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lunes, 18 de agosto de 2014

¿Es importante el humor en el matrimonio?

¿Es importante el humor dentro de una pareja? ¿Cómo lo valoramos en nuestras relaciones?

Uno de los mayores expertos en terapia y relaciones de pareja, el psicólogo neoyorkino John Gottman, quien dice ser capaz de predecir con un alto porcentaje de éxito -sólo escuchando sus conversaciones- si una pareja continuará unida en los próximos seis años, muestra en sus estudios la importancia que tiene el humor dentro de una relación sentimental.

Según cuenta Eduardo Jáuregui, profesor de la Universidad de Saint Louis (en su campus de Madrid) y cofundador de Humor Positivo, Gottman pedía a las parejas en uno de sus estudios que hablasen sobre los conflictos que tenían. Durante estas conversaciones,
Gottman anotaba una serie de elementos que él valoraba como positivos (incluido el sentido del humor) y negativos. "Si una pareja utiliza el humor cuando debate y dialoga sobre sus conflictos, tendrá una probabilidad mayor de solucionar esos problemas y de disfrutar de una relación más satisfactoria", indica Jáuregui.

REÍRSE DE LAS MISMAS COSAS

En una relación, a largo plazo, es muy importante estar con alguien "con quien te lo pases bien, que comparta tus mismas risas, que se ría de lo mismo que tú, es decir, que os riais y os hagan gracia las mismas cosas", expone el psicólogo.

No se trata de que la otra persona sea muy graciosa, o tenga un determinado sentido del humor, sino de que el humor sea parecido, que congenien, que ambas personas disfruten con las mismas cosas. Que se rían juntas. Este elemento, mantienen firmemente los expertos, es crucial para el devenir del amor.

Aunque parezca obvio, mantiene este especialista, una de las claves para la felicidad de una pareja es que ambos miembros dediquen un tiempo a hacer algo que a los dos les guste. No es fácil. El trabajo, los hijos o el ocio de cada uno ocupa mucho tiempo, pero es muy importante, aconseja, que se dedique tiempo a hacer alguna actividad común que divierta a ambos. Que hagan cosas novedosas. Y aquí, el humor y la risa tienen un papel fundamental.

Tal como se ha podido comprobar en diferentes estudios, "dos desconocidos se sienten más cercanos y atraídos mutuamente después de participar juntos en una actividad divertida", muestra este especialista. Y del mismo modo, "los casados valoran su matrimonio como más satisfactorio tras compartir una actividad divertida".

LA RISA COMPARTIDA Y EL ORGASMO
Cada vez más expertos tienen claro que el humor es un elemento crucial. Ana Sierra, psicóloga y terapeuta de pareja, trabaja con ello. "La respuesta orgásmica es similar a la de una carcajada", explica. Es decir, para que se produzcan, ambos tienen que tener estímulos generadores de deseo y motivación, que acumulen tensión o excitación y se interprete como algo agradable.

"Al liberarse, tanto la carcajada como el orgasmo viajan a la misma zona del cerebro, al sistema límbico [el emocional], que interpreta el estímulo como positivo liberando no sólo tensión a través de la carcajada o el orgasmo sino también hormonas y neurotransmisores. Entre otras sustancias se producen endorfinas (también llamadas hormonas de la felicidad), oxitocina (la hormona del cariño), dopamina, que es motivadora; y serotonina, una sustancia reguladora del estado de ánimo", explica la experta.

COMPONENTES PARA UNA RELACIÓN ROMÁNTICA
El humor se basa realmente, en algo que ves absurdo, que te define como persona, por ejemplo: ¿de qué cosas te ríes? ¿Qué te hace gracia? Es un elemento muy importante a valorar en los seres humanos. De hecho "si tu risa coincide con la del otro es un buena señal, un síntoma de cercanía y conexión con esa otra persona", indica Jáuregui, autor entre otros libros de Amor y Humor. "¿Qué buscas en una pareja?", pregunta el experto. Entre las tres primeras respuestas, una de ellas será el humor: "Alguien que se ría conmigo".

El humor es uno de los elementos más valorados a la hora de buscar pareja. Jáuregui, exploró estos elementos y encontró algunos datos importantes. Por ejemplo que un buen sentido del humor es uno de los tres atributos más valorados en una pareja romántica. Otro hecho destacable es que las personas que dan una puntuación más alta al sentido del humor de su pareja están más satisfechas con su relación.

Las emociones positivas, por tanto, se asocian con un mayor deseo, desinhibición y disfrute sexual, por lo que "el humor es una estrategia muy habitual para gestionar la intimidad durante la seducción y el cortejo entre seres humanos", sostiene.



Fuentes: El Mundo
y Protestante Digital 2014

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domingo, 17 de agosto de 2014

El amor no es egoísta - Día 3 del Desafío del amor



Sed afectuosos unos con otros con amor fraternal; con honra, daos preferencia unos a otros. Romanos 12:10

Vivimos en un mundo prendado de sí mismo. La cultura que nos rodea nos enseña a concentrarnos en nuestra apariencia, nuestros sentimientos y nuestros deseos personales como si fueran la prioridad fundamental. Parece que el objetivo es buscar el mayor nivel de felicidad que sea posible. Sin embargo, el peligro de este modo de pensar se hace dolorosamente evidente cuando se está dentro de una relación matrimonial. Si hay una palabra que signifique en esencia lo opuesto al amor, es egoísmo. Por desgracia, todas las personas lo traen arraigado desde el nacimiento. Puedes verlo en el comportamiento de los niños y, a menudo, en el maltrato entre adultos. El origen de casi todo acto pecaminoso que se haya cometido puede encontrarse en una motivación egoísta. Es un rasgo que detestamos en las demás personas pero que justificamos en nuestro caso. Sin embargo, no puedes señalar las muchas maneras en las que tu cónyuge es egoísta sin admitir que tú también podrías serlo. Sería hipócrita.

¿Por qué tenemos criterios tan bajos para
nosotros y expectativas tan altas para nuestra pareja? La respuesta es cruda: todos somos egoístas.

Cuando un esposo pone sus intereses, sus deseos y sus prioridades antes que su esposa, es una señal de egoísmo. Cuando una esposa se queja sin parar del tiempo y la energía que gasta para satisfacer las necesidades de su esposo, es una señal de egoísmo. Sin embargo, el amor «no busca lo suyo» (1 Corintios 13:5). Las parejas amorosas (las que disfrutan del propósito pleno del matrimonio) se empeñan en cuidar bien al otro ser humano imperfecto con quien comparten la vida. Esto se debe a que el verdadero amor busca maneras de decir “sí”.

Un aspecto irónico del egoísmo es que aun los actos de generosidad pueden ser egoístas si la motivación es jactarse o recibir una recompensa. Si haces algo bueno para manipular en forma deshonesta a tu esposo o a tu esposa, sigues siendo egoísta. En pocas palabras, o tomas decisiones por amor a los demás o por amor a ti mismo.

El amor nunca se satisface si no es por el bien de los demás. No puedes actuar con amor verdadero y con egoísmo al mismo tiempo. Elegir amar a tu pareja hará que digas “no” a lo que quieres para poder decir “sí” a lo que el otro necesita. Significa colocar la felicidad de tu pareja por encima de la tuya. No quiere decir que nunca puedas experimentar la felicidad, pero no invalidas la felicidad de tu cónyuge para poder gozar de ella.

Además, el amor trae una alegría interior. Cuando le das prioridad al bienestar de tu pareja, hay una satisfacción que las acciones egoístas no pueden copiar. Es un beneficio que Dios creó y lo reserva para quienes demuestran amor en forma genuina. La verdad es que cuando renuncias a tus derechos por el bien de tu pareja, tienes la oportunidad de pasar a un segundo lugar en pro del propósito supremo del matrimonio.

Nadie te conoce tan bien como tu cónyuge. Esto significa que nadie reconocerá con mayor rapidez un cambio cuando en forma deliberada comiences a sacrificar tus necesidades y deseos para asegurarte de que los de tu pareja se satisfagan. Si te resulta difícil sacrificar tus propios deseos para beneficiar a tu cónyuge, quizá tengas un problema más profundo con el egoísmo de lo que quieres admitir.

Hazte las siguientes preguntas:

· ¿En verdad quiero lo mejor para mi cónyuge?

· ¿Quiero que sienta que lo amo?

· ¿Creerá que quiero lo mejor para él?

· ¿Me percibe como alguien que primero busca su propio bienestar?

Ya sea que te guste o no, tienes una reputación a los ojos de las personas que te rodean, en especial, a los ojos de tu cónyuge. ¿Es una reputación de amor? Recuerda, tu cónyuge también tiene el desafío de amar a una persona egoísta. Así que decide ser el primero en demostrarle el verdadero amor, con plena conciencia de lo que haces. Y al final, los dos se sentirán más realizados.

"Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo» (Filipenses 2:3).

El desafío de Hoy:

Las cosas a las que dediques tu tiempo, tu energía y tu dinero cobrarán más importancia para ti. Es difícil que te importe algo en lo que no inviertes.

Además de refrenarte de los comentarios negativos, cómprale algo a tu cónyuge que le comunique: “Hoy estuve pensando en ti”.

Escribe en tu libreta-diario:

¿Qué elegiste darle a tu cónyuge? ¿Qué sucedió cuando se lo diste?

Porque donde hay celos y ambición personal, allí hay confusión y toda cosa mala. (Santiago 3:16)

 ♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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viernes, 15 de agosto de 2014

El amor es amable. Día 2 del Desafío del amor

Día 2. El amor es amable
Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo. Efesios 4:32

La amabilidad es el amor en acción. Si la paciencia es la manera en que el amor reacciona para reducir al mínimo una circunstancia negativa. La amabilidad es la manera en que el amor actúa para aumentar al máximo una circunstancia positiva. La paciencia evita un problema; la amabilidad crea una bendición. Una es preventiva, la otra es dinámica. Estas dos caras del amor son las piedras angulares sobre las cuales se construyen los demás atributos que trataremos.

