaras la mano, nunca te la cortarías, sino que pagarías todo lo que estuviera a tu alcance para obtener el mejor tratamiento médico posible porque tu mano es invaluable para ti. Es parte de ti.

Tu pareja también. El matrimonio es un misterio hermoso creado por Dios, en el que se unen dos vidas en una. No sólo sucede a nivel físico sino también a nivel espiritual y emocional. Comienzan compartiendo la misma casa, la misma cama y el mismo apellido. Su identidad como individuos se une. Cuando tu cónyuge atraviesa una tragedia, los dos la sienten. Cuando tienes éxito en tu trabajo, los dos se alegran; pero en algún momento del camino, te desilusionas y se instala la realidad aleccionadora de que te casaste con una persona imperfecta.

Sin embargo, tu cónyuge sigue formando parte de ti y esto no cambia. Efesios 5:28-29 dice: “Así también deben amar los maridos a sus mujeres, como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida”.

Este versículo les habla a los esposos, pero fíjate cómo se describe a cada miembro. Se considera a los dos como la misma carne. Debes tratar a tu cónyuge con el mismo cuidado y amor con el que te tratas a ti mismo. Cuando le demuestras amor a tu cónyuge, también te demuestras amor a ti mismo.

Sin embargo, esta moneda tiene dos caras. Cuando maltratas a tu pareja, también te maltratas a ti mismo. Piénsalo. Ahora, sus vidas están entretejidas. Tu cónyuge no puede experimentar alegría o dolor, bendición o maldición sin que también te afecte. Así que cuando atacas a tu pareja, es como atacar a tu propio cuerpo.

Es hora de permitir que el amor cambie tu forma de pensar. Es hora de entender que tu cónyuge forma parte de ti de la misma manera que tu mano, tu ojo o tu corazón. Tu esposa también necesita que la amen y la valoren. Y si hay algo que le cause dolor o frustración, deberías preocuparte por estas cosas con el mismo amor y cuidado con el que tratarías una herida del cuerpo. Si tu esposo tiene alguna herida, deberías considerarte un instrumento que ayude a traer sanidad a su vida.

Con esta perspectiva, reflexiona en cómo tratas el cuerpo físico de tu cónyuge. ¿Lo valoras como el tuyo? ¿Lo tratas con respeto y ternura? ,¿Te deleitas en tu cónyuge tal cual es? ¿O acaso lo haces sentir tonto y avergonzado? De la misma manera en la que atesoras tus ojos, tus manos y tus pies, deberías atesorar a tu cónyuge como un regalo invalorable.

No dejes que la cultura que te rodea determine el valor de tu matrimonio. Compararlo con algo que puede descartarse o reemplazarse es deshonrar el propósito de Dios para el matrimonio. Sería como amputarse un miembro. En cambio, debería ser una imagen de amor entre dos personas imperfectas que eligen amarse mutuamente sin importar lo que suceda.

Cada vez que un hombre mira a su esposa a los ojos, debería recordar que el que ama a su esposa se ama a sí mismo. Y la mujer debería recordar que cuando ama a su esposo, también se da amor y honra a sí misma.

Cuando miras a tu cónyuge, lo que ves es parte de ti. Así que trátalo bien. Habla bien de él. Aprecia y valora al amor de tu vida.

El desafío de Hoy:

¿Qué necesidad de tu cónyuge podrías satisfacer hoy? ¿Puedes hacer un recado? ¿Quizá darle un masaje en la espalda o en los pies? ¿Podrías ayudar con las tareas de la casa? Elige un gesto que diga: «Te Valoro» y hazlo con una sonrisa.

Escribe en tu libreta-diario:

¿Qué elegiste para demostrar que valoras a tu pareja? ¿Qué aprendiste de esta experiencia?



Y dirigiéndose a él, Jesús le dijo: ¿Qué deseas que haga por ti? (Marcos 10:51)




♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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lunes, 14 de julio de 2014

¿Por qué esperar hasta el matrimonio?

noviazgo
Es un tiempo emocionante cuando encuentras a la persona correcta y se comprometen para el matrimonio. Pero también es un tiempo peligroso porque enfrentarán tentaciones especiales.
Muchas parejas que han evitado las relaciones sexuales durante el noviazgo suelen empezar a tener relaciones sexuales después de comprometerse para el matrimonio. Razonan:"Después de todo, planeamos casarnos. Si tenemos cuidado de que no nos descubran y evitamos el embarazo, ¿por qué debemos esperar?" Este razonamiento es equivocado.

El compromiso NO es lo mismo que el matrimonio.

Los compromisos suelen romperse. Quizás nunca te cases con la persona con quien te comprometes.
Si terminan su compromiso, el hecho de haber tenido relaciones sexuales hará que el rompimiento sea más doloroso. Además, ¿cómo te sentirás cuando conozcas a tu "único amor" más adelante? ¿Cómo le dirás la verdad? Si no le dices, ¿qué sucederá si se entera por boca de otra persona? Una cosa es segura—te lamentarás por no haberte guardado para la persona con quien pasarás el resto de tu vida. Supongamos que sí te casas. Tu luna de miel debe ser el tiempo más emocionante de tu vida. Pero, ¿lo será para ti? De ninguna manera. El hecho de haber tenido relaciones sexuales antes del matrimonio destruye la hermosura y lo asombroso del lecho matrimonial.
Si tú tienes relaciones sexuales antes del matrimonio, descubrirás que causa más problemas y distrae más de tu capacidad de disfrutar las relaciones sexuales con tu pareja después del matrimonio. Así como una computadora es programada por la información que le metes, tú eres "programado" por los sentimientos que se asocian con las cosas que haces. Las primeras impresiones tienen un poder especial y se recuerdan por largo tiempo. Los sentimientos que tú tienes la primera vez que haces algo se quedan grabadas permanentemente en tu mente. Cuando tú tienes relaciones sexuales antes de casarte, seguramente habrá sentimientos de culpa, miedo y pérdida de auto-estima.