El amor te hace amable. Y la amabilidad te hace agradable. Cuando eres amable, las personas quieren estar cerca de ti. Perciben que eres bueno con ellas y queles haces bien.
La Biblia declara: «La misericordia y la verdad nunca se aparten de ti; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón. Así hallarás favor y buena estimación ante los ojos de Dios y de los hombres.» (Proverbios 3:3-4).Amabilidad, puede parecer un término genérico para definir, y más aún para poner en práctica. Así que separaremos la amabilidad en cuatro ingredientes esenciales:

Dulzura. Cuando obras con amabilidad, tienes cuidado de cómo tratas a tu cónyuge y jamás eres demasiado severo. Eres sensible y tierno. Aun si es necesario decir algo difícil, harás lo imposible para que tu reprimenda o desafío logren ser tan fáciles de escuchar como sea posible. Dices la verdad con amor.

Servicio. Ser amable significa que cubres las necesidades del momento. Si se trata de tareas domésticas, te pones a trabajar ¿Hace falta un oído dispuesto? Lo proporcionas. La amabilidad adorna a la esposa con la capacidad de servir a su esposo sin preocuparse por los derechos propios. La amabilidad hace que un esposo tenga curiosidad de descubrir lo que su esposa necesita, y lo motiva a ser el que dé un paso al frente y se asegure de que esas necesidades se satisfagan... aun si las propias quedan en espera.

Buena disposición. La amabilidad te inspira a estar dispuesto. En lugar de ser obstinado, reacio o terco, cooperas y te mantienes flexible. En vez de quejarte y poner excusas, buscas razones para llegar a un acuerdo y adaptarte. Un esposo amable termina miles de posibles discusiones con su disposición de escuchar antes de exigir que se haga lo que quiere.

Iniciativa. La amabilidad piensa de antemano y luego da el primer paso. No se sienta a esperar que la impulsen u obliguen a salir del sofá. El esposo o la esposa amable será el que salude primero, el que sonría primero, el que sirva primero y perdone primero. No necesita que el otro haga las cosas bien para demostrar amor. Cuando obras desde la amabilidad, ves la necesidad y das el primer paso.

Jesús describió de manera creativa la amabilidad del amor en la parábola del buen samaritano, que se encuentra en la Biblia, en el capítulo 10 de Lucas. A un hombre judío lo atacan unos ladrones y lo dejan moribundo en un camino apartado. Dos líderes religiosos, respetados entre su gente, pasan y deciden no detenerse. Estaban demasiado ocupados. Eran demasiado importantes. Les gustaba demasiado tener las manos limpias. Sin embargo, un hombre común de otra raza (de los odiados samaritanos, cuyo desprecio por los judíos era tanto amargo como mutuo) vio a este extraño necesitado y se conmovió con compasión. Cruzó rodas las barreras culturales y se arriesgó a hacer el ridículo, pero se detuvo a ayudar al hombre. Vendó sus heridas, lo colocó sobre su propio burro, lo llevó a un lugar seguro y pagó todos los gastos médicos de su propio bolsillo.

En donde años de racismo habían causado conflictos y división, un acto de amabilidad unió a dos enemigos. Con dulzura. Por medio del servicio. Con buena disposición. Este hombre tomó la iniciativa y demostró la verdadera amabilidad en todas sus formas.

¿Acaso al principio no fue la amabilidad algo clave que los unió a ti y a tu cónyuge? Cuando te casaste, ¿no esperabas disfrutar de su amabilidad durante el resto de tu vida? ¿Acaso tu pareja no sentía lo mismo con respecto a ti? Aunque los años pueden mitigar ese deseo, tu placer en el matrimonio sigue estando ligado al nivel diario de amabilidad expresada.
La Biblia describe a una mujer cuyo esposo e hijos la bendicen y la alaban. Entre sus atributos nobles se encuentran: «Abre su boca con sabiduría, y hay enseñanza de bondad en su lengua» (Proverbios 31:26). ¿En qué lugar del medidor de amabilidad te colocaría tu cónyuge? ¿Cuán severo eres? ¿Cuán dulce y servicial? ¿Esperas que te pidan las cosas o tomas la iniciativa para ayudar?
Es difícil demostrar amor cuando tienes poco o nada de motivación. Sin embargo, el amor en esencia no se fundamenta en los sentimientos; sino que toma la determinación de manifestar amabilidad aun cuando parezca no haber recompensa. Nunca aprenderás a amar hasta que aprendas a ser amable.

El desafío de Hoy:
Hoy también, además de no decirle nada negativo a tu cónyuge, realiza al menos un gesto inesperado como acto de Amabilidad.
Escribe en tu libreta-diario:
¿Qué descubriste hoy sobre el amor? ¿Qué hiciste, en concreto, en este desafío? ¿Cómo demostraste amabilidad?

Lo que es deseable en un hombre es su bondad. (Proverbios 19:22)

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jueves, 14 de agosto de 2014

El amor es paciente - Día 1 del Desafío del amor

Sean humildes, amables y pacientes, y con amor dense apoyolos unos a los otros. Efesios 4:2, TLA

El amor da resultado. Es el motivador más poderoso de la vida y tiene una profundidad y un significado tanto mayor de lo que comprende la mayoría de las personas. Siempre hace lo mejor para los demás y puede darnos la capacidad de enfrentar el problema más terrible. Nacemos con una sed de amor que dura toda la vida. Nuestro corazón lo necesita con desesperación, como nuestros pulmones necesitan el oxígeno. El amor cambia nuestra motivación para vivir. Con él, las relaciones
cobran significado. Ningún matrimonio puede tener éxito sin amor.

El amor se apoya en dos pilares que lo definen a la perfección. Esos pilares son la paciencia y la bondad. Las otras características del amor son extensiones de estos dos atributos. Y aquí comenzará tu desafío: con lapaciencia.
El amor te inspirará a transformarte en una persona paciente. Cuando decides ser paciente, respondes en forma positiva frente a una situación negativa. Eres lento para enojarte. Decides guardar la compostura en lugar de enfadarte con facilidad. En vez de ser impaciente y exigente, el amor te ayuda a calmarte y comenzar a demostrar misericordia a los que te rodean. La pacienciatrae una tranquilidad interior durante una tormenta exterior.

A nadie le gusta estar cerca de una persona impaciente. Hace que reacciones exageradamente con enojo, insensatez y de manera lamentable. El enojo frente a una acción injusta, irónicamente, genera nuevos agravios. El enojo casi nunca mejora las cosas. Es más, en general produce problemas adicionales. Por el contrario, lapaciencia para en seco cualquier controversia. Más que morderte el labio, más que taparte la boca con la mano, lapaciencia es un suspiro profundo. Despeja el ambiente. No deja que la insensatez agite amenazante su cola de escorpión. Es la decisión de controlar tus sentimientos en lugar de permitir que estos te controlen, y recurre al tacto en vez de devolver mal por mal.

Si tu cónyuge te ofende, ¿tomas represalias con rapidez o permaneces bajo control? ¿Acaso el enojo es tu estado emocional por defecto cuando te tratan en forma injusta? Si así es, estás esparciendo veneno en lugar de medicina.

En general, el enojo se produce cuando un fuerte deseo de algo se mezcla con la desilusión o el dolor. No obtienes lo que quieres y comienza a subir la temperatura en tu interior. A menudo, es una reacción emocional que surge de nuestro propio egoísmo, de nuestra insensatez o de nuestras malas motivaciones.
En cambio, la paciencia nos hace sabios. No se apresura a sacar conclusiones, sino que escucha qué dice la otra persona. La paciencia permanece a la puerta, allí donde el enojo hace todo lo posible por entrar, y espera a tener una visión completa de la situación antes de juzgar. La Biblia dice: «El lento para la ira tiene gran prudencia, pero el que es irascible ensalza la necedad» (Proverbios 14:29).

Así como la falta de paciencia transformará tu hogar en una zona de combate, la práctica de la pacienciafomentará la paz y la tranquilidad. «El hombre irascible suscita riñas, pero el lento para la ira apacigua contiendas» (Proverbios 15:18).

Afirmaciones como estas, del libro de Proverbios en la Biblia, son principios claros que tienen una relevancia eterna. La paciencia es el punto en que el amor se une a la sabiduría. Y todo matrimonio necesita esa combinación para permanecer saludable. La paciencia te ayuda a darle permiso a tu cónyuge para que sea humano. Comprende que todos fallamos. Cuando se comete un error, decide darle más tiempo del que se merece para corregirlo. Te proporciona capacidad para resistir durante las épocas difíciles en la relación, en lugar de huir ante la presión.

¿Tu cónyuge puede estar seguro de que tiene una esposa o un esposo paciente con el cual tratar? ¿Ella puede saber que si deja las llaves dentro del auto y lo cierra, encontrará tu comprensión en lugar de un sermón degradante que la haga sentir como una niña? ¿Él puede saber que alentar durante los últimos segundos de un partido de fútbol no traerá como consecuencia una lista ofensiva y larga de maneras en las que debería pasar el tiempo? Hay pocas personas con las que resulta tan difícil vivir como con alguien impaciente.

¿Cómo sería el tono y el volumen de tu hogar si probaras el siguiente enfoque bíblico? «Mirad que ninguno devuelva a otro mal por mal, sino procurad siempre lo bueno los unos para con los otros, y para con todos» (1 Tesalonicenses 5:15).
A pocos de nosotros nos resulta fácil la paciencia, y a ninguno le surge en forma natural. Sin embargo, las mujeres y los hombres sabios la considerarán el ingrediente esencial para su relación matrimonial. Es un buen punto de partida para comenzar a demostrar el amor verdadero.

Este viaje para atreverse a amar es un proceso, y lo primero que debes decidir poseer es paciencia. Considéralo como un maratón, y no una carrera corta. Sin embargo, es una carrera que vale la pena correr.

El desafío de Hoy:



La primera parte de este desafío es bastante simple. Aunque el amor se comunica de distintas maneras, nuestras palabras a menudo reflejan la condición de nuestro corazón.

Durante el próximo día, decide demostrar paciencia y no decirle nada negativo a tu cónyuge. Si surge la tentación, elige no decir nada. Es mejor contenerte que expresar algo que luego lamentarás.

Escribe en tu libreta-diario:

¿En este día sucedió algo que te haya hecho enojar con tu cónyuge? ¿Te viste tentado a tener pensamientos de desaprobación y a expresarlos en palabras?

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miércoles, 13 de agosto de 2014

Oración de una esposa

Señor, ayúdame a ser una buena esposa. Comprendo que no tengo lo que es necesario para ser así si no tengo tu ayuda. Toma mi egoísmo, impaciencia e irritabilidad y tórnala en bondad, templanza y deseo de sobrellevar todas las cosas. Toma mis viejos hábitos emocionales, forma de pensar, reacciones automáticas, suposiciones rudas, y postura de autoprotección y hazme paciente, bondadosa, buena, fiel, gentil y con dominio propio. Toma la dureza de mi corazón y rompe las paredes con
tu ariete de revelación. Dame un nuevo corazón y obra en mi tu amor, paz, y gozo (Gálatas 5:22,23). Yo no puedo subir más alto de donde estoy en este momento. Solo tú puedes transformarme.

Muéstrame dónde hay pecado en mi corazón, en especial relacionado con mi esposo . Confieso que a veces he sido poco amable, criticona, he estado enojada, resentida, le he faltado al respeto, o no lo he perdonado. Ayúdame a poner a un lado cualquier herida, enojo o desencanto que pueda sentir y perdonarlo como tú lo haces, de forma total y completa, sin mirar hacia atrás. Hazme un instrumento de reconciliación, paz, y sanidad en mi matrimonio. Capacítanos para comunicarnos bien y rescátanos de la trinchera de la separación donde comienzan las realidades del divorcio.

Haz que yo sea para mi esposo la ayuda idónea, compañera, defensora, amiga y apoyo. Ayúdame a crear para él un lugar apacible de descanso para cuando regrese a casa. Enséñame a cuidar de mí y mantenerme atractiva para él. Hazme una mujer creativa y segura de mí misma, rica de mente, alma y espíritu; una mujer que él pueda presentar con orgullo como su esposa.

Dejo todas mis expectativas en tu cruz. Le quito la carga de que tiene que complacerme en áreas en las que debiera mirarte a ti. Ayúdame a aceptarlo como es y no tratar de cambiarlo. Comprendo que en algunas cosas él nunca cambiará, pero al mismo tiempo, lo dejo libre parda que cambie en aquellas cosas que nunca pensé que pudiera hacerlo. Dejo cualquier cambio que sea necesario, que sea hecho por tus manos, y acepto que ninguno de nosotros es perfecto y nunca lo seremos. Solo tú, Señor, eres perfecto, y pongo mis ojos en ti para que nos perfecciones.


Enséñame a orar por mi esposo y haz de mis oraciones un verdadero lenguaje de amor. Donde el amor ha muerto, crea un nuevo amor entre nosotros. Muéstrame lo que el amor incondicional es en realidad y cómo comunicarlo de forma que él lo perciba con claridad. Trae unidad entre nosotros para que podamos estar de acuerdo en todas las cosas (Amós 3:3).
Que el Dios de la paciencia y el consuelo nos conceda que tengamos el mismo pensamiento el uno hacia el otro, de acuerdo a Cristo Jesús (Romanos 15:5).

Haz de nosotros un equipo, que no busquemos vidas separadas, competitivas o independientes, sino más bien trabajando juntos, sin estar atentos a la falta de cada uno y las debilidades para el bienestar del matrimonio. Ayúdanos a buscar las cosas que dan paz con las que podamos edificarnos el uno al otro (Romanos 14:19). Que podamos estar en armonía y que no haya divisiones entre nosotros, sino que nos mantengamos unidos en un mismo pensamiento y en un mismo propósito (1 Corintios 1:10).

Oro para que nuestro compromiso contigo y del uno para el otro crezca fuerte y con más pasión cada día. Capacítalo a él para que sea la cabeza del hogar como tú lo creaste y muéstrame cómo apoyarlo y respetarlo a medida que él asciende al puesto de liderazgo. Ayúdame a comprender sus sueños y ver las cosas desde su perspectiva. Revélame lo que él desea y necesita, y muéstrame los posibles problemas antes que estos surjan. Sopla tu vida en mi matrimonio.

Hazme una nueva persona, Señor. Dame una perspectiva fresca, un punto de vista positivo, y una relación renovada con el hombre que tú me has dado. Ayúdame a verlo con ojos nuevos, nueva apreciación, nuevo amor, nueva compasión, y nueva aceptación. Dale a mi esposo una nueva esposa, y déjame ser ella.
Stormie Omartian, El poder de la esposa que ora






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Las tres llamas del amor


El amor es un concepto universal relativo a la afinidad entre seres, definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista (científico, filosófico, religioso, artístico). Habitualmente se interpreta como un sentimiento, relacionado con el afecto y el apego, y resultante y productor de una serie de emociones, experiencias y actitudes. Con frecuencia el término se asocia con el amor romántico. Su diversidad de usos y significados, combinada con la complejidad del sentimiento implicado en cada caso, hace que el amor sea especialmente difícil de definir de un modo consistente. Las emociones asociadas al amor pueden ser extremadamente poderosas, llegando con frecuencia a ser irresistibles. Con todo, el amor interpersonal se considera sano o «verdadero» cuando es constructivo para la personalidad, para lo cual es indispensable tener una buena autoestima.
Amar es encontrar en la felicidad de otro tu propia felicidad.

Justo en medio de la Biblia, hay una colección de poemas hebreos muy explícitos y eróticos que a los jóvenes no se les permitía leer hasta que fueran mayores.
El Cantar de los Cantares nos muestra una serie de ilustraciones de la relación entre un hombre y una mujer; la alegría, la lucha, la perplejidad y el placer.

El título Cantar de los Cantares comúnmente dado a este breve pero bellísimo libro, es una expresión que se corresponde literalmente con la inicial del texto hebreo de la Biblia: shir hashirim. Se trata de una fórmula idiomática muy condensada, cuyo sentido puede explicarse con propiedad como: "el más hermoso de los cantos" o "el poema más sublime". Cantares es un poema distribuido en estrofas, en las que, alternativamente, dos enamorados manifiestan sus recíprocos sentimientos en un lenguaje apasionado, de alto nivel literario y brillante colorido. Todo en este poema cuajado de símiles y espléndidas metáforas se orienta a la exaltación del amor entre el hombre y la mujer, de esa irresistible y mutua atracción que inspira las palabras y determina las actitudes de los enamorados. En Cantares, el esposo mira a la esposa como a un dechado de perfecciones, la contempla a través del cristal de cuanto él tiene por más apetecible, sea viña o fuente, jardín o «nardo y azafrán» (1.6; 2.15; 4.12–14; 5.1; 8.12). La belleza de los enamorados y las delicias del amor son como los frutos de la tierra, los lirios, el vino, la leche o el panal de miel (4.3, 11; 5.1, 13; 6.2, 7; 7.7–9; 8.2). También, desde las más altas cumbres de la lírica, el poema expresa a veces la angustia por la ausencia del ser amado (1.7; 3.1–3; 5.8), la felicidad del encuentro (2.8–14; 3.4) y, sobre todo, el anhelo de la mutua entrega (1.2–4; 8.1–3).

Debemos de recordar que el Cantar de los Cantares fue escrito en hebreo que tiene por lo menos tres palabras distintas para nuestra palabra amor:

1. “RAYA” o “REYA”: se traduciría literalmente como “amigo” o “compañero”.

Oímos hablar a la gente así en todo momento, escuchamos frases como “Ella es mi mejor amiga” o “a él podría contarle cualquier cosa de mi” esas son expresiones de RAYA.
Este verbo hace referencia al AMOR RELACIONAL, es decir aquel afecto que es producto de conocer profundamente a la otra persona. Rayá entonces nos conduce a una comunicación que genera empatía, que acerca a las personas en una relación basada en una profunda comunión, eso lo conocemos como AMISTAD, la calidad que define a los que son AMIGOS.
Observamos que en el centro de la relación de los amantes en Cantares existe la amistad.
Su paladar, dulcísimo, y todo él codiciable. Tal es mi amado, tal es mi amigo, Oh doncellas de Jerusalén. CANTARES 5.16

¿Cómo está la llama de la amistad con tu pareja?

2. “AHAVA”: que quiere decir “gran cariño”, es el deseo de querer tanto estar con alguien que te duele el corazón. Las letra que componen el verbo “ahavá” etimológicamente están relacionadas con el verbo dar en hebreo, con lo cual indica que es un amor siempre dispuesto a dar.
“AHAVA” es cuando tu mente y tu corazón se concentran en tu amado con tal pasión e intensidad, que no puedes pensar en otra cosa.
Las muchas aguas no podrán apagar el amor, Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor,De cierto lo menospreciarían.
CANTARES 8.7

Los amantes en Cantar de los Cantares manifiestan que “AHAVA” es tan fuerte como la muerte y que muchos ríos no pueden saciar “AHAVA” es amor por voluntad, es mucho más profundo que los sentimientos románticos fugaces, es más que un impulso temporal, “AHAVA” es tomar la decisión de unir tu vida con otra persona, LA PASION O ENAMORAMIENTO es una emoción que conlleva un compromiso de unir tu vida a la de otra persona, “AHAVA” es lo que hace que el amor perdure.

¿Cómo está la llama del amor con tu pareja? ¿Cuáles son los ríos que lo apagan?

3. “DOD”: se traduce literalmente como “mecer o acariciar”.
Esta palabra también viene en proverbios 7:18:
“Ven, embriaguémonos de amores hasta la mañana; Alegrémonos en amores”.

“Ven, bebamos el “dod” hasta el amanecer…”; e incluso la mujer dice en cantares 1:2: “si me besara con los besos de tu boca, grato en verdad es tu “dod” ¡más que el vino!”; “dod” es el elemento físico, lo sexual de una relación, de ahí procede la palabra eros que literalmente se traduce como erótico en nuestro idioma.
10 ¡Cuán hermosos son tus amores, hermana, esposa mía!
¡Cuánto mejores que el vino tus amores,
Y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas!
CANTARES 4.10

Pensemos en cada una de estas palabras como una “llama”, entonces tenemos la llama “RAYA” o “REYA” que es amistad, después tenemos la llama “AHAVA” que es el compromiso y por último tenemos la llama “DOD” que es el elemento sexual.
PREGUNTA: ¿Como está la llama de vida sexual con tu pareja?