Esto es verdad tanto en el hombre como en la mujer, pero especialmente en la mujer. Se siente culpable, porque sabe que está haciendo algo malo. Hay un sentir de pérdida de auto-estima porque no está viviendo de acuerdo a sus normas altas. Y existe un temor por la posibilidad de dos cosas: (1) de quedar embarazada o (2) de ser descubiertos en el mismo acto de las relaciones sexuales. Estés o no estés comprometido para casarte, cada vez que tengas relaciones sexuales sentirás cierta culpa, temor y pérdida de auto-estima. Aunque no te des cuenta, estás siendo "programado" para asociar las relaciones sexuales con esos sentimientos negativos. Supongamos que después de eso te casas y la relación llega a ser legal.

Ahora no existe ninguna razón para tener esos sentimientos negativos cuando tienes relaciones sexuales. Así que, en tu luna de miel puedes olvidar toda la culpa, el dolor y la vergüenza y empezar a disfrutar libre y perfectamente las relaciones sexuales sin inhibiciones. ¿Verdad? ¡DE NINGUNA MANERA! Descubrirás que esos sentimientos de culpa, temor y vergüenza siguen estando presentes cuando tienes relaciones sexuales. Ya has sido "programado" para asociar esos sentimientos malos con las relaciones sexuales, y cada vez que tengas relaciones sexuales, esos sentimientos de temor, culpa y vergüenza regresarán para atormentarte. Aún después de muchos años de matrimonio, será imposible que te des completa y libremente a tu pareja. Este es un precio terrible que se paga por unos pocos momentos de relaciones sexuales prematrimoniales. La Manera de Dios es hermosa Un matrimonio satisfactorio con alguien que amas profundamente es uno de los regalos más preciosos que Dios te puede dar. Si crees que has encontrado a tu pareja para toda la vida, cuida lo sagrado de tu relación así como cuidarías un tesoro valioso, porque es exactamente eso. Abstenerte antes del matrimonio te prepara para una boda preciosa.
Al pararte delante de un Dios santo y comprometerte a tu pareja para toda la vida, te darás cuenta, como nunca antes, que tu virginidad es el regalo más precioso que puedes ofrecerle a tu amado. Esto es cierto tanto para los muchachos como para las muchachas. Si te has guardado puro, estarás contento de que guardaste ese don precioso para la persona con la que pasarás el resto de tu vida.

 Cuando llegue el momento de que se entreguen el uno al otro en amor sexual, habrá una entrega total sin culpa, temor o vergüenza. Comprenderás como nunca antes que la voluntad de Dios es lo mejor para ti, sin lugar a dudas. Dios siempre desea lo que es mejor para nosotros. Cuando tú y tu pareja se hagan uno en la carne, estarán conscientes de la aprobación de Dios.
Estarán cumpliendo lo que Dios planeó para el matrimonio, y Dios se agradará en ese acto. Sus hijos estarán experimentando el amor total con toda su hermosura, fervor y pureza, así como El lo planeó. Todos anhelan entregarse completamente a alguien…tener una relación íntima…ser amado de manera total y exclusiva.

 Pero Dios le dice al cristiano: 
 "Primero debes aprender a sentirte satisfecho, completo y feliz al ser amado sólo por Mí…al entregarte a ti mismo de manera total y sin reservas a Mí…teniendo una relación intensamente personal y única conmigo, descubriendo que sólo en mí puedes encontrar tu satisfacción.
Después de aprender esto, podrás tener la relación humana perfecta que tengo planeada para ti. Nunca podrás unirte con otro ser humano hasta que te unas conmigo—de manera exclusiva, sin cualquier otra persona o cosa—de manera exclusiva, sin cualquier otro deseo o anhelo. Quiero que dejes de hacer planes, que dejes de anhelar y que me permitas darte el plan más emocionante que existe—uno que tú no te puedes imaginar.
Deseo que tengas lo mejor. Por favor permíteme darte eso. Simplemente debes seguir con tus ojos fijos en mí, esperando las cosas más grandes... continúa experimentando la satisfacción que yo te doy. Sigue escuchando y aprendiendo las cosas que yo te digo. Sólo espera. Eso es todo. No te turbes. No te preocupes. No mires las cosas que otros han obtenido o las cosas que yo les he dado. No mires las cosas que crees desear. Sigue mirándome a Mí, porque de otro modo, te perderás lo que deseo mostrarte. Y luego, cuando estés listo, te sorprenderé con un amor mucho más maravilloso de lo que cualquiera de ustedes haya soñado. Verás, hasta que estés listo y hasta que la persona que yo he escogido para ti esté lista (porque estoy trabajando desde ahora para que ambos estén listos en el mismo momento)…hasta que ambos estén satisfechos de manera exclusiva conmigo, y con la vida que he preparado para ustedes, no podrán experimentar el amor que es un ejemplo de su relación conmigo, el cual es el amor perfecto. Y, amado mío, deseo que tengas este amor tan maravilloso… deseo que lo veas en la carne como un cuadro de tu relación conmigo, y que disfrutes material y literalmente la unión eterna de la hermosura, la perfección y el amor que yo te ofrezco conmigo Mismo. Debes saber que te amo completamente. Soy Dios. Cree y satisfácete
.♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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