4. Cuando el hombre y la mujer se juntan, todas esas “llamas” se combinan.
Jesús habla de esta unión y usa la palabra “una sola carne” para describir dicho enlace, una sola carne es mucho más que un acto físico; es emoción, es corazón, es mente, son experiencias, es la fusión de almas, así que unirse físicamente se convierte en la imagen de una realidad espiritual más profunda.
Una sola llama que arde, nunca será tan caliente como las llamas que arden juntas, fuimos creados para que todas estas llamas ardan como una sola.
Piensen en cuantas maneras tenemos de estropearlo, tomemos una “aventurilla” como ejemplo, una “aventurilla” son dos personas compartiendo la flama “dod” pero sin ninguna de las otras flamas: sin amistad, sin compromiso, sin lealtad, sin sacrificio, hay “dod” pero no hay “raya” ni “ahavá” son dos personas que intentan tener con la llama “dod”, todo el calor de las tres llamas juntas. Con razón la persona se queda vacía e insatisfecha.
Fuimos creados para algo más que eso, así que la persona continua yendo a esa flama una y otra vez sin embargo nunca estará satisfecha… no puede.
Cuando separas las llamas, nunca puede haber satisfacción plena. Es como si vivieras fuera de cómo Dios quiere que vivas; quizá nuestra cultura no tiene idea de cómo es en realidad la sexualidad, tal vez nuestro mundo, en lo que a sexualidad se refiere, simplemente no lo entiende. La verdadera sexualidad es inmensa y misteriosa, tiene un cuerpo pero también un alma y un espíritu y el amor es dos personas uniéndose y entregándose mutuamente.
Génesis 1:26 dice: “y dijo: Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza…”
¿En qué consiste la “imagen y semejanza” de Dios en el humano? Recordemos que Dios no tiene un cuerpo físico, por lo tanto no tiene sexualidad, es decir, el no es “hombre” o es “mujer”. Dios ha establecido su “imagen” varonil en el hombre, el deseo de competir, proteger, aventurarse, es parte de la imagen varonil de Dios en el hombre.
Nuestra responsabilidad es grande, espero que lo comprendas y que cumplas con el modo que Dios te creó, que tengas un profundo sentido de respeto por el hecho de que eres un ser espiritual y misterioso y que el amor es finalmente algo profundamente espiritual. Date cuenta que las tres llamas deben arder juntas para que descubras que nada podrá apagar tu amor de pareja.
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lunes, 11 de agosto de 2014

Cómo evitar 9 errores comunes en el matrimonio

Son errores comunes. Pueden ser fatales.

Mantener una relación saludable con tu pareja siempre requerirá mucho trabajo e intencionalidad. A medida que los años pasan la atención a los detalles se deteriora y es ahí donde se comienzan a formar los conflictos. En este articulo te comparto los diez errores fatales que debes de evitar en tu relación matrimonial.

1. Poner a los niños primero.

La relación matrimonial pueden sufrir y ser afectada cuando los niños siempre son puestos antes que tu pareja. Los niños son un regalo de Dios para criarlos en el temor de Dios y encaminarlos en el propósito pero tu pacto matrimonial es con tu pareja.

2. No tener tiempo para tus amigos

Para muchos especialmente para las mujeres socializar con sus amistades puede energizarlas y hacerlas sentir conectadas. Saca tiempo para compartir con tus amigos y amigas.


3. Apagarte sexualmente

Los varones logran un sentido de cercanía e intimidad primordialmente a través del sexo. Por lo tanto cuando la mujer no está dispuesta sexualmente para el hombre, el no se siente tan romántico y sexualmente conectado con su esposa.

4. No establecer limites

Las mujeres están entrenadas desde una edad temprana a complacer y suplir las necesidades de todos antes que las de ella. A menos que saques tiempo para recargar tus baterías y digas que “no” de vez en cuando tu vida y tus relaciones siempre serán una lucha.

5. No prestar atención

Esto incluye permitir que tu mente se vaya a “navegar” en otros mundos, prestarle más atención à la televisión, ignorar el lenguaje corporal e interrumpir la conversación.

6. Discutir para ganar

Tú no necesitas tener la última palabra en cada argumento. Admite cuando has cometido un error o cuando tú no tienes todas las respuestas. Trabajen juntos en buscar una respuesta amigable.

7. Deshonestidad

Mentiras y secretos en tu relación matrimonial pueden crear un distanciamiento y falta de confianza entre tú y tu pareja.

8. No cumplir tus promesas

Cuando digas que harás algo, hazlo, las promesas incumplidas pueden hacer que un matrimonio sufra.

9. Resolver conflictos con ira

Maneja tus conflictos de una manera constructiva. Tener arranques de ira puede ganar el argumento y echar a perder una relación.

Identificar estos errores a tiempo y tratar con ellos puede salvar tu matrimonio. No espiritualices lo que pudiera ser resuelto con un consejo sabio y orientación practica.

Muchos matrimonios que se han divorciado pudieron haber arreglado sus conflictos si a tiempo los hubieran manejados.

Si tu matrimonio están pasando por una temporada difícil busca ayuda, consulta a tu pastor(a) si ellos no están preparados para ayudarte busca la asistencia profesional de consejeros que te ayuden a identificar y te den herramientas practicas para que resuelvas tus conflictos. Tommy Moya ♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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jueves, 7 de agosto de 2014

50 hábitos para un matrimonio saludable

Mantener nuestro matrimonio en salud es un anhelo que todos tenemos desde el día que nos pusimos los anillos.... En el matrimonio es saludable desarrollar hábitos cotidianos o frecuentes que hagan conservar un matrimonio en un ambiente ameno, comprensivo y lleno de pasión. Por es te brindamos a continuación, 50 de estos hábitos para un matrimonio saludable.

1. Comience cada día con un beso
2. Use siempre su anillo de bodas
3. Tengan una cita una vez por semana
4. Acepten las diferencias
5. Sean amables
6. Sean gentiles
7. Dense regalos
 8. Sonrían a menudo
9. Tóquense
10. Hablen sobre sus sueños
11. Escojan una canción que sea "su canción"
12. Frótense la espalda
13. Rían juntos
14. Envíele una carta si ninguna razón en particular
15. Haga lo que ella quie antes que se lo pida
16. Escuche  
17. Anime
18. Haga las cosas a la forma de él
19. Conozca las necedades de ella
20. Prepare el desayuno favorito de él
21. Hágale cumplidos a ella dos veces al día
22. Llámelo
23. Ande con calma  
24. Tómense de las manos
25. Abrácense con cariño
26. Pregunte la opinión de ella
27. Muestre respeto
28. Dele la bienvenida al hogar
29. Vístase lo mejor para él
30. Hágale un guiñde ojos a ella
31. Celebren los cumpleaños en una forma memorable
32. Discúlpense  
33. Perdonen  
34. Fijen una salida romántica     
35. Pregunte: ¿Qué puedo hacer para hacerte más feliz?
36. Sea positivo
37. Sea amable 
38. Sea vulnerable
39. Responda con rapidez a los pedido de él
40. Hable sobre su amor
41. Recuerden sus momentos favoritos juntos
42. Trate a los amigos y familiares de ella con cortesía
43. Envíe flores en cada día de San Valentín y aniversario
44. Admita cuando se equivoca
45. Sea sensible a los deseos sexuales de él    
46. Ore por ella cada día
47. Miren los atardeceres juntos
48. Diga "Te amo" con prudente frecuencia
49. Termine cada día con un abrazo
50. Busque ayuda externa cuando la necesite    
♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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martes, 5 de agosto de 2014

El desafío de perdonar a tu cónyuge

Lo que yo he perdonado, si algo he perdonado, lo hice por vosotros en presencia de Cristo. (2 Corintios 2:10)

Este desafío es difícil… quizá el más difícil del libro "El desafío del amor". Pese a esto, si quieres que tu matrimonio tenga esperanza, es necesario tomarlo con absoluta seriedad. Los terapeutas y los pastores que trabajan en forma regular con parejas deshechas, te dirán que es el problema más complejo de todos, una ruptura que a menudo es la última en repararse. No se puede solo considerar el perdón, sino que hay que ponerlo en práctica en forma deliberada. Si no hay perdón, no habrá un matrimonio exitoso.

Jesús pintó una imagen viva del perdón en su parábola del siervo desagradecido. Un hombre que debía una suma considerable de dinero se sorprendió cuando su amo escuchó su pedido de misericordia y canceló su deuda por completo. Sin embargo, una vez que lo liberaron de esta gran carga, el siervo hizo algo de lo más inesperado: fue a ver a otro hombre que le debía una suma mucho menor y exigió que se la pagara de inmediato. Cuando el amo se enteró, el acuerdo con el esclavo cambió en forma radical. “Y enfurecido su señor, lo entregó a los verdugos hasta que pagara todo lo que le debía” (Mateo 18:34). Un día que había comenzado con alegría y alivio terminó con pena y desesperanza.
Tortura. Prisión. Cuando piensas en la falta de perdón, esto bebería venirte a la mente, porque Jesús dijo: “Así también mi Padre celestial hará con vosotros, si no perdonáis de corazón cada uno a su hermano” (Mateo 18:35).

Imagina que te encuentras en una cárcel. Al mirar a tu alrededor, puedes visualizar varias celdas desde donde estás. Allí, ves personas de tu pasado que están encarceladas: personas que te hirieron cuando eras pequeño. Ves a los que una vez fueron tus amigos pero que en algún momento de la vida fueron injustos contigo. Quizá, veas a tus padres allí, tal vez a algún hermano o hermana o algún otro miembro de la familia. Aún tu cónyuge está encerrado allí cerca, atrapado con los demás en esta cárcel de tu imaginación.

Como verás, esta prisión es una habitación de tu propio corazón, Esta cámara oscura, fría y deprimente existe en tu interior todos los días. Sin embargo, no demasiado lejos, Jesús está allí parado, y te ofrece una llave que puede liberar a todos los presos.

No. No quieres saber nada con eso. Estas personas te hirieron demasiado. Sabían lo que hacían y sin embargo lo hicieron… incluso tu cónyuge, la persona en la que más deberías de haber podido confiar. Así que te resistes y te vas. No quieres permanecer más allí. Ver a Jesús, ver la llave en su mano, saber lo que te está pidiendo que hagas… es demasiado.

Cuando intentas escapar, descubres algo alarmante: No hay una salida, estás atrapado adentro con los demás presos. Tu falta de perdón, tu enojo y tu amargura te han transformado en prisionero a ti también. Al igual que el siervo de la historia de Jesús, al cual le perdonaron una deuda imposible, has elegido no perdonar y te han entregado a los carceleros y los verdugos. Ahora, tu libertad depende de tu perdón.

En general, llegar a esta conclusión nos lleva un tiempo, Vemos que perdonar supone toda clase de peligros y riesgos. Por ejemplo, lo que estas personas hicieron estuvo realmente mal, lo admitan o no. Quizá, ni siquiera estén arrepentidos. Tal vez sientan que sus acciones están perfectamente justificadas, y hasta lleguen a culparte a ti. Sin embargo, el perdón no absuelve a nadie de la culpa. No quedan a cuentas con Dios. Simplemente, te libera de tener que preocuparte de su castigo. Cuando perdonas a alguien, no lo liberas. Se lo entregas a Dios, con quien puedes contar para que se encargue de esa persona a su manera. Te ahorras el problema de preparar más discusiones o de intentar imponerte en esta situación. Ya no se trata de ganar o perder. Se trata de la libertad. Se trata de soltar.

Por eso, a menudo escuchas que las personas que han perdonado de verdad dicen: “Parece que me hubieran quitado un peso de encima”. Sí, es exactamente eso. Es como una bocanada de aire refrescante que entra a tu corazón. La fría oscuridad de la prisión se inunda de luz y frescura. Por primera vez en mucho tiempo, te sientes en paz. Te sientes libre.

¿Pero cómo lo logras? Le entregas al Señor tu enojo y la responsabilidad de juzgara esta persona. “Amados, nunca os venguéis vosotros mismos, sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: “Mía es la venganza, yo pagaré”, dice el Señor” (Romanos 12:19).

¿Cómo sabes que lo has hecho? Lo sabes cuando al pensar en su nombre o al ver su rostro hace que sientas lástima por ellos, en lugar de hacer que te hierva la sangre; hace que los compadezcas, que en verdad esperes que cambien.

Podría decirse mucho más y quizá debas luchar con muchísimas cuestiones emocionales para lograrlo; pero los matrimonios excelentes no están formados por personas que nunca se hieren, sino por gente que “no toma en cuenta el mal recibido” (1 Corintios 13:5).


HOY MISMO, PERDONA CUALQUIER COSA QUE NO LE HAYAS PERDONADO A TU CÓNYUGE. SUÉLTALO. DE LA MISMA MANERA EN QUE LE PEDIMOS A JESÚS QUE PERDONE NUESTRAS DEUDAS CADA DÍA, DEBEMOS PEDIRLE QUE NOS AYUDE A PERDONAR A NUESTROS DEUDORES CADA DÍA. LA FALTA DE PERDÓN LOS HA MANTENIDO A TI Y A TU CÓNYUGE ENCARCELADOS DURANTE MUCHO TIEMPO. DESDE TU CORAZÓN, DI: “ELIJO PERDONAR”.


¿Por qué perdonaste a tu cónyuge hoy? ¿Cuánto tiempo llevaste a cuestas ese peso? Ahora que le entregaste esta cuestión a Dios, ¿qué posibilidades se te presentan?

Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.(Lucas 23:34)

♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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viernes, 1 de agosto de 2014

10 Cosas que un marido lastimado necesita de su esposa

Soy una mujer quebrantada en muchos sentidos. Ya estaba quebrantada antes de venir a Cristo. Yo estaba quebrantada antes de casarme. Dios me ha quebrantado mientras he estado caminando por el sendero estrecho. Estoy quebrantada... y estoy de acuerdo con eso. Sin embargo, no siempre me siento de esa manera!

Así que, mientras escribo este post para ti, escribo como una vasija rota; una que está totalmente familiarizada con:
  • dolor
  • rechazos
  • persecuciones
  • rechazos
  • limitaciones físicas
  • angustias
  • rechazos
  • fracasos
  • depresión
  • desesperación
  • y oh, no puedo olvidar .... rechazos!
Soy una cicatriz caminando. Aunque mis cicatrices no me definen, ellas me han dado forma. Pero... me transformé, hice todo en Cristo, y estoy abrazada por el Único que se define por sus cicatrices .

Así lo entiendo. Me sale el daño, el miedo a lo desconocido, las decepciones, así como las inseguridades que uno enfrenta.

Todo esto me lleva a pensar en el roto y lastimado esposo de quien estoy hablando hoy. Pienso en mi matrimonio y veo una  pareja caminando a través de una tormenta, pasando por tiempos difíciles y circunstancias imprevistas.

Siempre tendremos tormentas en nuestra vida y no siempre estaremos listos para tomar las decisiones correctas. No siempre vamos a asumir las cosas que tenemos que hacer, porque, seamos sinceros, somos perezosos. Cuando nos enfrentamos a dificultades y esos momentos en la vida en que decimos: "No puedo creer que esto esté pasando a nosotros", nos enfrentamos a una elección. Podemos ir a pie a través de la tormenta con nuestro Dios, o podemos ir por la vida siendo cortos de vista; sin reconocer que hay un panorama más amplio. Dios siempre tiene un plan para lo que sufrimos y aquello con lo que nosotros luchamos, pero no siempre podemos verlo!

Cuando mi amado esposo tuvo que enfrentar una demanda, una auditoría del IRS, la pérdida de nuestra casa, y la pérdida de su negocio (todo al mismo tiempo, claro está) era un hombre quebrantado y no lo digo sólo por una día. La tormenta estaba atravesando se prolongó durante más de 5 años. Sin embargo, el Señor permitió que todas estas cosas tuvieran lugar en nuestras vidas, aunque estuvimos angustiosamente dependiendo de Cristo día tras día.

Por lo tanto, estaba deprimido mi esposo? Sí, en varias ocasiones así estaba. Al igual que yo estaba deprimida de vez en cuando cuando caminaba por el valle de mis 10 años de enfermedades crónicas y debilitantes. Sé que como cristianos no debemos deprimirnos, pero nuestra vida duele y simplemente no podía ver la imagen más grande. No podíamos ver cómo lo estábamos pasando, pero sabiendo que trabajaría para el bien.(Romanos 8:28) Pero hoy puedo verlo.

Mi ánimo para ti sería que pases por sus tormentas junto con Dios como el paraguas que cubre a ambos. A veces la vida requerirá que tu marido te sostenga el paraguas para ayudarte a través de la tormenta y, a veces tu marido necesitará tu ayuda. Recuerden que ustedes dos son una sola carne .


10 COSAS QUE UN MARIDO LASTIMADO NECESIDADES DE SU ESPOSA

→ Él necesita tu aliento, no tu rechazo.
→ Él necesita que le perdones por sus errores y decisiones equivocadas.
→ Él te necesita para creer en él.
→ Él necesita que intercedas ante el Señor en su nombre.
→ Él necesita que seas su amigo y su amante.
→ Él necesita que tú lo quieras por quién es y dónde está, en lugar de su potencial.
→ Él te necesita para centrarse en su crecimiento en el Señor y no que se centren en su crecimiento.
→ Él te necesita para servirle. Cuando se rompió mi Amado, yo hice mi objetivo de edificación y hablarle palabras de vida a él tan a menudo como podía. Me gustaba compartir las Escrituras con él, ya sea que leía la Palabra o escribiendo versos y dejarlos sobre la mesa o una silla. La palabra de Dios no vuelve vacía.(Si no es un creyente, y él es hostil hacia el mensaje del Evangelio, a continuación, sólo ora por él y asegúrate de que tu conducta esté llena de amor y de gracia.)
→ Cuando tu hombre está abajo, es fácil para una mujer asumir el control... pero te advierto que no tomes este camino sin antes hablar con tu marido. Si el hombre se siente castrado por su liderazgo, va a retirarse aún más. Así que ir con cuidado aquí. Continuar para referirse a él y averiguar cómo quiere hacer las cosas y luego seguir adelante con su solicitud. Esta acción le puede provocar a salir de su fosa.
→ Tú tienes que estar en la Palabra de Dios, como si tu vida dependiera de ello, porque es ahí donde su fuente de fortaleza se vienen.
Espera en el Señor, esperando ansiosamente que Dios se mueva en el corazón de tu hombre.


Y así, Señor, ¿dónde pongo mi esperanza? Mi única esperanza está en ti.Salmo 39:7♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥ Jolene.
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miércoles, 30 de julio de 2014

100 palabras de afirmación que todo esposo y esposa necesitan escuchar


Mi marido acaba de salir para volver a trabajar (él vino a casa para el almuerzo). Pero mientras caminaba hacia la puerta hizo dos cosas muy impresionantes: Me dijo que yo era hermosa, y me dio las gracias por preparar una rica comida.

Él está ganando hoy.

No basta hacer las típicas preguntas del día... "¿Cómo te fue hoy?" sino que es necesario hacer las preguntas  correctas o decir afirmaciones alentadoras, y bien específicas para los intereses de nuestro cónyuge, y para su crecimiento personal. Por supuesto, esto dará fruto en el matrimonio y en la familia en general.
He recopilado estas 100 afirmaciones para ambos cónyuges que dan resultado en mi matrimonio, y estoy segura, serán una bendición para ti.

Primero las damas:
Palabras de afirmación que tu esposa quiere oir:
  1. Eres hermosa (en un mundo que está diciendo a la mujer tantas cosas acerca de su apariencia, esta palabra es mi favorita absoluta).
  2. Gracias por preparar esta comida (Y si realmente te ha gustado, debes hacerle saber).
  3. Eres una gran madre
  4. Mira cuánto te aman nuestros hijos!
  5. Estás haciendo un trabajo fantástico
  6. Gracias por ...
  7. Tú me inspiraste cuando ....
  8. Me encanta tu sonrisa
  9. Estoy tan agradecido de estar casado contigo
  10. Me encanta obtener ideas tuyas
  11. ¿Cómo eres tan creativa?
  12. Nunca dejas de sorprenderme
  13. Eres tan buena conmigo!
  14. Te ves muy bien con esa ropa
  15. Has hecho de nuestra casa un hogar
  16. Eres muy amable
  17. Me encanta verte interactuar con otras personas
  18. Tú enriqueces mi vida
  19. Nunca dejaré de amarte
  20. Definitivamente me casé para crecer!
  21. Estoy tan orgulloso de ti
  22. Eres tan inteligente
  23. Soy un hombre afortunado!
  24. Eres muy divertida 
  25. ¿Cómo se hace eso?
  26. Haces que todo luzca maravilloso
  27. Eres increíble
  28. Me encanta la forma en que ...
  29. Admiro tu capacidad de ...
  30. Te amo
  31. Tienes lo que necesito
  32. Me siento orgulloso de ti
  33. Me encantaría ayudar
  34. Estoy agradecido de tenerte como mi mejor amiga
  35. Tus ideas son fantásticas
  36. Sigue haciendo lo que estás haciendo
  37. Gracias por tu apoyo
  38. Pensé en ti en el día de hoy, cuando ...
  39. Estoy muy impresionado
  40. No te preocupes, mañana es un nuevo día
  41. Vamos a dejar algo preparado para comer mañana
  42. Me encanta estar contigo
  43. Vamos a hablar de algo
  44. Eres realmente buena en eso
  45. Me encanta venir a casa
  46. Voy a hacerlo por ti
  47. Bésame
  48. Eres una gran mujer 
  49. Por favor, mantén siempre el ser impresionante
  50. Me encantas

Palabras de afirmación que tu esposo quiere oír:

  1. Gracias por trabajar tan duro
  2. Ahí está mi hombre!
  3. Gracias, gracias, gracias!
  4. Eres maravilloso
  5. Gracias por tu atención
  6. Esa es una idea fabulosa!
  7. Gracias por cuidarnos
  8. Admiro tu fortaleza
  9. Confío en ti por completo
  10. Haces que las cosas sucedan
  11. Gracias por arreglar eso
  12. ¿Cómo puedo ayudarte?
  13. Admiro tu fe
  14. Eres un padre increíble
  15. Me encanta verte ser un papá
  16. Qué caballero que eres!
  17. El día pasa 10 veces más rápido cuando estás en casa!
  18. ¿Cómo estás tan guapo?!
  19. No puedo dejar de mirarte
  20. Guau! Gracias
  21. Gracias por toda tu ayuda en la casa
  22. Gracias por encabezar, dirigir y proteger a nuestra familia!
  23. Confío en ti en todo
  24. Lo hiciste increíble
  25. Gracias por hacer que suceda
  26. Estoy tan feliz
  27. Eso fue muy amable de tu parte
  28. Eres increíble
  29. Me gusta la forma en que piensas
  30. Siempre tienes las mejores sugerencias
  31. ¿Hay algo que no puedas hacer?
  32. Me encanta estar contigo
  33. Eres un genio!
  34. Me has conquistado hoy!
  35. Eres un marido increíble
  36. Tengo la suerte de tenerte
  37. Estoy agradecida de que me casé contigo
  38. Sólo abrázame
  39. Yo te respeto por eso
  40. Eres demasiado bueno para mí
  41. Eso fue muy importante para mí
  42. Gracias por tu sacrificio
  43. Sabes exactamente lo que necesito!
  44. Me encanta cuando ...
  45. Estoy muy contenta!
  46. ¿Cuál sería una buena noche de diversión para ti?
  47. Eres tan divertido
  48. Estoy enamorada de ti
  49. Lo vas a hacer muy bien!
  50. Nunca he visto que no tengas éxito

Obviamente cada relación es diferente, así que no todas ellas serán tus favoritas... pero tú sabes lo que a tu cónyuge le resulta mejor! Trabaja con tu lenguaje de amor y pon estas afirmaciones por obra!

Por Cristina Manscill

♥ El matrimonio es diseño de Dios ♥
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lunes, 28 de julio de 2014

31 días de oración por tu esposo


“Ella le trae bien... "(Proverbios 31:12 a)
¡Bendice a tu marido, orando por él! El apóstol Pablo instruyó a los cristianos a orar los unos por los otros (Efesios 6:18). Esto incluye la responsabilidad y el privilegio que tienen las esposas de orar por sus maridos. La oración ferviente por tu marido es buena para él, para ti y para la salud espiritual de tu hogar (Proverbios 31:11-12).

Satanás desea destruir a tu marido, sobre todo su carácter y su liderazgo en esa relación. Confía en Dios y mediante la oración diaria entrega a tu marido y tú matrimonio a la sabiduría y al amoroso cuidado del Señor.
Día 1 Ora para que tu esposo crezca espiritualmente y asuma su responsabilidad ante el Señor. Ora para que él guarde su corazón, desarrollando disciplina espiritual —a través del estudio y la lectura de la Biblia— la oración, la meditación, la memorización de las Escrituras, etc. (2 Pedro 3:18; Prov. 4:23)

Día 2 Ora para que la relación de tu marido con Dios y Su Palabra dé frutos en su vida. Ora para que él sea un hombre de sabiduría, de inteligencia y de temor a Dios. (Proverbios 3:7, 9:10; Salmos 112:1)

Día 3 Ora para que tu esposo sea humilde y rápido en reconocer su pecado delante de Dios. Ora para que su corazón sea sensible a la voz del Señor. (Sal. 51:2-4; Miqueas 6:8)

Día 4 Ora para que tu esposo desarrolle habilidades de liderazgo en su relación, te proteja y provea para ti. Ora para que él te guie sabiamente y te ame de manera sacrificial, para que Dios sea glorificado en tu matrimonio. (Efesios 5:25-29; Colosenses 3:19)

Día 5 Ora para que tu esposo sea fiel a sus votos matrimoniales. Ora para que él tenga el deseo de cultivar la relación como una señal de su lealtad y compromiso contigo,

y como una imagen del amor de Cristo por la Iglesia. (Prov. 20:6; Gen. 2:24)

Día 6 Ora para que tu esposo ame la justicia y aborrezca la maldad, sobre todo los males de la cultura. Ora para que él reconozca y evite el mal en su propia vida, y si es necesario que tome una posición clara y fuerte contra la maldad. (Prov. 27:12; Juan 17:15; 1 Co. 10:12-13)

Día 7 Ora para que tu esposo proteja su corazón contra las relaciones inadecuadas con el sexo opuesto. Ora para que su corazón sea puro e indivisible en su compromiso contigo. (Proverbios 6:23-24, 26; Ro. 13:14)

Día 8 Ora para que tu esposo trabaje arduamente para mantener a su familia, haciendo uso de su mejor capacidad. Ora que las cualidades de carácter necesarias para una exitosa carrera y ministerio se crezcan continuamente en él —persistencia, firmeza, fuerza, una mente analítica, capacidad de organización, relaciones positivas con la gente, determinación, etc. (Ro. 12:11; 1 Co. 15:58)

Día 9 Ora para que tu esposo maneje las finanzas con sabiduría, que tenga discernimiento sobre su presupuesto, sobre las inversiones, y que sea un buen mayordomo de su dinero en lo que se refiere a dar para la obra del Señor. Ora para que el dinero no se convierta en una fuente de discordia en la familia. (Proverbios 23:4-5, Ro. 12:13; Heb. 13:5)

Día 10 Ora para que tu esposo cultive una integridad sólida, y no comprometa sus convicciones. Ora para que su testimonio sea auténtico, que sea honesto en sus tratos comerciales, y nunca haga nada por lo que tenga que esconderse de los demás. (Prov. 20:7; 1 Tim 1:5, 3:7;. Ef. 6:10-12)

Día 11 Ora para que tu esposo tenga un espíritu humilde, dócil y un corazón de siervo ante el Señor. Ora para que él escuche a Dios y desee hacer su voluntad. (Prov. 15:33; Ef. 6:6)

Día 12 Ora para que tu esposo rinda su deseo sexual al Señor y practique el autocontrol. Ora para que su intimidad sexual junto a ti sea fresca, positiva, y un reflejo de amor desinteresado. (Proverbios 5:15, 18; 1 Co. 7:3; Cantar de los Cantares 7:10)

Día 13 Ora para que tu esposo aproveche sus conocimientos prácticos para edificar su familia y tomar decisiones acertadas para el bienestar de esta. Ora para que sirva desinteresadamente. (Gálatas 5:13; Fil 2:3-4)

Día 14 Ora para que tu esposo hable palabras que te edifiquen a ti y a tu familia, y que reflejen un corazón amoroso. Ora para que él no use lenguaje grosero o sucio. (Prov. 18:21;. Ef. 4:29)

Día 15 Ora para que tu esposo elija a sus amigos sabiamente. Ora para que Dios le traiga hombres que fomenten su responsabilidad ante Dios, y no lo lleven al pecado. (Prov. 13:20; Prov. 27:17)

Día 16 Ora para que tu esposo elija actividades saludables que honren a Dios. Ora para que él no viva en la esclavitud de hábitos o aficiones cuestionables, pero que experimente la libertad de la santidad para que se someta al control del Espíritu. (1 Corintios 6:12, 10:31; 2 Tim 2:4).

Día 17 Ora para que tu esposo disfrute de su hombría mientras moldea su vida a Cristo y a la de otros hombres firmes en la fe. Ora por su fortaleza física, emocional, mental, social y espiritual. (Efesios 3:16; 1 Pedro 2:21; 1 Corintios 10:11)

Día 18 Ora para que tu esposo tenga una perspectiva eterna viviendo a la luz de la eternidad. Ora para que él rechace los valores del materialismo y de lo temporal y ponga a Dios primero en su vida. (Mateo 6:33; Deuteronomio 6:5; Efesios 5:16; Salmos 90:12).

Día 19 Ora para que tu esposo sea paciente y un hombre de paz. Ora para que él no ceda a la ira, sino que permita que el Espíritu Santo controle sus respuestas. (Ro. 14:19; Salmos 34:14)

Día 20 Ora para que tu esposo rinda su mente y sus pensamientos al Señor. Ora para que él no se entretenga con pensamientos inmorales o impuros, y que pueda resistir la tentación de caer en la pornografía. (Prov. 27:12;. 2 Corintios 10:5)

Día 21 Ora para que tu esposo aprenda a descansar en el Señor, en sus grandes momentos de estrés, que encuentre gozo y paz en su relación con Dios. Ora para que él presente su agenda al Señor. (Nehemías 8:10; Prov. 17:22;. Salmos 16:11)

Día 22 Ora para que tu marido practique el perdón en su relación de pareja y con los demás. Ora para que él reconozca cualquier raíz de amargura, y rinda cualquier resentimiento o falta de perdón al Señor. (Efesios 4:32; Heb. 12:15)

Día 23 Ora para que tu marido sea un buen padre que discipline a sus hijos con sabiduría y los ame incondicionalmente. Si él no es padre, ora para que encuentre a un hombre joven a quien pueda discipular en las cosas del Señor. (Efesios 6:4; Col. 3:21; 2 Tim 2:1-2)

Día 24 Ora para que tu esposo tenga una vida balanceada – Equilibrando el trabajo y el ocio. Ora para que él reverencie a Dios, pero que también se gane el favor de la gente que conoce en el trabajo y en la iglesia. (Lucas 2:52; Prov. 13:15)

Día 25 Ora para que tu marido sea valiente en su posición contra el mal y la injusticia, y que defienda la verdad. Ora para que él te proteja a ti y a tu familia de los ataques de Satanás. (Salmos 31:24; Ef. 6:13; Salmos 27:14)

Día 26 Ora para que tu esposo descubra y viva el propósito dado por Dios para su vida. Ora para que él ofrezca todos sus sueños al Señor, y persiga sólo aquellos objetivos que traerán la gloria a Dios y que cuenten para la eternidad. (Jer. 29:11; 1 Corintios 10:31)

Día 27 Ora para que tu esposo entienda la importancia de cuidar de su cuerpo —como templo del Espíritu Santo— para la gloria de Dios. Ora para que él practique el dominio propio, comiendo de forma sana y haciendo suficiente ejercicio para mantenerse saludable. (Romanos 12:1-2; 1 Co. 6:19-20, 9:27)

Día 28 Ora para que tu marido sea un hombre de oración. Ora para que él tenga la intención de buscar y encontrarse con Dios en momentos de tranquilidad. (1 Tesalonicenses 5:17; Lucas 22:46; Santiago 5:16)

Día 29 Ora para que tu esposo rinda su tiempo y talentos al Señor. Ora para que sus dones espirituales se manifiesten en su carrera, en la iglesia, y en el hogar. (Efesios 5:15-16; 1 Co. 12:4, 7)

Día 30 Ora para que tu esposo sirva a Dios y a los demás con motivos puros. Ora para que él obedezca al Señor en su corazón, y lo glorifique en todo. (1 Corintios 10:13; Juan 7:17-18, Col. 3:23-24)

Día 31 Ora para que tu esposo reconozca las mentiras del enemigo en su vida. Ora para que sus actitudes y acciones sean guiadas por la verdad, en la medida en que él trae sus pensamientos cautivos a la Palabra de Dios. (Juan 8:44; 2 Corintios 10:4-5)

Por Nancy Leigh DeMoss


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sábado, 26 de julio de 2014

El poder del amor

Muchos estarán de acuerdo en que lo más importante para mantener un matrimonio unido es el AMOR, sin embargo, nuestra incapacidad para amar en la vida adulta, está ligada muchas veces a nuestras carencias infantiles de amor. Dios encomendó a nuestros padres la importante labor de comunicarnos dos verdades importantes: el amor incondicional y la aceptación.
Desafortunadamente por su poca comunión con Dios o sus múltiples ocupaciones, o su inmadurez, fallaron a esta encomienda y hoy muchos pagan las consecuencias de ello y tenemos una distorsión del amor y de nosotros como dignos de ser amados. Esto también afecta nuestra relación matrimonial y vemos como pasada la fase “química” del enamoramiento en la pareja, la mayoría de parejas deciden: separarse, divorciarse o llevar una aburrida y sufrida
vida conyugal por amor a los hijos o por el “que dirán”.El matrimonio requiere un compromiso radical para amar a nuestro cónyuge, tal y como es, mientras que anhelamos que lleguen a ser lo que no son aún.

¿Qué necesitamos entonces para sostener un buen matrimonio? La respuesta es el Poder del Amor. Dios es Amor y por medio de Jesús tenemos acceso a Él. 1 Juan 4:8 dice que “Dios es Amor”. Necesitamos el poder del amor de Dios.Dios nos da un mandamiento que nos muestra como amar a Dios (dando es como recibimos): 1 Juan 4: 20-21 y dice también que “cuando amamos a Dios, amamos sus mandamientos” ( 1 Juan 5:2-3).En una ocasión alguien pregunto a Jesús, cuál de los mandamientos era el más importante de todos y él le respondió lo que dice Mateo 22: 37-40: “ama a Dios con todo lo que piensas y todo lo que eres” y “Cada uno debe amar a su prójimo como se ama a sí mismo” (TLA).

No hay prójimo más próximo que su cónyuge y entonces usted ha recibido el mandato de
Dios para amarlo(a). Sin embargo, es importante conocer la posición bíblica respecto a la que es amar, más allá de los sentimientos.Amar es más que un sentimiento es una decisión. La Biblia habla de al menos tres clases de amor: el EROS (es condicional “te amo si y solo si”), el FILOS (“Te amo porque…), el AGAPE (“Te amo a pesar de…). El FILOS, es un amor que trasciende a EROS, que se niega a sí mismo por amor a su familia. El AGAPE es un amor que trasciende a EROS y a FILOS, no viene de Ud., de sus fuerzas, viene de Dios, Dios viviendo en usted, amando, a través de usted. El amor ágape (1 Corintios 13: 1-12) ha sido definido como “Generosa preocupación por el bienestar de los demás sin pedir nada a cambio” (comentario Biblia de estudio RVR 60).

¿Qué estaría dispuesto (a) a hacer para demostrar el amor a su cónyuge? Por ejemplo, ¿Esta Ud. dispuesto (a) dar su vida por la de su cónyuge?. Pedro también decidió amar a Jesús hasta la muerte y sin embargo termino negándole tres veces (Juan 13: 37-38), fue hasta que comprendió el amor de Jesús que pudo demostrar su capacidad para dar hasta su vida.

El matrimonio es un gimnasio donde puede ejercitarse y aprender a amar a su PROPIO cónyuge (Efesios 5:22-30). El matrimonio nos permite fortalecer y desarrollar nuestra capacidad para experimentar y expresar el amor de Dios. Ahí podemos mostrar nuestro amor a Dios, amando bien a nuestros cónyuges. Alguien dijo: “Nunca podremos amar demasiado a alguien, el problemas es que no amamos a Dios lo suficiente”.

El amor no es una reacción que brota espontáneamente de nosotros, tenemos que ir a la Fuente que es Cristo. El amor entonces debe perseguirse, ambicionarse y practicarse. La cultura popular no entiende este principio , es por eso que algunos hombres al dejar a su esposa por otra mujer se han atrevido a decir “La verdad es que nunca te ame” que es en realidad una forma de atacar a la esposa, diciéndole “la verdad es que nunca te hallé digna de ser amada”, pero en el contexto cristiano esa sería una confesión de fracaso porque Jesús nos manda a que amemos a hasta nuestros enemigos, por lo que el “Nunca te amé” significaría: “Nunca me he comportado como un creyente en Jesucristo”. Cuando amamos bien, agradamos a Dios. El amor cristiano se demuestra amando a aquellos que son más difíciles de amar.

Jesús no ha dado acceso al verdadero amor, debido a que la presencia del Espíritu Santo en nosotros produce las virtudes cristianas de la vida del creyente. Entonces en el contexto matrimonial no tenemos excusas: Dios nos deja escoger con quién nos vamos a casar, si la decisión es nuestra, que base hallamos para dejar de amar cuando encontramos difícil ponerlo en práctica. Dios no nos manda a que nos casemos, nos lo ofrece como una oportunidad. Una vez casados, no podemos amar a Dios, sin amar a también a nuestro cónyuge. A veces el cónyuge es difícil de amar pero para eso es el matrimonio: para enseñarnos a amar, ya que el verdadero amor surge dentro del matrimonio. La relación matrimonial ensancha y agiganta su capacidad de amar, es un campo de práctica en el cual puede aprender a aceptar a la otra persona para servirla, y por favor no limite ese “amor” a cosas “espirituales” como orar, predicar y exhortar, sino en deleitarse mutuamente en todas las formas “terrenales” que también son una realidad bíblica.

Cuando vivimos y actuamos por amor tenemos un anticipo de la edad venidera y de la eternidad, porque el amor es característica de madurez y de la vida que da Dios. 1 Corintios 13: 13 (TLA): “Hay tres cosas que son permanentes: la confianza en Dios, la seguridad de que él cumplirá sus promesas y el amor. De esas tres cosas, la más importante es el amor”. El matrimonio es un pacto ante Dios, una decisión espiritual que nos ayudará a conocer mejor a Dios, a confiar más plenamente en Él y amarlo más profundamente. Decídase a amar, más allá de sus sentimientos, compartiendo el poder del amor de Dios con su cónyuge.

Jimmy Sánchez

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miércoles, 23 de julio de 2014

Cómo conectarte con tu esposo sin condiciones ni prejuicios





"Pero cuando el Espíritu Santo controla nuestras vidas, va a producir este tipo de fruto en nosotros:.: Amor, gozo, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de sí mismo", Gálatas 5:22-23a

Cualquier persona que se casa, pronto se vuelve muy consciente de las actitudes y comportamientos problemáticos de su cónyuge - y piensa que su aporte, directa o sutilmente, puede arreglar a su cónyuge.

Créeme, he intentado con todas mis fuerzas que mi marido Greg, dejara de ver tanta televisión o trabajara un poco menos o pusiera sus platos en el lavavajillas. Muchas veces he hecho esto en forma encubierta y sutil. Pero cuando ésto no funcionaba, me frustraba y sentía el deseo de rendirne. En mi corazón, yo sabía que no lo podía cambiar.

Yo solía decir cosas como: "No puedo cambiar Greg. Él va a hacer lo que él quiera hacer." Pero entonces el Señor me decía muy suavemente: "No, no lo puedes cambiar, pero Yo sí. Y también puedo cambiarte a ti." Ouch!!

Sinceramente, era mucho más fácil, más divertido y una forma de autojustificarme el hablar de cómo era mi marido o no estaba haciendo en nuestra relación. Eso definitivamente mantiene el foco encima de él. Pero en última instancia me impedía crecer como persona.

Muchas de las cosas que me molestaban de Greg refleja cosas que no me gustaban de mí misma. Pero yo no podía ver mis defectos hasta que dejé de mirar a mi marido y empecé a buscar en mí misma. Aprender a centrarme en las maneras en que Dios quiere cambiarme ha sido un proceso continuo.

Ese es realmente el resultado final: Una relación más amorosa con nuestro esposo (o con otros miembros de la familia y amigos) comienza con nosotros. Se comienza con la comprensión de que no podemos cambiar a nadie - incluyendo a nuestros maridos.

Cada una de nosotros puede, sin embargo, tener una mirada penetrante de nosotros mismas y preguntarnos, "¿Cómo puedo llegar a ser la mejor esposa que puedo ser? ¿Cómo puedo abordar la relación con mi marido de otra manera? ¿Qué puedo hacer para fomentar una relación más dinámica, cariñosa con él? "

Una vez que hemos aceptado la verdad de que una relación más amorosa con nuestros cónyuges comienza por nosotras, podemos encontrar que nuestros corazones no están tan emocionados acerca de tomar los primeros pasos hacia el cambio. De hecho, la condición de nuestros corazones es a menudo el primer cambio que debe tener lugar. El cambio, como el amor, es una cuestión de la voluntad. Pero también implica el corazón. Y el cambio a nivel de corazón no sucede durante la noche. Lleva su tiempo.

La desilusión y sueños rotos pueden haber hecho que muchas de nosotras envolvamos nuestros corazones en gruesas capas de auto-protección de la armadura, cerrándolo y llevándonos a alejarnos de nuestros maridos durante años. Las heridas y el resentimiento pueden haber echado raíces profundas. Podemos desear más relaciones amorosas con nuestros maridos, pero antes de que realmente podamos abrir nuestro corazón de nuevo, la armadura debe ser despojada de distancia, y nuestros corazones de piedra tienen que suavizarse.

Para muchas de nosotras, bajar la guardia y suavizar nuestros corazones puede parecer imposible. Afortunadamente, nosotros pertenecemos a un Dios que es un especialista del corazón. Así como sólo Él puede cambiar los corazones de nuestros cónyuges, sólo Él puede cambiar nuestros corazones.

Una cosa asombrosa sucede cuando permitimos que Dios cambie nuestros corazones. Él nos llena de su amor incondicional y nos permite llegar a nuestros maridos de todo corazón y sin exigencias o condiciones previas.

Romanos 5:5 b nos recuerda, "Dios ha derramado su amor en nuestros corazones por el Espíritu Santo". Al enfocarnos en ser más como Jesús, permitimos que el fruto de su Espíritu crezca en nuestro corazón, y Su amor fluirá a través de nosotros para influir en nuestros matrimonios y nuestras parejas.

VERDAD PARA HOY:

Efesios 6:7  Sirvan de buena gana, como quien sirve al Señor y no la gente. (NVI)

REFLEXIONA:

El amor de Dios tiene el poder de transformar incluso la relación más desesperada. Considera, ¿qué heridas pasadas o experiencias vividas te están impidiendo abrazar esta verdad con confianza?

Que podamos ser sinceras y entregarnos plenamente en todos los aspectos de nuestra relación con nuestros cónyuges. No por un sentido del deber, sino porque estamos en última instancia, sirviendo al Señor. Si fuiste llena del amor incondicional y sincero de Dios, ¿qué pasos tendrías que dar para llegar a tu cónyuge hoy sin exigencias o condiciones previas?

Erin Smalley
Fuente: Proverbs 31


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Dónde estará tu matrimonio dentro de 5 años?



Algunos encargados de reclutar personas para diferentes puestos de trabajo, han utilizado una pregunta similar: ¿Qué se ve haciendo dentro de cinco años? Esta clase de pregunta abierta no tiene una respuesta simple, por lo general, el entrevistador espera que el entrevistado revele un poco de su perspectiva de vida… Entonces, que viene a su mente si a partir de ahora usted intenta imaginar ¿Cómo estará su matrimonio dentro de cinco años? ¿Cuáles podrían ser sus respuestas a esta pregunta? ¿Cuál es la primera respuesta que viene a su mente?
  • Un matrimonio creyente podría responder, que según se ve el entorno, pareciera que la venida del Señor está más cerca y probablemente ya habremos experimentado el Rapto y estemos en las Bodas del Cordero.
  • Otro matrimonio podría imaginarse criando hijos -si aun no los tiene- o imaginando los logros
    educacionales o profesionales de sus hijos.
  • Un matrimonio menos joven podría pensar que estarán relajados y disfrutando de su retiro o debido a los achaques propios de la edad, pensando que quizá uno o ambos cónyuges vayan a la presencia del Señor.
  • Un matrimonio con dificultades podría decir: “Cinco Años es mucho tiempo, creo que mi matrimonio no llegará a fin de año”.

NUESTRO MATRIMONIO EN EL PRESENTE

Debido a que el matrimonio fue establecido por Dios y ha estado en sus planes para bendecir a la familia, siempre ha sido objeto de los ataques del que se opone a los planes de Dios. Si bien es cierto que los principios con que Dios estableció el matrimonio han sido violentados por los hombres a través de la historia, parece que hoy en día vivimos tiempos aún más peligrosos. Los valores establecidos en la Palabra están siendo tergiversados, llamando a lo malo bueno y a lo bueno malo, viendo el matrimonio no como algo sagrado sino como un simple arreglo que fácilmente puede ser desechado o viendo al divorcio como una solución práctica a los problemas matrimoniales. Hoy en día parece que esos problemas no solo aumentan en número sino en intensidad: los casos de infidelidad, pleitos por la manera de corregir y educar a los hijos, fallas en la comunicación de la pareja, los problemas económicos o de la administración del dinero, la falta de independencia de los suegros, la falta de reconocer, aceptar y respetar las diferencias entre hombres y mujeres, la violencia intrafamiliar, incompatibilidad de carácter (!), de sexualidad, de preferencias, etc.

Estos problemas se suponen más frecuentes en las parejas que no conocen a Cristo. Pero, ¿estarán las parejas cristianas ajenas a estos problemas conyugales? Probablemente su respuesta será que no. ¿Tendrán alguna ventaja versus las no cristianas?

LA PRESENCIA DE DIOS EN UN HOGAR HACE LA GRAN DIFERENCIA.

Una casa construida con sensatez sobre la Palabra de Dios no cae, pero una construida insensatamente sobre otro fundamento fácilmente caerá (Mateo 7: 24-25). Si realmente Dios forma parte de su matrimonio, de su familia, estarán siempre en buenas manos: ¡En las poderosas manos de Dios! (Salmo 91)

Pero ¿realmente Ud. cree en todas las promesas de Dios en su Palabra? ¿De quién depende su futuro, en quién ha puesto su confianza? ¿Alcanza el tamaño de su fe para creerle y vivir sin apartarse de sus consejos? ¿Comprende la obra de Dios en sus vidas? (Eclesiastés 3: 11)

Oh! Si pudiéramos distinguir el tamaño de su Amor. ! Si pudiéramos entender de una vez que todo lo que Él quiere es nuestra bendición! A propósito: ¿Qué promesa en su Palabra traerá desventura a su vida? ¿Qué cosas que su Palabra prohíba le traerán bienestar a su vida?. Necesitamos una presencia fresca de su Espíritu para conocer su verdad y levantarnos en el poder de Dios para defender nuestro hogar y ser luz en medio de las tinieblas.

¡NUESTROS MATRIMONIOS NECESITAN UN AVIVAMIENTO!

El principal ingrediente para sostener un buen matrimonio es el AMOR (Ágape), el que proviene de Dios. El matrimonio es la unión de dos personas imperfectas que se aman de una forma imperfecta, pero que con la ayuda de Dios pueden: perdonarse, cambiar y madurar. Con el propósito de tener un buen matrimonio.Debemos orar el uno por el otro. Tenemos que revalorar constantemente nuestras relaciones. El andar con el Dios Todopoderoso que nos salvo tiene que ser constante. La oración produce una perspectiva renovada, un poder en aumento en su relación y una pasión en aumento por nuestro Señor, por el uno y por el otro.

Debemos anhelar la presencia de Dios en nuestro matrimonio, la presencia del Espíritu Santo en nuestro hogar irá generando el Fruto del Espíritu. ¿Puede imaginar lo que sucede entre los cónyuges que pasan juntos negándose a sí mismos y procurando lo mejor para el otro, aplicando el Fruto del Espíritu (Gálatas 5:22,23)? Seguramente ese hogar tendría un asombroso ambiente de unidad y bendición. Si usted decide hacerlo así, nuestro Señor lo capacitará para establecer un nivel de comunicación alto y transparente. Él lo celebrará “como ejemplo para los creyentes en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza” (1 Timoteo 4:12).

Es importante que practiquemos lo que del Señor y su Palabra hemos aprendido. Ponga en práctica la gracia, el perdón, y la misericordia hacia su cónyuge en todos los detalles de su matrimonio, tomémonos de las manos de Dios y perseveremos todos los días de nuestra vida que él nos permita vivir en la tierra, porque el futuro de los hijos de Dios es: una inimaginable y grandiosa eternidad en su presencia.

Jimmy Sánchez

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